Disc. 45, encabezado
Este Discurso no fue, como su título quizá nos llevaría a suponer, pronunciado inmediatamente después del primero; sino que transcurrió un intervalo de muchos años entre ambos, y los dos no guardan conexión entre sí. Cronológicamente son el primero y el último de los Sermones de S. Gregorio. El Segundo fue pronunciado en la Iglesia de Arianzo, una aldea cerca de Nazianzo, donde había heredado algunas propiedades, a la que se retiró tras renunciar al Arzobispado de Constantinopla, y luego, hallando que la administración aun del pequeño Obispado de Nazianzo era demasiado para sus años avanzados y su fuerza declinante, se retiró a Arianzo hacia fines del año 383 d.C., muriendo allí en 389 o 390. «El exordio de este discurso es totalmente del estilo de la Biblia; el Orador describe aquí y pone palabras en boca del Ángel de la Resurrección. Su objeto es mostrar la importancia de las solemnidades del día, y explicar alegóricamente todas las circunstancias de la antigua Pascua, aplicándolas a Cristo y a la vida cristiana. Dos pasajes están tomados verbatim del discurso sobre la Natividad, predicado en Constantinopla» (Benoît).
Los Editores Benedictinos se declaran incapaces de determinar si esta repetición se debe al propio S. Gregorio— o al descuido de algún amanuense.
Comentario editorial · Un Disc. 45 que repite al 38
Disc. 45, § 1
Disc. 45, § 2
Disc. 45, § 3
Disc. 45, § 4
Disc. 45, § 5
Disc. 45, § 6
Disc. 45, § 7
Disc. 45, § 8
Disc. 45, § 9
Disc. 45, § 10
Disc. 45, § 11
Disc. 45, § 12
Disc. 45, § 13
Disc. 45, § 14
Disc. 45, § 15
Disc. 45, § 16
Disc. 45, § 17
Disc. 45, § 18
Disc. 45, § 19
Disc. 45, § 20
Disc. 45, § 21
Disc. 45, § 22
Comentario editorial · ¿A quién se pagó el rescate?
Disc. 45, § 23
Disc. 45, § 24
Disc. 45, § 25
Disc. 45, § 26
Disc. 45, § 27
Disc. 45, § 28
Disc. 45, § 29
Disc. 45, § 30
Notas, recepción y bibliografía
Acompañamiento editorial