La paz y la gracia del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo son una; así también es una su caridad, la cual se mostró principalmente en la redención del hombre. Su comunión con el hombre es también una.
I, 12, 126
I, 12, 127
I, 12, 128
I, 12, 129
I, 12, 130
I, 12, 131
San Ambrosio muestra por las Escrituras que el Nombre de las tres Personas divinas es uno, y en primer lugar la unidad del Nombre del Hijo y del Espíritu Santo, en cuanto que cada uno es llamado Paracleto y Verdad.
I, 13, 132
I, 13, 132 (repetido en la edición)
I, 13, 133
I, 13, 134
I, 13, 155
I, 13, 156
I, 13, 157
I, 13, 158
I, 13, 159
Cada Persona de la Trinidad es llamada Luz en las sagradas Escrituras. El Espíritu es designado Fuego por Isaías, figura de cuyo Fuego fue visto en la zarza por Moisés, en las lenguas de fuego y en los cántaros de Gedeón. Y no puede negarse la Deidad del mismo Espíritu, pues su operación es la misma que la del Padre y la del Hijo, y también es llamado luz y fuego del rostro del Señor.
I, 14, 160
I, 14, 161
I, 14, 162
I, 14, 163
I, 14, 164
I, 14, 165
I, 14, 166
I, 14, 167
I, 14, 168
I, 14, 169
I, 14, 170
El Espíritu Santo es Vida igualmente con el Padre y el Hijo, en verdad, ya sea que se mencione al Padre, con quien está la Fuente de Vida, o al Hijo, esa Fuente no puede ser otra que el Espíritu Santo.
I, 15, 171
I, 15, 172
Comentario editorial · «Fuente de vida» y la procesión del Espíritu
I, 15, 173
I, 15, 174
I, 15, 175
El Espíritu Santo es aquel gran río con que se riega la Jerusalén mística. Es igual a su Fuente, esto es, al Padre y al Hijo, como se significa en la santa Escritura. El propio San Ambrosio tiene sed de esa agua, y nos advierte que para conservarla dentro de nosotros, debemos evitar al diablo, la lujuria y la herejía, ya que nuestros vasos son frágiles, y que hay que abandonar las cisternas rotas, para que, según el ejemplo de la samaritana y de los patriarcas, podamos hallar el agua del Señor.
I, 16, 176
I, 16, 177
I, 16, 178
I, 16, 179
I, 16, 180
I, 16, 181
I, 16, 182
I, 16, 182 (repetido en la edición)
I, 16, 183
I, 16, 184
I, 16, 185
Las Tres Personas de la Deidad no eran desconocidas para los jueces de antaño ni para Moisés, pues la igualdad del Hijo con el Padre, así como la de las Tres Personas entre sí, se establece tanto en otros lugares como por él. También Sansón gozó de la asistencia del Espíritu Santo; se toca su historia y se muestra en algunos puntos típica de la Iglesia y de sus misterios. Cuando el Espíritu Santo abandonó a Sansón, éste cayó en diversas calamidades, y San Ambrosio explica el significado espiritual de sus cabellos cortados.
II, introducción, 1
II, introducción, 2
II, introducción, 3
II, introducción, 4
II, introducción, 5
II, introducción, 6
II, introducción, 7
II, introducción, 8
II, introducción, 9
II, introducción, 10
II, introducción, 11
II, introducción, 12
II, introducción, 13
II, introducción, 14
II, introducción, 15
II, introducción, 16
El Espíritu es el Señor y Poder; y en esto no es inferior al Padre y al Hijo.
II, 1, 17
II, 1, 18
II, 1, 19
El Padre, el Hijo y el Espíritu Santo son Uno en el consejo.
II, 2, 20
II, 2, 21
II, 2, 22
II, 2, 23
II, 2, 24
II, 2, 25
Así como conocer al Padre y al Hijo es vida, así también es vida conocer al Espíritu Santo; y por tanto en la Deidad Él no ha de ser separado del Padre.
II, 3, 26
II, 3, 27
Comentario editorial · Contra quién escribe: «arrianos» y pneumatómacos
II, 3, 28
El Espíritu Santo da vida, no de manera distinta del Padre y del Hijo, ni por una operación distinta.
II, 4, 29
II, 4, 30
II, 4, 31
El Espíritu Santo, así como el Padre y el Hijo, es señalado en la santa Escritura como Creador, y la misma verdad fue prefigurada aun por escritores paganos, pero se mostró con la mayor claridad en el Misterio de la Encarnación; tras tocarlo, el escritor sostiene su argumento partiendo del hecho de que al Espíritu Santo se le tributa el culto que se debe solo al Creador.
II, 5, 32
II, 5, 33
II, 5, 34
II, 5, 35
II, 5, 36
II, 5, 37
II, 5, 38
II, 5, 39
II, 5, 40
II, 5, 41
II, 5, 42
Comentario editorial · «De» o «ex»: las preposiciones en Mateo 1:18
II, 5, 43
II, 5, 44
II, 5, 45
II, 5, 46
II, 5, 47