Introducción y criterios de esta edición
Acompañamiento editorial
| Autor | Agustín de Hipona (354–430, según Wikipedia), obispo de Hipona |
| Título | Sobre la catequesis de los principiantes (en latín, De catechizandis rudibus; en inglés, On the Catechising of the Uninstructed, que la Oxford Library tradujo On Instructing the Unlearned; el encabezado del epub castellano dice «de los indoctos») |
| Fecha | Hacia 400. Agustín la reseña en las Retractaciones (II, 14) junto a otras obras que tenía entre manos hacia esa fecha (NPNF); la Catholic Encyclopedia da 400 y la lista de obras de Wikipedia, 399 |
| Destinatario | Deogratias, diácono de Cartago; el NPNF conjetura que sea el presbítero del mismo nombre a quien Agustín escribió hacia 406 (hoy Carta 102) |
| Género | Manual de método catequético con dos discursos modelo, escrito a petición |
| Extensión | 27 capítulos, 55 secciones, unas 25 000 palabras en esta edición |
| Traducción | Castellana, automática (Libyx, modelo DeepSeek V4 Pro) y directa del inglés de S. D. F. Salmond; no del latín. Sin traductor humano y sin revisión frase a frase |
| Fuente | Nicene and Post-Nicene Fathers, 1.ª serie, vol. 3 (On the Holy Trinity; Doctrinal Treatises; Moral Treatises), ed. Philip Schaff |
En el capítulo decimocuarto del libro segundo de sus Retractaciones, Agustín hace la siguiente declaración: «Hay también un libro nuestro sobre el asunto de la Catequesis de los indoctos, [o sea, para instruir a los ignorantes, De Catechizandis Rudibus], siendo éste, en efecto, el título expreso con que se designa. En este libro, donde he dicho: 'Ni el ángel que, junto con otros espíritus que eran sus satélites, abandonó por soberbia la obediencia de Dios y se convirtió en el diablo, hizo daño alguno a Dios, sino a sí mismo; porque Dios sabe disponer de las almas que lo abandonan:' sería más apropiado decir 'espíritus que lo abandonan,' puesto que la cuestión trataba de ángeles. Este libro comienza con estas palabras: 'Me has pedido, hermano Deogratias.'»La composición descrita así en el pasaje citado es reseñada por Agustín en conexión con otras obras que tenía entre manos hacia el año 400 d.C., y por lo tanto puede considerarse perteneciente a esa fecha. Se ha conjeturado que la persona a quien va dirigida quizá sea la misma que el presbítero Deogratias, a quien, según leemos en la epístola que hoy figura como la ciento dos, Agustín escribió hacia el año 406 en respuesta a algunas preguntas de los paganos que le fueron remitidas desde Cartago.Los editores benedictinos presentan el tratado en los siguientes términos: «A petición de un diácono de Cartago, Agustín emprende la tarea de enseñar el arte de catequizar; y en primer lugar, da ciertas instrucciones a fin de que este género de deber pueda cumplirse no sólo con un método ordenado y una disposición apta, sino también sin tedio y con espíritu de alegría. Después, reduciendo sus instrucciones a la práctica, da un ejemplo de lo que quiere decir presentando dos discursos establecidos, paralelos entre sí, el uno algo más extenso y el otro muy breve, pero ambos apropiados para la instrucción de cualquier individuo cuyo deseo sea ser cristiano.»
§ 1
Comentario editorial · Deogratias y el momento del libro
§ 2
Capítulo 2.— Cómo sucede a menudo que un discurso que agrada al oyente desagrada al que habla; y qué explicación ha de darse de ese hecho
§ 3
§ 4
§ 5
§ 6
§ 7
§ 8
Capítulo 5.— Que la persona que viene a recibir instrucción catequética debe ser examinada respecto a sus intenciones, al desear hacerse cristiano
§ 9
Capítulo 6.— Del modo de comenzar la instrucción catequética y de la narración de los hechos desde la historia de la creación del mundo hasta los tiempos presentes de la Iglesia
§ 10
Capítulo 7.— De la exposición de la resurrección, el juicio y otros temas que deben seguir a esta narración
§ 11
Capítulo 8.— Del método que debe seguirse al catequizar a quienes han recibido una educación liberal
§ 12
§ 13
Comentario editorial · Un catequista que había sido maestro de retórica
Capítulo 10.— De cómo alcanzar la alegría en el deber de catequizar, y de las diversas causas que producen tedio en el catecúmeno
§ 14
§ 15
§ 16
§ 17
§ 18
§ 19
§ 20
§ 21
§ 22
Capítulo 15.— Del método según el cual nuestro discurso debe adaptarse a las diferentes clases de oyentes
§ 23
Capítulo 16.— Ejemplo de discurso catequético; y primeramente, el caso de un catecúmeno con rectas intenciones
§ 24
§ 25
Capítulo 17.— Continuación del modelo de discurso catequético, en referencia especial a la reprensión de los falsos fines por parte del catecúmeno
§ 26
§ 27
§ 28
§ 29
§ 30
Comentario editorial · «Almas» donde Agustín diría «espíritus»
§ 31
§ 32
§ 33
§ 34
§ 35
§ 36
§ 37
§ 38
§ 39
Comentario editorial · Las seis edades del mundo
| Edad | Va desde… | …hasta |
|---|---|---|
| Primera | Adán | Noé (el diluvio) |
| Segunda | Noé | Abraham |
| Tercera | Abraham | David |
| Cuarta | David | el cautiverio de Babilonia |
| Quinta | la transmigración a Babilonia | la venida de Cristo |
| Sexta | la venida de Cristo | en curso |
§ 40
§ 41
Comentario editorial · La sombra de Pedro
§ 42
§ 43
§ 44
§ 45
§ 46
§ 47
§ 48
§ 49
§ 50
Comentario editorial · La señal de la cruz y la sal
§ 51
§ 52
§ 53
§ 54
§ 55
Notas, recepción y bibliografía
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