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  1. Sesión 1 · Parte 1 · ≈ 12 minFicha de la obra
  2. Sesión 2 · Parte 2 · ≈ 13 minCapítulo I. De la inspiración de la divina Escritura
  3. Sesión 3 · Parte 2 · ≈ 9 minCapítulo I. De la inspiración de la divina Escritura
  4. Sesión 4 · Parte 2 · ≈ 12 minCapítulo I. De la inspiración de la divina Escritura
  5. Sesión 5 · Parte 2 · ≈ 12 minCapítulo I. De la inspiración de la divina Escritura
  6. Sesión 6 · Parte 2 · ≈ 6 minCapítulo I. De la inspiración de la divina Escritura
  7. Sesión 7 · Parte 3 · ≈ 7 minCapítulo II. Que la Escritura Divina está cerrada y sellada
  8. Sesión 8 · Parte 3 · ≈ 9 minCapítulo III. Por qué los libros inspirados son veintidós en número
  9. Sesión 9 · Parte 3 · ≈ 6 minCapítulo V. Qué es "mucho hablar", y cuáles son los "muchos libros"?
  10. Sesión 10 · Parte 3 · ≈ 9 minCapítulo VI. Toda la Divina Escritura es un instrumento de Dios, perfecto y apto para su obra
  11. Sesión 11 · Parte 3 · ≈ 7 minCapítulo IX. Por qué es que la Divina Escritura usa a menudo el mismo término con significaciones diferentes, aun en el mismo lugar
  12. Sesión 12 · Parte 3 · ≈ 6 minCapítulo X. Del las cosas en la Divina Escritura que parecen acercarse a ser piedra de tropiezo y roca de escándalo
  13. Sesión 13 · Parte 4 · ≈ 9 minCapítulo XII. Que un hombre no debe desmayar al leer la Divina Escritura si no puede comprender los enigmas oscuros y las parábolas que hay en ella
  14. Sesión 14 · Parte 4 · ≈ 11 minCapítulo XIV. Aquellos que desean entender correctamente las Divinas Escrituras deben por necesidad conocer los principios lógicos adaptados a su uso
  15. Sesión 15 · Parte 4 · ≈ 12 minCapítulo XV. Respuesta a los filósofos griegos que menosprecian la pobreza de estilo de las Divinas Escrituras
  16. Sesión 16 · Parte 4 · ≈ 10 minCapítulo XV. Respuesta a los filósofos griegos que menosprecian la pobreza de estilo de las Divinas Escrituras
  17. Sesión 17 · Parte 5 · ≈ 6 minCapítulo XVI. Acerca aquellos que difaman el cristianismo a causa de las herejías en la Iglesia
  18. Sesión 18 · Parte 5 · ≈ 10 minCapítulo XVII. Una respuesta a ciertos filósofos que dicen que da lo mismo si llamamos a Aquel que es Dios sobre todos
  19. Sesión 19 · Parte 6 · ≈ 12 minCapítulo XVIII. Una respuesta a aquellos filósofos griegos que profesan saberlo todo, y censuran la fe sencilla del hombre cristiano
  20. Sesión 20 · Parte 6 · ≈ 10 minCapítulo XVIII. Una respuesta a aquellos filósofos griegos que profesan saberlo todo, y censuran la fe sencilla del hombre cristiano
  21. Sesión 21 · Parte 6 · ≈ 11 minCapítulo XVIII. Una respuesta a aquellos filósofos griegos que profesan saberlo todo, y censuran la fe sencilla del hombre cristiano
  22. Sesión 22 · Parte 6 · ≈ 9 minCapítulo XVIII. Una respuesta a aquellos filósofos griegos que profesan saberlo todo, y censuran la fe sencilla del hombre cristiano
  23. Sesión 23 · Parte 7 · ≈ 7 minCapítulo XIX. Y de nuevo, anteriormente en el mismo libro, Orígenes dice que nuestra fe en nuestro Señor nada tiene en común con la fe irracional y supersticiosa de los gentiles
  24. Sesión 24 · Parte 7 · ≈ 11 minCapítulo XX. Una respuesta a aquellos que dicen que el mundo entero, incluido el hombre, no fue hecho para el hombre, sino para las criaturas irracionales
  25. Sesión 25 · Parte 7 · ≈ 10 minCapítulo XX. Una respuesta a aquellos que dicen que el mundo entero, incluido el hombre, no fue hecho para el hombre, sino para las criaturas irracionales
  26. Sesión 26 · Parte 7 · ≈ 9 minCapítulo XX. Una respuesta a aquellos que dicen que el mundo entero, incluido el hombre, no fue hecho para el hombre, sino para las criaturas irracionales
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  29. Sesión 29 · Parte 8 · ≈ 12 minCapítulo XXI. Del libre albedrío, con una explicación e interpretación de aquellas palabras de la Escritura que parecen destruirlo
  30. Sesión 30 · Parte 8 · ≈ 11 minCapítulo XXI. Del libre albedrío, con una explicación e interpretación de aquellas palabras de la Escritura que parecen destruirlo
  31. Sesión 31 · Parte 8 · ≈ 12 minCapítulo XXI. Del libre albedrío, con una explicación e interpretación de aquellas palabras de la Escritura que parecen destruirlo
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  34. Sesión 34 · Parte 9 · ≈ 12 minCapítulo XXII. ¿Qué es la dispersión en la tierra de las almas racionales, es decir, humanas, indicada veladamente en la construcción de la torre y en la confusión de lenguas que allí tuvo lugar?
  35. Sesión 35 · Parte 9 · ≈ 6 minCapítulo XXII. ¿Qué es la dispersión en la tierra de las almas racionales, es decir, humanas, indicada veladamente en la construcción de la torre y en la confusión de lenguas que allí tuvo lugar?
  36. Sesión 36 · Parte 10 · ≈ 13 minCapítulo XXIII. Sobre el destino, y cómo, aunque Dios conoce de antemano la conducta de cada uno, la responsabilidad humana permanece la misma
  37. Sesión 37 · Parte 10 · ≈ 11 minCapítulo XXIII. Sobre el destino, y cómo, aunque Dios conoce de antemano la conducta de cada uno, la responsabilidad humana permanece la misma
  38. Sesión 38 · Parte 10 · ≈ 11 minCapítulo XXIII. Sobre el destino, y cómo, aunque Dios conoce de antemano la conducta de cada uno, la responsabilidad humana permanece la misma
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  40. Sesión 40 · Parte 11 · ≈ 9 minCapítulo XXIV. Materia no es increada, ni la causa del mal
  41. Sesión 41 · Parte 11 · ≈ 12 minCapítulo XXIV. Materia no es increada, ni la causa del mal
  42. Sesión 42 · Parte 11 · ≈ 10 minCapítulo XXV. Que la "separación" que surge de la presciencia no suprime el libre albedrío
  43. Sesión 43 · Parte 11 · ≈ 9 minCapítulo XXVI. De la cuestión de las cosas "buenas" y "malas"
  44. Sesión 44 · Parte 11 · ≈ 10 minCapítulo XXVI. De la cuestión de las cosas "buenas" y "malas"
  45. Sesión 45 · Parte 12 · ≈ 12 minCapítulo XXVII. El significado de del endurecimiento del corazón de Faraón por el Señor
  46. Sesión 46 · Parte 12 · ≈ 12 minCapítulo XXVII. El significado de del endurecimiento del corazón de Faraón por el Señor
  47. Sesión 47 · Parte 12 · ≈ 3 minLo que dejó la Filocalia

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    TEXTOS — ORÍGENES DE ALEJANDRÍA

    Índice de la obra

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    Orígenes

    Filocalia

    Texto base: «The Philocalia of Origen», trad. inglesa del rev. George Lewis (T. & T. Clark, Edimburgo, 1911), hecha sobre el texto revisado de J. Armitage Robinson (Cambridge University Press, 1893) · veintisiete capítulos (Delphi Collected Works of Origen, libro 6)

    Traducción: Traducción automática (Libyx, modelo DeepSeek V4 Pro), directa del inglés de George Lewis (1911); no del griego, y sin traductor humano

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    2. Sesión 2 · Parte 2 · ≈ 13 minCapítulo I. De la inspiración de la divina Escritura
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    6. Sesión 6 · Parte 2 · ≈ 6 minCapítulo I. De la inspiración de la divina Escritura
    7. Sesión 7 · Parte 3 · ≈ 7 minCapítulo II. Que la Escritura Divina está cerrada y sellada
    8. Sesión 8 · Parte 3 · ≈ 9 minCapítulo III. Por qué los libros inspirados son veintidós en número
    9. Sesión 9 · Parte 3 · ≈ 6 minCapítulo V. Qué es "mucho hablar", y cuáles son los "muchos libros"?
    10. Sesión 10 · Parte 3 · ≈ 9 minCapítulo VI. Toda la Divina Escritura es un instrumento de Dios, perfecto y apto para su obra
    11. Sesión 11 · Parte 3 · ≈ 7 minCapítulo IX. Por qué es que la Divina Escritura usa a menudo el mismo término con significaciones diferentes, aun en el mismo lugar
    12. Sesión 12 · Parte 3 · ≈ 6 minCapítulo X. Del las cosas en la Divina Escritura que parecen acercarse a ser piedra de tropiezo y roca de escándalo
    13. Sesión 13 · Parte 4 · ≈ 9 minCapítulo XII. Que un hombre no debe desmayar al leer la Divina Escritura si no puede comprender los enigmas oscuros y las parábolas que hay en ella
    14. Sesión 14 · Parte 4 · ≈ 11 minCapítulo XIV. Aquellos que desean entender correctamente las Divinas Escrituras deben por necesidad conocer los principios lógicos adaptados a su uso
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    31. Sesión 31 · Parte 8 · ≈ 12 minCapítulo XXI. Del libre albedrío, con una explicación e interpretación de aquellas palabras de la Escritura que parecen destruirlo
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    36. Sesión 36 · Parte 10 · ≈ 13 minCapítulo XXIII. Sobre el destino, y cómo, aunque Dios conoce de antemano la conducta de cada uno, la responsabilidad humana permanece la misma
    37. Sesión 37 · Parte 10 · ≈ 11 minCapítulo XXIII. Sobre el destino, y cómo, aunque Dios conoce de antemano la conducta de cada uno, la responsabilidad humana permanece la misma
    38. Sesión 38 · Parte 10 · ≈ 11 minCapítulo XXIII. Sobre el destino, y cómo, aunque Dios conoce de antemano la conducta de cada uno, la responsabilidad humana permanece la misma
    39. Sesión 39 · Parte 10 · ≈ 10 minCapítulo XXIII. Sobre el destino, y cómo, aunque Dios conoce de antemano la conducta de cada uno, la responsabilidad humana permanece la misma
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    42. Sesión 42 · Parte 11 · ≈ 10 minCapítulo XXV. Que la "separación" que surge de la presciencia no suprime el libre albedrío
    43. Sesión 43 · Parte 11 · ≈ 9 minCapítulo XXVI. De la cuestión de las cosas "buenas" y "malas"
    44. Sesión 44 · Parte 11 · ≈ 10 minCapítulo XXVI. De la cuestión de las cosas "buenas" y "malas"
    45. Sesión 45 · Parte 12 · ≈ 12 minCapítulo XXVII. El significado de del endurecimiento del corazón de Faraón por el Señor
    46. Sesión 46 · Parte 12 · ≈ 12 minCapítulo XXVII. El significado de del endurecimiento del corazón de Faraón por el Señor
    47. Sesión 47 · Parte 12 · ≈ 3 minLo que dejó la Filocalia
    Introducción y criterios de esta edición

    Acompañamiento editorial

    Orígenes escribió, según Wikipedia, unos dos mil tratados, y buena parte de ellos se perdió o solo llega en traducciones latinas de Rufino. La Filocalia es una de las razones por las que se conserva en griego una parte de lo que dijo: veintisiete capítulos de pasajes suyos reunidos por tema, que la tradición atribuye a Basilio de Cesarea y a Gregorio Nacianceno. Robinson, el editor del texto griego, la recomendaba como «una excelente introducción al estudio de Orígenes» (prefacio de Lewis). Esta edición es una traducción castellana automática, directa de la versión inglesa del rev. George Lewis publicada en Edimburgo en 1911.
    La mayor parte de los capítulos trata de cómo se debe leer la Escritura: por qué es oscura, qué hacer con lo que parece imposible o absurdo si se toma al pie de la letra, y cuándo sirve la filosofía. Siete capítulos (XV a XX y XXII) vienen del Contra Celso; los demás tratan del libre albedrío, el destino y la astrología, la materia, la presciencia, los bienes y los males y el endurecimiento del corazón de Faraón. Los títulos de cada capítulo, que el texto da a menudo con su procedencia («Del Comentario al Salmo 1», «Libro IV contra Celso»), son de los compiladores.

    Ficha de la obra

    Autor de los pasajesOrígenes de Alejandría (c. 185 – c. 253, según Wikipedia)
    TítuloFilocalia (en griego, Philokalía, «amor a lo bello»; en inglés, The Philocalia of Origen)
    CompiladoresBasilio de Cesarea y Gregorio Nacianceno, según el propio texto griego y la tradición; lo cuestiona M. Harl, editora de los capítulos 1–20 en la edición francesa (Wikipedia)
    FechaProbablemente a fines de los años 350 o comienzos de los 360 (Wikipedia)
    GéneroAntología temática de pasajes de Orígenes, con títulos de los compiladores
    TransmisiónVarios manuscritos medievales, entre ellos el Codex Parisinus Graecus 456 (Wikipedia); texto revisado de J. Armitage Robinson (Cambridge, 1893)
    ExtensiónVeintisiete capítulos y el prefacio del traductor inglés, unas 80 000 palabras
    TraducciónAutomática (Libyx, modelo DeepSeek V4 Pro), directa del inglés de George Lewis; no del griego, y sin traductor humano
    FuenteThe Philocalia of Origen, trad. George Lewis, T. & T. Clark, Edimburgo, 1911; copia de trabajo en Delphi Collected Works of Origen (libro 6)

    La fuente y su traducción

    Este texto es una traducción castellana automática, directa del inglés, de The Philocalia of Origen. Según su portada, la versión inglesa es del rev. George Lewis, graduado de Balliol College (Oxford) y de la Universidad de Londres, rector de Icomb (Gloucestershire) y antes vicario de Dodderhill (Droitwich), que se presenta además como autor de una Life of Joseph Hall y de An Oxford Parish Priest, y traductor del De Spiritu Sancto de Basilio y de los tratados dogmáticos de Jerónimo. Se imprimió en Edimburgo para T. & T. Clark, con distribución en Londres (Simpkin, Marshall, Hamilton, Kent) y Nueva York (Scribner), en 1911. En su prefacio, fechado en la rectoría de Icomb el 21 de junio de 1911, Lewis dice que traduce, con permiso, del texto revisado de Armitage Robinson (Cambridge University Press, 1893), agradece al obispo de Gloucester la idea de traducir la obra y dedica el libro a dos amigos, «C. M. L.» y «A. V. T.». La transcripción de esa versión en tertullian.org, hecha por Roger Pearse en 2003, es de dominio público y es la que permite cotejarla. El epub de partida es el libro 6 de la colección Delphi Collected Works of Origen.
    La compilación. Según la nota explicativa en griego que Lewis traduce, el volumen reúne «problemas de la Escritura y sus soluciones» compilados por Basilio y Gregorio a partir de los trabajos de Orígenes, y Gregorio el Teólogo lo habría enviado a Teodoro, entonces obispo de Tiana, con la carta que cita (la carta 115 de Gregorio, según la nota de Lewis). Wikipedia resume que el texto griego nombra a Basilio y a Gregorio como compiladores y que la atribución se acepta en general, aunque Éric Junod, editor francés de los capítulos 21–27, acepta a ambos y M. Harl, editora de los capítulos 1–20, la cuestiona, como otros. El prefacio a la edición griega, que Lewis también traduce, acepta la carta y la compilación, pero sostiene que otras manos intercalaron pasajes heterodoxos: dice haber marcado al margen los pasajes «heréticos» o «defectuosos» y juzga espurio, por su sola rúbrica, el capítulo XXII.
    Lo que no llega en este epub. La edición de 1911 traía, además del prefacio de Lewis, la nota explicativa en griego (pp. ix–x) y el prefacio a la edición griega (pp. xi–xv), y unas 700 notas al pie del traductor (709 en la transcripción de tertullian.org). El epub reproduce el prefacio del traductor y los veintisiete capítulos, sin esas piezas, y sin el esquema de la interpretación de Orígenes que Lewis puso al comienzo del capítulo I (ver la nota de ese capítulo). Por eso las citas bíblicas van sin referencia, tal como llegan en el texto, y no se enlazan: las referencias estaban en las notas de Lewis.
    Lo que viene de la edición. Los títulos de los veintisiete capítulos son los de los compiladores. Cuando son largos, el encabezado toma su primera parte y el resto va debajo en cursiva, como sumario; el epub compone sus primeras palabras en versalitas y aquí se pasan a minúscula con inicial mayúscula. Los números de sección («1.», «2.») son de la versión inglesa; el epub castellano perdió los de I, 26–30, II, 1–5 y XXI, 9 y 16, y los localizadores los toman del inglés de partida, sin tocar el texto. Del prefacio de Lewis quedan dos marcas de paginación de la edición impresa, «[vi]» y «[vii]». Se conservan sin corregir los defectos del castellano: «Acerca aquellos que difaman…» (título del cap. XVI, falta «de»), «El significado de del endurecimiento…» (título del cap. XXVII, donde el inglés dice «The meaning of the Lord's hardening Pharaoh's heart»). La comparación con el inglés da los mismos 393 párrafos y 30 encabezados y un largo es/en de 0,996.

    El libro y su plan

    La tabla da, para cada capítulo, el tema y la obra de Orígenes que cita la rúbrica de los compiladores; es lectura del editor, y cuando la rúbrica no cita la obra se dice.
    CapítuloDe qué trataProcedencia según la rúbrica
    ILa inspiración de la Escritura y cómo leerlaSobre los principios y otras obras
    IILa Escritura, cerrada y selladaComentario al Salmo 1
    IIIPor qué los libros inspirados son veintidósMismo volumen, Salmo 1
    IVSolecismos y estilo pobre de la EscrituraComentario a Juan, vol. IV
    V«Mucho hablar» y «muchos libros»Comentario a Juan, vol. V
    VILa Escritura, instrumento perfecto de DiosComentario a Mateo, vol. II
    VIIEl carácter de las personas de la EscrituraComentario al Cantar (pequeño volumen)
    VIIINo corregir los solecismosComentario a Oseas
    IXUn mismo término con significados distintosComentario a Romanos, vol. IX
    XPiedras de tropiezoHomilía 39 sobre Jeremías
    XIEl alimento de toda la EscrituraComentario a Ezequiel, tomo XX
    XIINo desmayar ante los enigmasHomilía 20 sobre Josué
    XIIICuándo sirve la filosofíaLa carta a Gregorio
    XIVLos principios lógicosComentario al Génesis, tomo III
    XVRespuesta a los filósofos griegosContra Celso VI y VII
    XVILas herejías en la IglesiaContra Celso III
    XVIILos nombres de DiosContra Celso I y V
    XVIIILa fe sencilla de los cristianosContra Celso I y III
    XIXLa fe en Cristo y el cuerpo mortalContra Celso, «en el mismo libro»
    XXEl hombre y las criaturas irracionalesContra Celso IV
    XXIEl libre albedríoLa rúbrica no cita obra
    XXIILa dispersión de las almas racionalesContra Celso V
    XXIIIEl destino y la astrologíaComentario al Génesis, tomo III
    XXIVLa materia no es increadaEusebio, Preparación evangélica VII
    XXVLa «separación» y la prescienciaComentario a Romanos, libro I
    XXVILos bienes y los malesSobre el Salmo 4
    XXVIIEl endurecimiento del corazón de FaraónLa rúbrica no cita obra

    Prefacio del traductor

    Texto de la fuenteGeorge Lewis · Filocalia (prefacio del traductor) · Prefacio
    La traducción aquí emprendida se hace, con amable autorización, a partir del Texto Revisado (Cambridge, University Press, 1893) del Dr. Armitage Robinson, entonces Profesor Norrisiano de Divinidad, después deán de Westminster y actualmente deán de Wells, quien describe así el original: "La Filocalia de Orígenes es una compilación de pasajes seleccionados de las obras de Orígenes hecha por los santos Gregorio y Basilio. La destrucción en masa de sus escritos que siguió a la guerra librada contra sus opiniones poco después de su muerte ha hecho que se atribuya un valor especial a la Filocalia, por conservarnos en el original gran parte de la obra de Orígenes que de otro modo se habría perdido por completo o habría sobrevivido solo en las traducciones de Rufino. Además, incluso su gran y comparativamente popular obra contra Celso depende para su texto únicamente de un manuscrito del siglo XIII, de modo que tenemos motivos de gratitud por la conservación de una gran parte de ella en la Filocalia. Pero aparte de su importancia textual, esta colección merece atención por constituir una excelente introducción al estudio de Orígenes. Gran parte de su mejor pensamiento se nos presenta aquí, ordenado bajo diversos encabezamientos importantes; y somos guiados a la apreciación de su postura teológica por dos de los intelectos más vigorosos del siglo posterior al suyo."
    El relato del obispo Westcott sobre "el gran maestro de Alejandría — de aquel cuyo nombre propio se dice que significa Hijo de la luz, y cuyos trabajos le valieron el título de Adamantino" quizá pueda ser útil al lector. "La fortuna de Orígenes durante su vida prefiguró acertadamente el destino de sus escritos. Su celo fue tenido por [vi] infatuación, y su saber se convirtió en oprobio. Aunque se sabía que había rescatado a los descarriados y refutado a los maliciosos, fue expulsado del servicio de la Iglesia en la misma ciudad donde había predicado a Cristo en las gradas del templo de Serapis y fortalecido a su padre para soportar los terrores del martirio. Aunque de su escuela salieron innumerables doctores, sacerdotes y confesores, él mismo fue acusado como hereje y condenado; aunque fue amigo y maestro de santos, su salvación fue puesta en duda y negada. Durante muchos siglos fue condenado casi universalmente por la Iglesia de Occidente, a consecuencia del juicio adverso de Jerónimo. En tiempos posteriores, Pico de Mirandola se atrevió a defender la causa del gran Padre: la tesis fue suprimida, pero el autor quedó sin censura; en efecto, se decía que una piadosa dama había recibido una revelación no mucho antes, que parecía asegurarle el perdón de Sansón, Salomón y Orígenes. Sin embargo, esta esperanza, en el caso del último, fue admitida aparentemente por pocos; y Baronio expresa su sorpresa de que pudiera suscitarse alguna duda sobre su condenación después de la sentencia de Anastasio. Si encontramos en las palabras del propio Orígenes sobre la Sagrada Escritura un fundamento profundo y sólido de verdad, construido con seriedad y sabiduría — coronado quizá de manera inadecuada con las estructuras fantásticas de una imaginación cálida y apresurada—, es posible que seamos llevados a considerar sus demás trabajos con caridad, si no con gratitud, y a recordar que sus errores se refieren a cuestiones que en su tiempo no habían sido decididas por la autoridad de la Iglesia."
    Debo la sugerencia de que una traducción de la Filocalia podría resultar útil al actual obispo de Gloucester (Dr. Gibson), quien al hacerla no garantizó, por supuesto, en lo más mínimo la idoneidad del traductor para la obra. Aunque me he servido de todo el material impreso que he podido encontrar y reconozco con la mayor gratitud mis obligaciones, me he abstenido casi por completo de consultar a mis amigos, no por [vii] sentimiento alguno de suficiencia, sino por el temor de hacerlos partícipes de mis pecados literarios. Los uno o dos casos en que he pedido ayuda se mencionan en las notas. Al traducir a un autor tan difícil como Orígenes, difícilmente puedo esperar escapar a la crítica en muchos puntos. El traductor acogerá de la manera más cordial cualquier cosa que tienda a mejorar su obra.
    GEORGE LEWIS.
    RECTORÍA DE ICOMB,
    21 de junio de 1911.
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