Lector, acuérdate de mí en tus oraciones, para que también nosotros merezcamos llegar a ser émulos del espíritu. Los dos primeros libros de Sobre los principios los traduje no solo a petición tuya, sino incluso bajo tu insistencia durante los días de Cuaresma; pero, como entonces, devoto hermano mío Macario, no solo vivías cerca de mí, sino que disponías de más tiempo libre que ahora, también yo trabajé con mayor ahínco. En cambio, he tardado más en explicar estos dos últimos libros, pues venías con menos frecuencia desde un extremo alejado de la ciudad para apremiarme en mi labor. Si recuerdas mi advertencia en el prefacio anterior —que algunas personas se indignarían si no nos oían decir algo malo de Orígenes—, supongo que ya habrás comprobado que se ha cumplido. Pero si aquellos demonios que incitan las lenguas de los hombres a la calumnia se enfurecieron tanto por aquella obra, en la que él todavía no había desvelado por completo sus maniobras secretas, ¿qué crees que sucederá con esta, en la que pondrá al descubierto todos esos caminos oscuros y ocultos por los que se introducen en el corazón de los hombres y engañan a las almas débiles e inconstantes? Enseguida verás que todo se verá sumido en la confusión, que se suscitarán sediciones, que se alzarán clamores por toda la ciudad y que se llamará a comparecer para recibir una sentencia condenatoria a aquel que procuró disipar las tinieblas diabólicas de la ignorancia con la luz de la lámpara del Evangelio. Sin embargo, no dé mucha importancia a tales cosas quien desee instruirse en el saber divino, siempre que conserve íntegra la regla de la fe católica. Creo necesario, no obstante, recordarte que en estos libros he seguido el mismo criterio que en los anteriores: no traducir lo que parecía contradecir las demás opiniones de Orígenes y nuestra propia fe, sino omitir esos pasajes por considerarlos interpolaciones y falsificaciones ajenas. Pero, si en algún momento ha parecido formular ideas novedosas acerca de las criaturas racionales (cuestión de la que no depende la esencia de nuestra fe), con ánimo de debatirlas y ampliar nuestro conocimiento, cuando quizá era preciso responder en ese orden a ciertas opiniones heréticas, no he dejado de mencionarlas ni en estos libros ni en los anteriores; solo cuando se disponía a repetir en los libros siguientes lo que ya había expuesto en los precedentes he juzgado conveniente, por brevedad, abreviar algunas de esas reiteraciones. Si alguien, no obstante, lee estos pasajes con el deseo de ampliar sus conocimientos, y no de plantear objeciones capciosas, hará mejor en pedir que se los expliquen personas entendidas. Pues es absurdo recurrir a los gramáticos para que interpreten las ficciones de la poesía y las ridículas piezas de comedia y, en cambio, suponer que, sin maestro ni intérprete, cualquiera puede comprender cuanto se dice de Dios, de las virtudes celestiales y del universo entero, en cuestiones en las que se refuta algún deplorable error de los filósofos paganos o de los herejes; de ahí que los hombres prefieran condenar temerariamente y sin conocimiento las cuestiones difíciles y oscuras antes que averiguar su sentido mediante la diligencia y el estudio.
Comentario editorial · La disputa detrás de este prefacio
Capítulo 1. Sobre el libre albedrío: solución e interpretación de los pasajes de la Escritura que parecen negarlo
III, 1, 1 · griego
III, 1, 1 · latín de Rufino
Comentario editorial · Lo que Rufino añade al empezar
III, 1, 2 · griego
III, 1, 2 · latín de Rufino
Comentario editorial · Las abejas: cera en el griego, miel del aire en Rufino
III, 1, 3 · griego
III, 1, 3 · latín de Rufino
III, 1, 4 · griego
III, 1, 4 · latín de Rufino
III, 1, 5 · griego
III, 1, 5 · latín de Rufino
III, 1, 6 · griego
III, 1, 6 · latín de Rufino
III, 1, 7 · griego
III, 1, 7 · latín de Rufino
III, 1, 8 · griego
III, 1, 8 · latín de Rufino
III, 1, 9 · griego
III, 1, 9 · latín de Rufino
III, 1, 10 · griego
III, 1, 10 · latín de Rufino
III, 1, 11 · griego
III, 1, 11 · latín de Rufino
III, 1, 12 · griego
III, 1, 12 · latín de Rufino
III, 1, 13 · griego
III, 1, 13 · latín de Rufino
Comentario editorial · Cincuenta años o sesenta
III, 1, 14 · griego
III, 1, 14 · latín de Rufino
III, 1, 15 · griego
III, 1, 15 · latín de Rufino
III, 1, 16 · griego
III, 1, 16 · latín de Rufino
III, 1, 17 · griego
III, 1, 17 · latín de Rufino
III, 1, 18–19 · griego
III, 1, 18 · latín de Rufino
III, 1, 20 · griego
III, 1, 19 · latín de Rufino
III, 1, 21–22 · griego
III, 1, 20–21 · latín de Rufino
III, 1, 23 · griego
III, 1, 21 (cont.) · latín de Rufino
III, 1, 24 · griego
III, 1, 22 · latín de Rufino