I. El deber del ayuno se funda en ambos Testamentos, el Antiguo y el Nuevo, y está estrechamente unido a los deberes de la oración y de la limosna
Sermón 17, § I
Sermón 17, § II
Sermón 17, § III
Sermón 17, § IV
Sermón 19, § I
II. La enseñanza de los cuatro ayunos anuales es que la templanza espiritual es tan necesaria como la corporal
Sermón 19, § II
Comentario editorial · Los cuatro ayunos del año
III. Ayunando así en el espíritu y en el cuerpo, y dando limosna con liberalidad, alcanzaremos el supremo favor de Dios
Sermón 19, § III
Sermón 21, § I
II. El misterio de la Encarnación es tema apropiado de gozo, tanto para los ángeles como para los hombres
Sermón 21, § II
Sermón 21, § III
Sermón 22, § I
Sermón 22, § II
Sermón 22, § III
Sermón 22, § IV
Sermón 22, § V
Sermón 22, § VI
Sermón 23, § I
Sermón 23, § II
Sermón 23, § III
Sermón 23, § IV
V. La venida de Cristo en nuestra carne se corresponde con que nosotros lleguemos a ser miembros de su cuerpo
Sermón 23, § V
Sermón 24, § I
Sermón 24, § II
Sermón 24, § III
Sermón 24, § IV
V. Otras herejías contienen alguna porción de verdad, pero los maniqueos no contienen ninguna en absoluto
Sermón 24, § V
Sermón 24, § VI