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  1. Sesión 1 · Parte 1 · ≈ 10 minFicha de la obra
  2. Sesión 2 · Parte 1 · ≈ 10 minDiscurso a Demetriano
  3. Sesión 3 · Parte 1 · ≈ 9 minDiscurso a Demetriano
  4. Sesión 4 · Parte 1 · ≈ 9 minDiscurso a Demetriano
  5. Sesión 5 · Parte 1 · ≈ 6 minDiscurso a Demetriano
  6. Sesión 6 · Parte 2 · ≈ 9 minSobre la vanidad de los ídolos
  7. Sesión 7 · Parte 2 · ≈ 7 minSobre la vanidad de los ídolos
  8. Sesión 8 · Parte 2 · ≈ 9 minSobre la mortalidad
  9. Sesión 9 · Parte 2 · ≈ 9 minSobre la mortalidad
  10. Sesión 10 · Parte 2 · ≈ 9 minSobre la mortalidad
  11. Sesión 11 · Parte 2 · ≈ 4 minSobre la mortalidad
  12. Sesión 12 · Parte 3 · ≈ 9 minSobre las obras y la limosna
  13. Sesión 13 · Parte 3 · ≈ 10 minSobre las obras y la limosna
  14. Sesión 14 · Parte 3 · ≈ 10 minSobre las obras y la limosna
  15. Sesión 15 · Parte 3 · ≈ 9 minSobre las obras y la limosna
  16. Sesión 16 · Parte 4 · ≈ 9 minSobre la ventaja de la paciencia
  17. Sesión 17 · Parte 4 · ≈ 10 minSobre la ventaja de la paciencia
  18. Sesión 18 · Parte 4 · ≈ 9 minSobre la ventaja de la paciencia
  19. Sesión 19 · Parte 4 · ≈ 6 minSobre la ventaja de la paciencia
  20. Sesión 20 · Parte 4 · ≈ 10 minSobre los celos y la envidia
  21. Sesión 21 · Parte 4 · ≈ 9 minSobre los celos y la envidia
  22. Sesión 22 · Parte 4 · ≈ 5 minSobre los celos y la envidia
  23. Sesión 23 · Parte 5 · ≈ 6 minExhortación al Martirio, Dirigida a Fortunato
  24. Sesión 24 · Parte 5 · ≈ 7 minQue solo a Dios se ha de adorar
  25. Sesión 25 · Parte 5 · ≈ 6 minQue, redimidos y vivificados por la sangre de Cristo, no debemos anteponer nada a Cristo
  26. Sesión 26 · Parte 5 · ≈ 12 minQue las aflicciones y persecuciones surgen para que seamos probados
  27. Sesión 27 · Parte 5 · ≈ 8 minQue fue predicho antes que el mundo nos tendría en aborrecimiento, y que suscitaría persecuciones contra nosotros, y que nada nuevo acontece a los cristianos, puesto que desde el principio del mundo los buenos han padecido, y los justos han sido oprimidos y muertos por los injustos
  28. Sesión 28 · Parte 5 · ≈ 7 minQué esperanza y qué recompensa quedan para los justos y para los mártires después de los combates y sufrimientos de este tiempo presente
  29. Sesión 29 · Parte 6 · ≈ 7 minTres libros de testimonios contra los judíos
  30. Sesión 30 · Parte 6 · ≈ 6 minQue los judíos no entenderían las Santas Escrituras, sino que serían inteligibles en los últimos tiempos, después de que Cristo hubiera venido
  31. Sesión 31 · Parte 6 · ≈ 6 minQue la ley anterior que fue dada por Moisés debía cesar
  32. Sesión 32 · Parte 6 · ≈ 9 minQue el sacerdocio antiguo debía cesar, y un sacerdote nuevo debía venir, que sería para siempre
  33. Sesión 33 · Parte 6 · ≈ 6 minQue los judíos perderían, mientras nosotros recibiríamos el pan y el cáliz de Cristo y toda su gracia, y que el nombre nuevo de cristianos sería bendito en la tierra
  34. Sesión 34 · Parte 6 · ≈ 6 minQue Cristo es la Sabiduría de Dios; y sobre el sacramento de su encarnación y de su pasión, y del cáliz y del altar; y de los apóstoles que fueron enviados y predicaron
  35. Sesión 35 · Parte 6 · ≈ 5 minQue Cristo es Dios
  36. Sesión 36 · Parte 7 · ≈ 6 minQue Cristo nuestro Dios había de venir, Iluminador y Salvador del género humano
  37. Sesión 37 · Parte 7 · ≈ 6 minQue Cristo había de nacer de la descendencia de David, según la carne
  38. Sesión 38 · Parte 7 · ≈ 7 minQue Él es el Justo a quien los judíos habían de dar muerte
  39. Sesión 39 · Parte 7 · ≈ 6 minQue después esta Piedra había de hacerse un monte, y llenar toda la tierra
  40. Sesión 40 · Parte 7 · ≈ 6 minQue los judíos fijarían a Cristo en la cruz
  41. Sesión 41 · Parte 7 · ≈ 7 minQue había de resucitar de entre los muertos al tercer día
  42. Sesión 42 · Parte 7 · ≈ 6 minQue reinará como Rey para siempre
  43. Sesión 43 · Parte 7 · ≈ 1 minLibro III
  44. Sesión 44 · Parte 8 · ≈ 10 minDel beneficio de las buenas obras y de la misericordia
  45. Sesión 45 · Parte 8 · ≈ 6 minQue en las obras y limosnas, aun cuando por la escasez de poder se haga menos, la voluntad misma es suficiente
  46. Sesión 46 · Parte 8 · ≈ 10 minQue todos los hombres buenos y justos sufren más, pero deben soportarlo porque son probados
  47. Sesión 47 · Parte 8 · ≈ 9 minQue no debemos jurar
  48. Sesión 48 · Parte 8 · ≈ 11 minQue lo que padecemos en este mundo es de menos valor que el galardón que se promete
  49. Sesión 49 · Parte 9 · ≈ 6 minQue no debemos juzgar temerariamente a otro
  50. Sesión 50 · Parte 9 · ≈ 6 minQue lo que alguien ha prometido a Dios, debe pagarlo pronto
  51. Sesión 51 · Parte 9 · ≈ 6 minQue Dios es paciente para este fin, para que nos arrepintamos de nuestro pecado y seamos reformados
  52. Sesión 52 · Parte 9 · ≈ 6 minQue la esperanza es de lo futuro, y por tanto que nuestra fe acerca de lo prometido debe ser paciente
  53. Sesión 53 · Parte 9 · ≈ 11 minQue nadie está sin mancha y sin pecado
  54. Sesión 54 · Parte 9 · ≈ 6 minQue no ha de desearse una excesiva gula de comida
  55. Sesión 55 · Parte 9 · ≈ 3 minQue fue predicho que los hombres despreciarían la sana disciplina
  56. Sesión 56 · Parte 10 · ≈ 6 minQue los siervos, cuando han creído, deben servir mejor a sus amos carnales
  57. Sesión 57 · Parte 10 · ≈ 6 minQue cada uno es tentado tanto cuanto puede soportar
  58. Sesión 58 · Parte 10 · ≈ 6 minQue no debemos emplear la detracción

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    TEXTOS — CIPRIANO DE CARTAGO

    Índice de la obra

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    Tratados

    Siglo III · Traducción castellana directa de la versión inglesa de Wallis (Ante-Nicene Fathers)17 minPosición: 0% de esta parteParte 10 de 10 · Que los siervos, cuando han creído, deben servir mejor a sus amos carnalesPublicado el Actualizado el Ref. ESC-CIP-05

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    2. Sesión 2 · Parte 1 · ≈ 10 minDiscurso a Demetriano
    3. Sesión 3 · Parte 1 · ≈ 9 minDiscurso a Demetriano
    4. Sesión 4 · Parte 1 · ≈ 9 minDiscurso a Demetriano
    5. Sesión 5 · Parte 1 · ≈ 6 minDiscurso a Demetriano
    6. Sesión 6 · Parte 2 · ≈ 9 minSobre la vanidad de los ídolos
    7. Sesión 7 · Parte 2 · ≈ 7 minSobre la vanidad de los ídolos
    8. Sesión 8 · Parte 2 · ≈ 9 minSobre la mortalidad
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    12. Sesión 12 · Parte 3 · ≈ 9 minSobre las obras y la limosna
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    23. Sesión 23 · Parte 5 · ≈ 6 minExhortación al Martirio, Dirigida a Fortunato
    24. Sesión 24 · Parte 5 · ≈ 7 minQue solo a Dios se ha de adorar
    25. Sesión 25 · Parte 5 · ≈ 6 minQue, redimidos y vivificados por la sangre de Cristo, no debemos anteponer nada a Cristo
    26. Sesión 26 · Parte 5 · ≈ 12 minQue las aflicciones y persecuciones surgen para que seamos probados
    27. Sesión 27 · Parte 5 · ≈ 8 minQue fue predicho antes que el mundo nos tendría en aborrecimiento, y que suscitaría persecuciones contra nosotros, y que nada nuevo acontece a los cristianos, puesto que desde el principio del mundo los buenos han padecido, y los justos han sido oprimidos y muertos por los injustos
    28. Sesión 28 · Parte 5 · ≈ 7 minQué esperanza y qué recompensa quedan para los justos y para los mártires después de los combates y sufrimientos de este tiempo presente
    29. Sesión 29 · Parte 6 · ≈ 7 minTres libros de testimonios contra los judíos
    30. Sesión 30 · Parte 6 · ≈ 6 minQue los judíos no entenderían las Santas Escrituras, sino que serían inteligibles en los últimos tiempos, después de que Cristo hubiera venido
    31. Sesión 31 · Parte 6 · ≈ 6 minQue la ley anterior que fue dada por Moisés debía cesar
    32. Sesión 32 · Parte 6 · ≈ 9 minQue el sacerdocio antiguo debía cesar, y un sacerdote nuevo debía venir, que sería para siempre
    33. Sesión 33 · Parte 6 · ≈ 6 minQue los judíos perderían, mientras nosotros recibiríamos el pan y el cáliz de Cristo y toda su gracia, y que el nombre nuevo de cristianos sería bendito en la tierra
    34. Sesión 34 · Parte 6 · ≈ 6 minQue Cristo es la Sabiduría de Dios; y sobre el sacramento de su encarnación y de su pasión, y del cáliz y del altar; y de los apóstoles que fueron enviados y predicaron
    35. Sesión 35 · Parte 6 · ≈ 5 minQue Cristo es Dios
    36. Sesión 36 · Parte 7 · ≈ 6 minQue Cristo nuestro Dios había de venir, Iluminador y Salvador del género humano
    37. Sesión 37 · Parte 7 · ≈ 6 minQue Cristo había de nacer de la descendencia de David, según la carne
    38. Sesión 38 · Parte 7 · ≈ 7 minQue Él es el Justo a quien los judíos habían de dar muerte
    39. Sesión 39 · Parte 7 · ≈ 6 minQue después esta Piedra había de hacerse un monte, y llenar toda la tierra
    40. Sesión 40 · Parte 7 · ≈ 6 minQue los judíos fijarían a Cristo en la cruz
    41. Sesión 41 · Parte 7 · ≈ 7 minQue había de resucitar de entre los muertos al tercer día
    42. Sesión 42 · Parte 7 · ≈ 6 minQue reinará como Rey para siempre
    43. Sesión 43 · Parte 7 · ≈ 1 minLibro III
    44. Sesión 44 · Parte 8 · ≈ 10 minDel beneficio de las buenas obras y de la misericordia
    45. Sesión 45 · Parte 8 · ≈ 6 minQue en las obras y limosnas, aun cuando por la escasez de poder se haga menos, la voluntad misma es suficiente
    46. Sesión 46 · Parte 8 · ≈ 10 minQue todos los hombres buenos y justos sufren más, pero deben soportarlo porque son probados
    47. Sesión 47 · Parte 8 · ≈ 9 minQue no debemos jurar
    48. Sesión 48 · Parte 8 · ≈ 11 minQue lo que padecemos en este mundo es de menos valor que el galardón que se promete
    49. Sesión 49 · Parte 9 · ≈ 6 minQue no debemos juzgar temerariamente a otro
    50. Sesión 50 · Parte 9 · ≈ 6 minQue lo que alguien ha prometido a Dios, debe pagarlo pronto
    51. Sesión 51 · Parte 9 · ≈ 6 minQue Dios es paciente para este fin, para que nos arrepintamos de nuestro pecado y seamos reformados
    52. Sesión 52 · Parte 9 · ≈ 6 minQue la esperanza es de lo futuro, y por tanto que nuestra fe acerca de lo prometido debe ser paciente
    53. Sesión 53 · Parte 9 · ≈ 11 minQue nadie está sin mancha y sin pecado
    54. Sesión 54 · Parte 9 · ≈ 6 minQue no ha de desearse una excesiva gula de comida
    55. Sesión 55 · Parte 9 · ≈ 3 minQue fue predicho que los hombres despreciarían la sana disciplina
    56. Sesión 56 · Parte 10 · ≈ 6 minQue los siervos, cuando han creído, deben servir mejor a sus amos carnales
    57. Sesión 57 · Parte 10 · ≈ 6 minQue cada uno es tentado tanto cuanto puede soportar
    58. Sesión 58 · Parte 10 · ≈ 6 minQue no debemos emplear la detracción

    72. Que los siervos, cuando han creído, deben servir mejor a sus amos carnales

    III, 72

    En la Epístola de Pablo a los Efesios: «Siervos, obedeced a vuestros amos según la carne con temor y temblor, con sencillez de vuestro corazón, como a Cristo; no sirviendo al ojo, como agradando a hombres, sino como siervos de Dios.»

    73. Además, que los amos deben ser más mansos

    III, 73

    También en el mismo lugar: «Y vosotros, amos, haced lo mismo con ellos, dejando la ira; sabiendo que vuestro Amo y el de ellos está en los cielos, y que para Él no hay acepción de personas.»

    74. Que todas las viudas aprobadas han de ser tenidas en honor

    III, 74

    En la primera Epístola de Pablo a Timoteo: «Honra a las viudas que son verdaderamente viudas. Pero la viuda que se entrega a los placeres, estando viva está muerta.» Y de nuevo: «Pero despide a las viudas más jóvenes: porque cuando se lujurian contra Cristo, quieren casarse; incurriendo en condenación, por haber quebrantado su primera fe.»

    75. Que toda persona debe cuidar antes de los suyos, y especialmente de los creyentes

    III, 75

    El apóstol en su primera Epístola a Timoteo: «Pues si alguno no cuida de los suyos, y especialmente de los de su propia casa, ha negado la fe y es peor que un infiel.» De esto mismo en Isaías: «Si ves al desnudo, vístelo; y no desprecies a los de la casa de tu propia estirpe.» De los cuales miembros de la casa se dice en el Evangelio: «Si al amo de la casa llamaron Beelzebú, ¡cuánto más a los de su casa!»

    76. Que no ha de acusarse temerariamente a un anciano

    III, 76

    En la primera a Timoteo: «Contra un anciano no admitas acusación alguna.»

    77. Que el pecador ha de ser reprendido públicamente

    III, 77

    En la primera Epístola de Pablo a Timoteo: «A los que pecan, repréndelos delante de todos, para que los demás también teman.»

    78. Que no hemos de hablar con los herejes

    III, 78

    A Tito: «Al hombre hereje, después de una primera reprensión, evítalo; sabiendo que el tal está pervertido, y peca, y se condena a sí mismo.» De esto mismo en la Epístola de Juan: «Salieron de entre nosotros, pero no eran de los nuestros; porque si hubieran sido de los nuestros, habrían permanecido sin duda con nosotros.» También en la segunda a Timoteo: «Su palabra cunde como gangrena.»

    79. Que la inocencia pide con confianza, y obtiene

    III, 79

    En la Epístola de Juan: «Si nuestro corazón no nos reprende, tenemos confianza ante Dios; y cualquier cosa que pidamos, la recibiremos de Él.» También en el Evangelio según Mateo: «Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios.» También en el salmo vigésimo tercero: «¿Quién subirá al monte del Señor? ¿O quién estará en su lugar santo? El de manos inocentes y de corazón puro.»

    80. Que el diablo no tiene poder contra el hombre si Dios no lo ha permitido

    III, 80

    En el Evangelio según Juan: «Jesús dijo: No tendrías ningún poder contra mí, si no te hubiera sido dado de lo alto.» También en el tercero de los Reyes: «Y Dios levantó a Satanás contra el mismo Salomón.» También en Job, primero Dios lo permitió, y después le fue concedido al diablo; y en el Evangelio, el Señor permitió primero, diciendo a Judas: «Lo que haces, hazlo pronto.» También en Salomón, en los Proverbios: «El corazón del rey está en la mano de Dios.»

    81. Que al jornalero se le paguen prontamente los salarios

    III, 81

    En el Levítico: «El salario de tu jornalero no ha de quedar contigo hasta la mañana.»

    82. Que no ha de usarse la adivinación

    III, 82

    En el Deuteronomio: «No uséis agüeros ni augurios.»

    83. Que no ha de llevarse un mechón de pelo en la cabeza

    III, 83

    En el Levítico: «No haréis un mechón con el pelo de vuestra cabeza.»

    84. Que no ha de arrancarse la barba

    III, 84

    «No desfigurarás la forma de tu barba.»

    85. Que hemos de levantarnos cuando llega un obispo o un presbítero

    III, 85

    En el Levítico: «Te levantarás ante el rostro del anciano, y honrarás la persona del presbítero.»

    86. Que no ha de hacerse cisma, aun cuando el que se aparta permanezca en una misma fe y en la misma tradición

    III, 86

    En el Eclesiástico, en Salomón: «Quien parte leña se verá en peligro por ella si el hierro se desprende.» También en el Éxodo: «En una sola casa se comerá: no arrojarás la carne fuera de la casa.» También en el salmo ciento treinta y dos: «¡Mirad cuán bueno y cuán agradable es que los hermanos moren en unidad!» También en el Evangelio según Mateo: «El que no está conmigo, contra mí está; y el que conmigo no recoge, desparrama.» También en la primera Epístola de Pablo a los Corintios: «Pero os ruego, hermanos, por el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que todos digáis lo mismo, y que no haya cismas entre vosotros; sino que estéis perfectamente unidos en una misma mente y en un mismo parecer.» También en el salmo sesenta y siete: «Dios, que hace morar a los hombres unánimes en una casa.»

    87. Que los creyentes han de ser sencillos, con prudencia

    III, 87

    En el Evangelio según Mateo: «Sed prudentes como serpientes, y sencillos como palomas.» Y de nuevo: «Vosotros sois la sal de la tierra. Pero si la sal pierde su sabor, ¿con qué se salará? Ya no sirve para nada, sino para ser arrojada fuera y pisoteada por los hombres.»

    88. Que no ha de engañarse a un hermano

    III, 88

    En la primera Epístola de Pablo a los Tesalonicenses: «Que nadie engañe a su hermano en negocio alguno, porque Dios es vengador de todo esto.»

    89. Que el fin del mundo viene de repente

    III, 89

    El apóstol dice: «El día del Señor vendrá como ladrón en la noche. Cuando digan: Paz y seguridad, entonces vendrá sobre ellos destrucción repentina.» También en los Hechos de los Apóstoles: «Nadie puede conocer los tiempos ni las sazones que el Padre ha puesto en su propia potestad.»

    90. Que la mujer no ha de apartarse de su marido; o, si se aparta, ha de permanecer sin casarse

    III, 90

    En la primera Epístola de Pablo a los Corintios: «Pero a los que están casados les mando, no yo, sino el Señor, que la mujer no se separe de su marido; pero si se aparta, que permanezca sin casarse o se reconcilie con su marido; y que el marido no despida a su mujer.»

    91. Que cada uno es tentado tanto cuanto puede soportar

    III, 91

    En la primera Epístola de Pablo a los Corintios: No os sobrevendrá ninguna tentación que no sea humana. Pero fiel es Dios, que no permitirá que seáis tentados más de lo que podéis soportar, sino que con la tentación os dará también la salida, para que podáis soportarla.

    92. Que no se ha de hacer todo lo que es lícito

    III, 92

    Pablo, en la primera Epístola a los Corintios: «Todo es lícito, pero no todo conviene: todo es lícito, pero no todo edifica.»

    93. Que fue predicho que habrían de surgir herejías

    III, 93

    En la primera epístola de Pablo a los Corintios: «Es necesario que haya herejías, para que los que son aprobados se hagan manifiestos entre vosotros.»

    94. Que la Eucaristía se ha de recibir con temor y honor

    III, 94

    En el Levítico: «Mas cualquier alma que coma de la carne del sacrificio de salvación, que es del Señor, y su impureza esté aún sobre él, esa alma perecerá de entre su pueblo.» También en la primera a los Corintios: «Quien comiere el pan o bebiere el cáliz del Señor indignamente, será reo del cuerpo y de la sangre del Señor.»

    95. Que hemos de vivir con los buenos, y apartarnos de los malos

    III, 95

    En Salomón, en los Proverbios: «No introduzcas al impío en la morada del justo.» También en el mismo, en el Eclesiástico: «Sean tus huéspedes los justos.» Y de nuevo: «El amigo fiel es medicina de vida y de inmortalidad.» También en el mismo lugar: «Aléjate del hombre que tiene poder de matar, y no temerás sospecha de miedo.» También en el mismo lugar: «Bienaventurado el que halla un amigo verdadero, y el que habla justicia al oído que escucha.» También en el mismo lugar: «Cerca tus oídos con espinas, y no oigas lengua malvada.» También en el salmo diecisiete: «Con el justo serás justificado; y con el inocente serás inocente; y con el perverso serás perverso.» También en la primera Epístola de Pablo a los Corintios: «Las malas conversaciones corrompen las buenas costumbres.»

    96. Que hemos de trabajar no con palabras, sino con obras

    III, 96

    En Salomón, en el Eclesiástico: «No seas pronto con tu lengua, ni inútil y remiso en tus obras.» Y Pablo, en la primera a los Corintios: «El reino de Dios no está en palabra, sino en poder.» También a los Romanos: «No los oidores de la ley son justos ante Dios, sino que los hacedores de la ley serán justificados.» También en el Evangelio según Mateo: «Quien haga y enseñe así, será llamado grande en el reino de los cielos.» También en el mismo lugar: «A todo aquel que oye mis palabras y las hace, le compararé a un hombre sabio que edificó su casa sobre roca. Descendió la lluvia, vinieron los torrentes, soplaron los vientos y golpearon aquella casa, y no cayó; porque estaba fundada sobre roca. Y a todo aquel que oye mis palabras y no las hace, le compararé al hombre necio, que edificó su casa sobre arena. Descendió la lluvia, vinieron los torrentes, soplaron los vientos y golpearon aquella casa; y cayó, y fue grande su ruina.»

    97. Que debemos apresurarnos a la fe y a la consecución

    III, 97

    En Salomón, en el Eclesiástico: «No tardes en convertirte a Dios, y no lo difieras de día en día; porque su ira viene de repente.»

    98. Que el catecúmeno no debe ya seguir pecando

    III, 98

    En la Epístola de Pablo a los Romanos: «Hagamos el mal hasta que vengan los bienes; cuya condenación es justa.»

    99. Que el juicio será conforme a los tiempos: de equidad antes de la ley, o de ley después de Moisés

    III, 99

    Pablo a los Romanos: «Todos los que sin ley pecaron, sin ley también perecerán; y todos los que en la ley pecaron, por la ley serán juzgados.»

    100. Que la gracia de Dios ha de ser sin precio

    III, 100

    En los Hechos de los Apóstoles: «Tu dinero sea contigo en perdición, porque has pensado que la gracia de Dios se posee con dinero.» También en el Evangelio: «Gratis lo recibisteis, dadlo gratis.» También en el mismo lugar: «Habéis hecho de la casa de mi Padre una casa de mercancía; y habéis hecho de la casa de oración una cueva de ladrones.» También en Isaías: «Los que tenéis sed, id a las aguas, y cuantos no tenéis dinero: id, comprad y bebed sin dinero.» También en el Apocalipsis: «Yo soy Alfa y Omega, el principio y el fin. Al que tenga sed le daré gratuitamente de la fuente del agua de la vida. El que venciere poseerá estas cosas y su herencia; y yo seré su Dios, y él será mi hijo.»

    101. Que el Espíritu Santo apareció muchas veces en fuego

    III, 101

    En el Éxodo: «Y todo el monte Sinaí humeaba, porque Dios había descendido sobre él en fuego.» También en los Hechos de los Apóstoles: «Y de repente se produjo un ruido del cielo, como si se precipitara un viento impetuoso, y llenó todo aquel lugar en que estaban sentados. Y se les aparecieron lenguas repartidas como de fuego, que se posaron sobre cada uno de ellos; y todos fueron llenos del Espíritu Santo.» También en los sacrificios, todo lo que Dios tenía por acepto, descendía fuego del cielo que consumía lo sacrificado. En el Éxodo: «El ángel del Señor se apareció en una llama de fuego desde la zarza.»

    102. Que todos los buenos han de oír de buena gana la reprensión

    III, 102

    En Salomón, en los Proverbios: «El que reprende al malvado será odiado por él. Reprende al sabio, y te amará.»

    103. Que debemos abstenernos del mucho hablar

    III, 103

    En Salomón: «En el mucho hablar no escaparás del pecado; mas si refrenas tus labios, serás sabio.»

    104. Que no debemos mentir

    III, 104

    «Los labios mentirosos son abominación al Señor.»

    105. Que han de ser corregidos con frecuencia los que obran mal en el deber doméstico

    III, 105

    En Salomón: «El que escatima la vara, aborrece a su hijo.» Y de nuevo: «No ceses de corregir al niño.»

    106. Que cuando se recibe una injuria, se ha de mantener la paciencia y dejar la venganza a Dios

    III, 106

    No digas: Me vengaré de mi enemigo; espera en el Señor, para que Él sea tu ayuda. También en otro lugar: «Mía es la venganza; yo pagaré, dice el Señor.» También en Sofonías: «Esperadme, dice el Señor, en el día en que me levante por testigo; porque mi juicio es contra las congregaciones de los gentiles, para tomar a los reyes y derramar sobre ellos mi ira.»

    107. Que no debemos emplear la detracción

    III, 107

    En Salomón, en los Proverbios: «No ames la detracción, no sea que seas arrebatado.» También en el salmo cuarenta y nueve: «Te sentabas y hablabas contra tu hermano; y contra el hijo de tu madre ponías escándalo.» También en la Epístola de Pablo a los Colosenses: «No hablar mal de nadie, ni ser litigioso.»

    108. Que no debemos tender lazos contra nuestro prójimo

    III, 108

    En Salomón, en los Proverbios: «El que cava un hoyo para su prójimo, él mismo caerá en él.»

    109. Que se ha de visitar a los enfermos

    III, 109

    En Salomón, en el Eclesiástico: «No seas perezoso para visitar al enfermo; porque con estas cosas serás afianzado en el amor.» También en el Evangelio: «Estuve enfermo, y me visitasteis; estuve en la cárcel, y vinisteis a mí.»

    110. Que los chismosos son malditos

    III, 110

    En el Eclesiástico, en Salomón: «El chismoso y el de doble lengua es maldito; porque perturbará a muchos que tienen paz.»

    111. Que los sacrificios de los impíos no son aceptos

    III, 111

    En el mismo: «El Altísimo no aprueba las ofrendas de los injustos.»

    112. Que son juzgados con más severidad quienes en este mundo han tenido más poder

    III, 112

    En Salomón: «El juicio más duro se hará contra los que gobiernan. Porque al hombre pequeño se le concede misericordia; mas los poderosos sufrirán tormentos poderosamente.» También en el salmo segundo: «Y ahora, reyes, entended; corregíos, los que juzgáis la tierra.»

    113. Que se ha de proteger a la viuda y a los huérfanos

    III, 113

    En Salomón: «Sed misericordiosos con los huérfanos como un padre, y como un esposo para su madre; y seréis hijos del Altísimo si obedecéis.» También en el Éxodo: «No afligiréis a viuda ni a huérfano. Pero si los afligís, y ellos claman y me invocan, yo oiré su clamor, y mi ánimo se encenderá en ira contra vosotros; y os destruiré a espada, y vuestras mujeres serán viudas, y vuestros hijos huérfanos.» También en Isaías: «Juzgad para el huérfano, y haced justicia a la viuda; y venid, razonemos, dice el Señor.» También en Job: he preservado al pobre de la mano del poderoso, y he socorrido al huérfano que no tenía ayuda: la boca de la viuda me ha bendecido. También en el salmo sesenta y siete: «Padre de los huérfanos, y Juez de las viudas.»

    114. Que se ha de hacer confesión mientras se está en la carne

    III, 114

    En el salmo quinto: «Pero en el sepulcro, ¿quién te confesará?» También en el salmo veintinueve: «¿Acaso el polvo te hará confesión?» También en otro lugar, que se ha de hacer confesión: «Prefiero el arrepentimiento del pecador antes que su muerte.» También en Jeremías: «Así dice el Señor: ¿No se levantará el que cae? ¿No se convertirá el que se ha apartado?»

    115. Que la adulación es perniciosa

    III, 115

    En Isaías: «Los que te llaman bienaventurado, te inducen a error y perturban las sendas de tus pies.»

    116. Que Dios es más amado por aquel a quien en el bautismo se le han perdonado muchos pecados

    III, 116

    En el Evangelio según Lucas: «A quien mucho se le perdona, mucho ama; y a quien poco se le perdona, poco ama.»

    117. Que hay un fuerte combate que librar contra el diablo, y que por tanto debemos mantenernos valientemente, para que podamos vencer

    III, 117

    En la Epístola de Pablo a los Efesios: «Nuestra lucha no es contra carne y sangre, sino contra los poderes y príncipes de este mundo y de estas tinieblas; contra las cosas espirituales de maldad en los lugares celestiales. Por esto, vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malísimo; y, habiendo cumplido todo, estar firmes, ceñidos vuestros lomos con la verdad del Evangelio, revestidos con la coraza de justicia, y calzados vuestros pies con la preparación del Evangelio de la paz; tomando en todo el escudo de la fe, con el cual podéis apagar todos los dardos de fuego del maligno; y tomad el yelmo de la salvación y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios.»

    118. También sobre el Anticristo, que vendrá como hombre

    III, 118

    En Isaías: «Este es el hombre que agita la tierra, que perturba a los reyes, que hace de toda la tierra un desierto.» ]

    119. Que el yugo de la ley era pesado, el cual es desechado por nosotros, y que el yugo del Señor es suave, el cual es tomado por nosotros

    III, 119

    En el salmo segundo: «¿Por qué se han amotinado las gentes, y los pueblos han meditado cosas vanas? Se levantaron los reyes de la tierra, y sus príncipes se reunieron contra el Señor y contra su Cristo. Rompamos sus ataduras, y echemos de nosotros su yugo.» También en el Evangelio según Mateo: «Venid a mí, los que trabajáis y estáis cargados, y yo os haré descansar. Tomad mi yugo sobre vosotros y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y hallaréis descanso para vuestras almas. Porque mi yugo es suave y mi carga ligera.» También en los Hechos de los Apóstoles: «Ha parecido bien al Espíritu Santo y a nosotros no imponeros otra carga que las cosas necesarias: que os abstengáis de las idolatrías, del derramamiento de sangre y de la fornicación. Y todo lo que no queráis que se os haga, no lo hagáis a otros.»

    120. Que hemos de ser insistentes en la oración

    III, 120

    En la Epístola de Pablo a los Colosenses: «Sed constantes en la oración, y velad en ella.» También en el salmo primero: «Mas en la ley del Señor está su voluntad, y en su ley meditará de día y de noche.»
    Notas, recepción y bibliografía

    Acompañamiento editorial

    Lo que dejaron los tratados

    De estos ocho, dos pesaron más que los demás. Sobre la mortalidad fue durante siglos el texto cristiano sobre la peste: Agustín lo cita, y en cada epidemia volvió a copiarse. Los Testimonios para Quirino son, además de una colección de textos, un documento sobre la Biblia latina anterior a Jerónimo: sus citas conservan la versión «africana» del siglo III, y por eso los filólogos los usan para reconstruir la Vetus Latina. El Discurso a Demetriano y Sobre la vanidad de los ídolos muestran la apologética latina en su forma menor, dependiente de Tertuliano y de Minucio Félix; la Exhortación al martirio es el único manual de preparación para la persecución que se conserva de aquel siglo.
    Para seguir leyendo en Eusebeia: el Octavio y el Apologético, de los que dependen los dos tratados apologéticos; el Diálogo con Trifón, antecedente griego de los Testimonios; y el compendio sobre el cristianismo del siglo III.
    Límites. La traducción es automática y ninguna persona la ha revisado frase a frase; los defectos conocidos están en «La fuente y su traducción». No se ha cotejado con el latín. Las fechas que no constan en la edición no se dan. La autenticidad de Sobre la vanidad de los ídolos está discutida y esta edición no la decide.
    Comentario editorial · Para reflexionar sobre la lectura
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