Se da una razón por la cual este libro no comenzó con una exposición de las virtudes arriba mencionadas. También se indica brevemente que las mismas virtudes existieron en los antiguos padres.
I, 25, § 116
I, 25, § 117
Comentario editorial · Las cuatro virtudes, con ejemplos en lugar de definiciones
I, 25, § 118
I, 25, § 119
I, 25, § 120
I, 25, § 121
Al investigar la verdad, los filósofos han quebrantado sus propias reglas. Moisés, sin embargo, se mostró más sabio que ellos. Cuanto mayor es la dignidad de la sabiduría, con tanto más empeño debemos esforzarnos por alcanzarla. La naturaleza misma nos impulsa a todos a ello.
I, 26, § 122
I, 26, § 123
I, 26, § 124
I, 26, § 125
La primera fuente del deber es la prudencia, de la cual brotan las otras tres virtudes; y no pueden separarse ni desgarrarse, pues están mutuamente unidas unas con otras.
I, 27, § 126
I, 27, § 127
I, 27, § 128
I, 27, § 129
Una comunidad se apoya en la justicia y la buena voluntad. Dos partes de aquélla, la venganza y la posesión privada, no son admitidas por los cristianos. Lo que los estoicos dicen sobre la propiedad común y la ayuda mutua ha sido tomado de las sagradas Escrituras. La grandeza de la gloria de la justicia, y lo que impide el acceso a ella.
I, 28, § 130
I, 28, § 131
I, 28, § 132
I, 28, § 133
I, 28, § 134
I, 28, § 135
I, 28, § 136
I, 28, § 137
I, 28, § 138
La justicia debe guardarse aun en la guerra y con los enemigos. Esto se prueba con el ejemplo de Moisés y Eliseo. Los escritores antiguos aprendieron a su vez de los hebreos a dar a sus enemigos un nombre más suave. Por último, el fundamento de la justicia descansa en la fe, y su simetría es perfecta en la Iglesia.
I, 29, § 139
I, 29, § 140
I, 29, § 141
I, 29, § 142
Sobre la benignidad y sus diversas partes, a saber, la buena voluntad y la liberalidad. Cómo han de combinarse. Qué más se necesita además para que uno muestre liberalidad de manera digna de alabanza.
I, 30, § 143
I, 30, § 144
I, 30, § 145
I, 30, § 146
I, 30, § 147
I, 30, § 148
I, 30, § 149
I, 30, § 150
I, 30, § 151
I, 30, § 152
I, 30, § 153
I, 30, § 154
I, 30, § 155
I, 30, § 156
I, 30, § 157
I, 30, § 158
I, 30, § 159
El beneficio recibido debe devolverse con mano más generosa. Esto se muestra con el ejemplo de la tierra. Se aduce un pasaje de Salomón sobre el banquete para probar lo mismo, y luego se expone en sentido espiritual.
I, 31, § 160
I, 31, § 161
I, 31, § 162
I, 31, § 163
I, 31, § 164
Después de decir qué retorno debe hacerse por el servicio del banquete antes mencionado, se enumeran varias razones para devolver el favor. Luego se habla en alabanza de la buena voluntad, de sus frutos y de su orden.
I, 32, § 165
I, 32, § 166
I, 32, § 167
I, 32, § 168
I, 32, § 169
La buena voluntad existe especialmente en la Iglesia y alimenta virtudes afines.
I, 33, § 170
I, 33, § 171
I, 33, § 172