Premisa central
El pentecostalismo unitario afirma la plena deidad de Jesús pero niega tres personas eternas distintas: Padre, Hijo y Espíritu serían manifestaciones de un solo Dios unipersonal.
Este artículo examina en profundidad las enseñanzas del movimiento pentecostal unitario (también conocido como "Oneness Pentecostalism"), sus orígenes históricos y sus principales diferencias con la comprensión trinitaria tradicional del cristianismo. Toma como base el libro Oneness Pentecostals and the Trinity (Boyd, Gregory) que se recomienda como lectura adicional.
El pentecostalismo unitario representa una de las tres corrientes principales antitrinitarias dentro del cristianismo contemporáneo, junto con los Testigos de Jehová y otras denominaciones subordinacionistas. A diferencia de estos grupos, los unitarios pentecostales afirman plenamente la deidad de Jesucristo, pero rechazan la doctrina de la Trinidad.
El pentecostalismo unitario es un movimiento que sostiene que no hay tres personas distintas en la Divinidad, sino que Jesucristo es la manifestación completa de un Dios unipersonal que se ha revelado como Padre, Hijo y Espíritu Santo. Estos no son distintas "personas", sino diferentes "manifestaciones" o "modos" del mismo Dios.
El movimiento unicitario surgió principalmente en Estados Unidos entre 1913 y 1916, dentro del incipiente movimiento pentecostal. Hoy en día, el cuerpo más grande, la Iglesia Pentecostal Unida Internacional (UPCI), cuenta con cerca de 5.87 millones de adherentes en todo el mundo (datos de 2024); el segundo mayor, Pentecostal Assemblies of the World (PAW), posee alrededor de 2 millones de miembros. Además, numerosas denominaciones unicitarias menores suman entre 1 y 3 millones adicionales. En conjunto, las estimaciones globales sugieren que hay entre 20 y 30 millones de pentecostales unitarios en todo el mundo, con cifras a menudo situadas alrededor de los 24 millones.
El movimiento unitario pentecostal nació como resultado de una controversia sobre la fórmula bautismal. Mientras que la mayoría de las iglesias cristianas bautizaban "en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo" (siguiendo ), algunos predicadores pentecostales comenzaron a enfatizar el bautismo "en el nombre de Jesucristo" basándose en pasajes del libro de los Hechos* (; ; ; *).
Esta controversia sobre la fórmula bautismal llevó eventualmente a una comprensión teológica en la que Jesús mismo era identificado no solo como el Hijo, sino también como el Padre y el Espíritu Santo. La denominación más grande que surgió de este movimiento es la Iglesia Pentecostal Unida Internacional (UPCI, por sus siglas en inglés), formada en 1945.
En el testimonio del autor Gregory Boyd se relata que su experiencia con el pentecostalismo unitario comenzó a los dieciséis años al integrarse a una Iglesia Pentecostal Unida. Inicialmente, se sintió atraído por el estilo de vida estructurado y las respuestas claras que ofrecía el sistema de creencias. No obstante, su percepción sobre la doctrina de la gracia lo llevó a cuestionar el movimiento; poco más de un año y medio después de su conversión, empezó a distanciarse, al descubrir que la teología legalista prevalente era incompatible con la comprensión paulina de la gracia.

La creencia fundamental del unitarismo pentecostal es que hay un solo Dios unipersonal que se ha revelado en tres "modos" o "manifestaciones" diferentes. Este es un tipo de modalismo similar al que se conocía en la iglesia primitiva como sabelianismo.
La doctrina unitaria se basa en una comprensión particular de dos verdades bíblicas incuestionables:
- Solo hay un Dios (; ; ;)
- Jesucristo es Dios (;;)
A partir de estas dos verdades, los unitarios deducen que Jesucristo debe ser Dios en su totalidad, y por lo tanto, él mismo debe ser el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.
Nota de lectura · La conclusión unitaria
El argumento unitario puede resumirse así:
- Si solo hay un Dios y ese Dios es el Padre ()
- Y si Jesús es Dios
- Entonces lógicamente Jesús es el Padre
De manera similar, argumentan que:
- Si solo hay un Dios y ese Dios es el Espíritu Santo
- Y si Jesús es Dios
- Entonces Jesús es el Espíritu Santo

Los teólogos unitarios explican las aparentes distinciones entre el Padre y el Hijo en las Escrituras mediante lo que llaman "la clave de la unidad". Argumentan que la distinción entre el Padre y el Hijo es simplemente la distinción entre la deidad y la humanidad de Jesucristo:
- Como Dios (naturaleza divina), Jesús es el Padre
- Como hombre (naturaleza humana), Jesús es el Hijo
Según esta interpretación, cuando Jesús ora al Padre, es su naturaleza humana orando a su naturaleza divina. Cuando habla como el Padre, está hablando desde su naturaleza divina.
Esta interpretación crea varias paradojas. Por ejemplo, algunos teólogos unitarios afirman que "Dios en la naturaleza asumida del hombre fue bautizado como hombre, pero no como Dios" o que "Dios no podía morir en su deidad, pero su humanidad podía morir".
La principal diferencia entre la posición trinitaria y la unitaria es que los trinitarios creen que la distinción entre el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo es real, personal y eterna, mientras que los unitarios creen que estas distinciones son solo temporales, funcionales y modales.
Los pentecostales unitarios plantean varias objeciones a la doctrina de la Trinidad:
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Supuesto triteísmo: Argumentan que la Trinidad contradice el monoteísmo estricto y conduce al triteísmo (la creencia en tres dioses).
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El Espíritu Santo "ausente": Señalan pasajes donde se mencionan el Padre y el Hijo juntos, pero no el Espíritu Santo.
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Terminología no bíblica: Objetan que términos como "Trinidad", "consustancial" y "tres personas" no aparecen en la Biblia.
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Supuestos orígenes paganos: Alegan que la doctrina de la Trinidad se infiltró del paganismo y la filosofía griega.
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Presuntas contradicciones lógicas: Argumentan que la Trinidad es contradictoria y conduce a absurdos teológicos.
Nota de lectura · Respuestas a las objeciones unitarias
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La doctrina trinitaria nunca ha sostenido que Dios está "dividido en tercios" o que es "un comité". La Trinidad siempre ha afirmado la completa unidad e indivisibilidad de Dios.
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El argumento del "Espíritu ausente" es un argumento del silencio inválido. Una omisión no constituye una negación.
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El uso de terminología no bíblica para explicar conceptos bíblicos es inevitable. Los unitarios también usan términos como "modos", "manifestaciones" y "roles" que no aparecen en la Biblia.
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No existe evidencia histórica sólida de que la Trinidad tenga orígenes paganos. De hecho, la evidencia histórica muestra que la iglesia primitiva era fundamentalmente trinitaria.
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La Trinidad es paradójica, pero no contradictoria. No afirma que Dios es uno y tres en el mismo sentido, sino que el único ser de Dios existe en tres formas personalmente distintas.
Para obtener más información sobre la Trinidad, te invitamos a leer el artículo dedicado a la herejía arriana. En él se explora el desarrollo de la doctrina trinitaria durante los tumultuosos años en torno al Concilio Niceno-Constantinopolitano, el cual estableció las bases para comprender la Trinidad tal como lo reflejan las Escrituras.
Una de las afirmaciones centrales del unitarismo pentecostal es que Jesús es el Padre. Sin embargo, esta afirmación choca directamente con el patrón general de las Escrituras.
En el Nuevo Testamento:
- Jesús es mencionado explícitamente como "el Hijo" más de doscientas veces, y nunca se le llama "Padre".
- El "Padre" es mencionado como distinto de Jesús más de doscientas veces.
- Más de cincuenta veces esta distinción entre el Padre y el Hijo se hace explícita dentro del mismo versículo.
Si Jesús fuera también el Padre, ¿por qué las Escrituras nunca lo expresan claramente, mientras que su identidad como el Hijo de Dios se proclama constantemente?

Los unitarios utilizan varios pasajes para argumentar que Jesús es el Padre:
- - Donde al Mesías se le llama "Padre Eterno"
- - "El que me ha visto a mí, ha visto al Padre"
- - "Yo y el Padre uno somos"
- - "No os dejaré huérfanos; vendré a vosotros"
- Los saludos paulinos - Donde se menciona "Dios nuestro Padre y el Señor Jesucristo"
Sin embargo, un análisis cuidadoso de estos pasajes muestra que no apoyan la identificación de Jesús como el Padre:
Nota de lectura · Análisis de Isaías 9:6
El título "Padre Eterno" (o "Padre de Eternidad") en describe el carácter del Mesías venidero, no su identidad como "Dios el Padre". El título denota:
- Su papel paternal de amor y cuidado hacia su pueblo (similar al "Buen Pastor")
- O su naturaleza eterna como "padre de la eternidad" o "poseedor de eternidad"
Ninguna interpretación implica que el Mesías sea "Dios el Padre" en el sentido unitario.
En cuanto a este pasaje no identifica a Jesús como el Padre, sino que enseña que Jesús es la única revelación perfecta del Padre. De hecho, el contexto inmediato muestra que Jesús continúa distinguiéndose del Padre.
La declaración "Yo y el Padre uno somos" () tampoco identifica a Jesús como el Padre. El uso del plural "somos" (en griego esmen) y el neutro "uno" (en griego hen) sugiere una unidad de esencia, no identidad personal.
El Nuevo Testamento enseña claramente la pre-existencia personal de Cristo, algo que la posición unitaria debe negar o reinterpretar.
El Evangelio de Juan comienza afirmando la pre-existencia del Logos (la Palabra):
"En el principio era el Verbo, y el Verbo estaba con Dios, y el Verbo era Dios" ()
Los unitarios generalmente interpretan "la Palabra" como un concepto impersonal o un plan en la mente de Dios antes de la encarnación. Sin embargo, el texto claramente presenta al Logos como personal:
- La Palabra estaba "con" (pros) Dios, una preposición usada para relaciones personales
- Se le atribuyen actividades personales como crear el mundo y dar vida
- Esta misma Palabra "se hizo carne y habitó entre nosotros" ()
Otros pasajes en Juan también afirman claramente la pre-existencia personal de Cristo:
- "Antes que Abraham fuese, yo soy" ()
- "Glorifícame tú... con aquella gloria que tuve contigo antes que el mundo fuese" ()
- "He descendido del cielo" ()
- "Salí del Padre y he venido al mundo; otra vez dejo el mundo y voy al Padre" ()

Pasajes como , y también enseñan claramente la pre-existencia de Cristo:
Nota de lectura · Cristo como Creador
"Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles... todo fue creado por medio de él y para él. Y él es antes de todas las cosas, y todas las cosas en él subsisten" ().
Pablo utiliza tres preposiciones distintas para describir la relación de Cristo con la creación:
- "En él" (en auto) - Cristo como esfera o ámbito de la creación
- "Por medio de él" (di autou) - Cristo como agente instrumental
- "Para él" (eis auton) - Cristo como meta o propósito final
Esto indica claramente que Pablo entendía que el Hijo de Dios realmente pre-existió antes de la creación.
Los pentecostales unitarios también afirman que Jesús es el Espíritu Santo, argumentando que cualquier distinción entre ambos es meramente una diferencia en actividad, no en persona.
El Nuevo Testamento habla del Espíritu Santo de manera claramente personal y lo distingue tanto del Padre como del Hijo:
-
Actividades personales: El Espíritu Santo guía (), habla (), llama (), enseña (), y consuela ().
-
Distinción del Padre y del Hijo: Jesús se refiere al Espíritu como "otro Consolador" () y constantemente usa pronombres personales ("él", "le") al hablar del Espíritu.
-
Contextos triádicos: Numerosos pasajes mencionan al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo juntos como distintos (; ; ).
Nota de lectura · El discurso de Jesús sobre el Espíritu Santo
En Juan 14-16, Jesús habla claramente del Espíritu Santo como distinto de sí mismo:
- Lo llama "otro Consolador" ()
- Dice que el Padre enviará al Espíritu en su nombre ()
- Afirma que él mismo enviará al Espíritu "de parte del Padre" ()
- Describe la obra del Espíritu como distinta de la suya ()
Estas distinciones serían profundamente engañosas si Jesús fuera personalmente idéntico al Espíritu Santo.
Los unitarios utilizan principalmente dos pasajes para identificar a Jesús con el Espíritu:
- - "El Señor es el Espíritu"
- - Donde "Espíritu de Dios", "Espíritu de Cristo" y "Cristo en vosotros" parecen usarse intercambiablemente
Sin embargo, un análisis contextual muestra que estos pasajes no identifican a Jesús como el Espíritu Santo:
- En , Pablo está explicando que "el Señor" mencionado en los versos (referenciando a ) es el Espíritu del que ha estado hablando en todo el capítulo. No está identificando a Jesús con el Espíritu.
- En , aunque Pablo usa términos relacionados, hace una clara distinción entre "el que resucitó a Cristo" (el Padre), "el Espíritu del que resucitó a Jesús" (el Espíritu Santo) y Jesús quien fue resucitado.
El pentecostalismo unitario vincula fuertemente su visión de Dios con requisitos específicos para la salvación, especialmente relacionados con el bautismo.
Los pentecostales unitarios enseñan que el bautismo en agua es absolutamente necesario para la salvación. Utilizan pasajes como , donde Pedro dice "Arrepentíos y bautícese cada uno... para perdón de los pecados".
Sin embargo, esta posición contradice la clara enseñanza bíblica de que la salvación es por fe:
- Al menos sesenta veces en el Nuevo Testamento, la salvación eterna está explícitamente vinculada a la fe y/o al arrepentimiento sin mencionar el bautismo
- El ladrón en la cruz fue salvado sin ser bautizado ()
- Pablo raramente bautizaba personas (), lo que sería inconcebible si el bautismo fuera esencial para la salvación
- El Espíritu Santo fue dado antes del bautismo en agua en

Los pentecostales unitarios insisten en que el bautismo debe realizarse "en el nombre de Jesús" en lugar de la fórmula trinitaria tradicional "en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo".
Los unitarios argumentan:
-
En , Jesús manda bautizar "en el nombre (singular) del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo"
-
En el libro de Hechos, los apóstoles bautizaban "en el nombre de Jesucristo" (; ; ; )
-
Por lo tanto, "Jesús" debe ser el único nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo
Esta interpretación es problemática por varias razones:
- La frase semítica "en el nombre de" (ya sea en hebreo o griego) a menudo significaba simplemente "con respecto a" o "en relación con", no necesariamente una fórmula verbal
- No hay evidencia de que los primeros cristianos vieran un conflicto entre y las referencias en Hechos
- La variación en la fraseología en Hechos (usando diferentes preposiciones y a veces "Señor Jesús" o solo "Señor") sugiere que no estamos ante una fórmula fija
La visión unitaria del bautismo presenta a Dios como un ser que condiciona el perdón a la pronunciación de palabras exactas en un ritual, lo que contrasta fuertemente con el Dios de gracia revelado en el Nuevo Testamento.
Los pentecostales unitarios a menudo afirman que la doctrina unitaria era la fe original de los apóstoles y la iglesia primitiva. Sin embargo, la evidencia histórica contradice rotundamente esta afirmación.
Un examen de los escritos de los primeros líderes cristianos demuestra que tenían una comprensión trinitaria (o al menos binitaria) de Dios:
- 1 Clemente (c. 95-96 d.C.): "¿No tenemos un Dios y un Cristo y un Espíritu de Gracia derramado sobre nosotros?" (46:6)
- Ignacio (c. 110 d.C.): Habla de Jesucristo como "antes de los siglos... con el Padre" (Mag. 6:1) y ora para que sus oyentes prosperen "en el Hijo y Padre y en el Espíritu" (Mag. 13:2)
- Policarpo (c. 110 d.C.): Ora a "Dios Todopoderoso, Padre de tu amado y bendito Hijo Jesucristo... a través de quien para ti con él y el Espíritu Santo sea gloria" (Martirio 14:1-3)

Los primeros escritores cristianos, desde principios del siglo II, entendían unánimemente Génesis 1:26 ("Hagamos al hombre a nuestra imagen") como una referencia a la pluralidad dentro de la Divinidad:
- Epístola de Bernabé (antes de 132 d.C.): Presenta una exégesis trinitaria donde Dios habla al Hijo en la creación
- Pastor de Hermas (principios del siglo II): "El Hijo de Dios es mucho más viejo que toda su creación, con el resultado de que fue el consejero del Padre en su creación" (Sim. 89:2)
- Justino Mártir (mediados del siglo II): Dios "conversó con alguien que era numéricamente distinto de sí mismo, y también un ser racional" (Diálogo con Trifón, 62)
- Ireneo (finales del siglo II): El hombre fue formado "por las manos [de Dios], es decir, por el Hijo y el Espíritu Santo, a quien también dijo: 'Hagamos al hombre'" (Contra Herejías, IV prefacio)
El modalismo (la visión de que el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo son solo modos de un Dios unipersonal) no apareció hasta finales del siglo II o principios del III, con figuras como Praxeas, Noeto y Sabelio. Cuando surgió, fue rápidamente confrontado y rechazado como una innovación herética.
Como dice Gregory Boyd: "si la doctrina unitaria fuera la fe original de los apóstoles, ¿cómo podría haber desaparecido tan rápida y completamente sin dejar rastro de oposición o controversia? Y si el trinitarismo fuera una innovación posterior, ¿por qué no hay evidencia de protesta contra esta supuesta "apostasía"?"
La doctrina de la Trinidad no es una especulación abstracta, sino que tiene profundas implicaciones para nuestra comprensión de Dios, la salvación y la vida cristiana.
Irónicamente, los teólogos unitarios coherentes terminan haciendo concesiones significativas al trinitarismo:
-
Admiten que Dios existe simultáneamente como Padre trascendente, Hijo encarnado y Espíritu inmanente
-
Reconocen que Dios está totalmente presente en cada uno de estos "modos" o "esferas"
-
A veces admiten que puede haber "comunicación" entre estas diferentes manifestaciones divinas
Es un hecho básico que tanto unitarios como trinitarios deben afrontar un misterio fundamental: cómo un Dios puede existir simultáneamente de manera plena y personal en formas distintas.
La diferencia principal es que:
- Los trinitarios reconocen abiertamente este misterio y lo ven como esencial y eterno en Dios
- Los unitarios intentan minimizar este misterio o limitarlo solo a la manifestación temporal de Dios
Sin embargo, el misterio persiste en ambas posiciones. La afirmación unitaria de que "Dios es absolutamente uno" no es menos misteriosa que la afirmación trinitaria de un Dios en tres personas.
Una de las implicaciones más serias del unitarismo es que socava la autenticidad de la autorrevelación de Dios:
- Si el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo son solo roles temporales que Dios asume, ¿realmente estamos conociendo a Dios como es eternamente?
- Si la interacción entre el Padre y el Hijo es solo "aparente" o "ilusoria", ¿qué nos dice esto sobre la revelación de Dios?
Como señalaron los primeros Padres que lucharon contra el modalismo, si cuando Dios se revela a sí mismo como Padre, Hijo y Espíritu Santo está simplemente "actuando" roles que son ajenos a su ser eterno, esto significa que en la revelación Dios "se hizo diferente de lo que realmente era".

La negación unitaria de las distinciones personales eternas en Dios tiene graves consecuencias para la comprensión del amor divino:
La Escritura afirma que "Dios es amor" (). El amor es esencial a la naturaleza eterna de Dios, no algo contingente.
En la teología trinitaria:
- El amor es eterno e intrínseco al ser de Dios
- Las tres personas divinas han existido eternamente en perfecta comunión de amor
- El amor que Dios muestra hacia nosotros refleja el amor que siempre ha existido dentro de la Trinidad
En la teología unitaria:
- Dios es esencialmente solitario en su eternidad
- El amor interpersonal no puede ser esencial a su naturaleza, sino solo contingente
- El amor entre el Padre y el Hijo mostrado en los evangelios es, en el mejor de los casos, un "ejemplo" o una "muestra" para nuestra instrucción
Una de las implicaciones más profundas del trinitarismo es su comprensión del significado de la cruz:
"Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna" ().
En el trinitarismo, este versículo expresa el increíble sacrificio del Padre al entregar al Hijo que ha amado eternamente. Es el mayor acto de amor concebible.
En el unitarismo, esta presentación pierde gran parte de su impacto emocional y teológico. Si el "Hijo" es simplemente la naturaleza humana o el "cuerpo" del Padre, no hay una verdadera entrega sacrificial de una persona amada por otra.
La doctrina de la Trinidad no es una abstracción teológica, sino que tiene consecuencias prácticas profundas para la vida cristiana.
Nota de lectura · Implicaciones para la salvación
- La teología trinitaria presenta la salvación como un regalo de gracia basado únicamente en lo que Dios ha hecho por nosotros. En la cruz, Dios experimentó tanto el dolor del Padre que entrega al Hijo como el dolor del Hijo que sufre abandono.
- La teología unitaria tiende hacia una visión legalista de la salvación, donde la aceptación de Dios depende de fórmulas precisas (bautismo en el nombre de Jesús), señales específicas (hablar en lenguas) y adherencia a "estándares" de comportamiento.
Esta diferencia no es accidental. Un Dios que es eternamente relacional y amoroso dentro de sí mismo naturalmente enfatiza la relación y el amor en su trato con las criaturas. Un Dios cuya esencia es la "unidad absoluta" tiende a enfatizar la corrección doctrinal y el comportamiento externo.
La doctrina bíblica de la Trinidad no solo nos da una comprensión más precisa de quién es Dios, sino que también nos ayuda a entender mejor:
- Nuestra salvación - Basada en la gracia, no en obras o fórmulas correctas
- Nuestra identidad - Creados para relaciones amorosas, reflejando la naturaleza de Dios
- Nuestra espiritualidad - Participación en la vida trinitaria de Dios, no solo conformidad externa
La Trinidad no es un rompecabezas teológico a resolver, sino una realidad divina a experimentar. En última instancia, es la revelación de que Dios es, en su misma esencia, un Dios de amor, comunión y autorrevelación.
Para aquellos que deseen explorar más a fondo este tema, recomendamos:
- "Por qué debería creer en la Trinidad" de Robert M. Bowman, Jr. Es espcialmente valiosa para aquellos que vienen del mundo de los Testigos de Jehová.
- "Dios en tres personas" de Carl Brumback. Es valioso como una respuesta a los unitarios por un autor Pentecostal (ministro en las Asambleas de Dios).
- "La Trinidad en el Nuevo Testamento" de Arthur Wainwright. Un ejemplo por un autor Metodista. Clie publicó una nueva versión en español.
- "Dios en el pensamiento patrístico" de G.L. Prestig. Teólogo anglicano que escribió un libro sobre la Trinidad en los primeros siglos de la iglesia. Es un libro académico, pero es una buena introducción a la historia desde la patrística.
- El arrianismo es una buena introducción a la historia de la iglesia en el periodo cercano al credo Niceno-Constantinopolitano, con su interesante historia sobre la trinidad y las herejías que intentaron tomar su lugar.