Argumento. La paz debe alcanzarse por la penitencia, y la penitencia se realiza guardando los mandamientos. Quienes están oprimidos por la enfermedad, si son socorridos por los sufragios de los mártires, pueden ser admitidos a la paz; pero a los demás se les ha de retener hasta que quede asegurada la paz de la Iglesia.
Epístola 13, § 1
Epístola 13, § 2
Argumento. Da cuenta de su retiro y de lo que hizo durante él, habiendo enviado a Roma, para su justificación, copias de las cartas que había escrito a su pueblo; más aún, se sirve de las mismas palabras que había empleado en ellas.
Epístola 14, § 1
Epístola 14, § 2
Epístola 14, § 3
Argumento. El contenido de esta carta se da en la epístola XXXI, más abajo, donde el clero romano dice: "Sobre este asunto os debemos, y os damos, las más profundas y abundantes gracias, porque disipasteis las tinieblas de su prisión con vuestras cartas."
Epístola 15, § 1
Epístola 15, § 2
Epístola 15, § 3
Epístola 15, § 4
Argumento. Un certificado escrito en nombre de los mártires por Luciano.
Epístola 16
Comentario editorial · Los libelos de paz
Argumento. No debe hacerse caso de los certificados de los mártires antes de que la paz de la Iglesia sea restaurada.
Epístola 17
Argumento. Cuando, en la urgencia de una nueva persecución, algunos de los caídos habían confesado a Cristo y, así, antes de partir al destierro, buscaban la paz, Caldonio consulta a Cipriano si se les debe conceder la paz.
Epístola 18
Argumento. Cipriano no trata nada peculiar en esta epístola, salvo asentir a la opinión de Caldonio, a saber, que no debe negarse la paz a los caídos que, por una verdadera penitencia y la confesión del nombre de Cristo, la han merecido y, por tanto, han vuelto a Él.
Epístola 19
Argumento. Celerino, en favor de sus hermanas caídas en Roma, suplica la paz a los confesores cartagineses.
Epístola 20, § 1
Epístola 20, § 2
Epístola 20, § 3
Epístola 20, § 4
Argumento. Luciano asiente a la petición de Celerino.
Epístola 21, § 1
Epístola 21, § 2
Epístola 21, § 3
Epístola 22. Al clero que permanece en Roma, acerca de muchos confesores, y de la osadía de Luciano y de la moderación de Celerino el confesor
Argumento. En esta carta Cipriano informa al clero romano de la demanda sediciosa de los caídos para ser restituidos a la paz, y de la osadía de Luciano. Para que puedan entender mejor estas cosas, Cipriano cuida de que se les envíen no solo sus propias cartas, sino también las de Celerino y Luciano.
Epístola 22, § 1
Epístola 22, § 2
Epístola 22, § 3
Epístola 22, § 4
Epístola 23. Al clero, sobre las cartas enviadas a Roma, y acerca del nombramiento de Saturo como lector y de Optato como subdiácono. A.D. 250
Argumento. Por esta carta se informa al clero de la ordenación de Saturo y Optato, y de lo que Cipriano había escrito a Roma.
Epístola 23
Argumento. Esta carta es de congratulación a los confesores romanos.
Epístola 24, § 1
Epístola 24, § 2
Epístola 25. Moisés, Máximo, Nicóstrato y los demás confesores responden a la carta precedente. A.D. 250
Argumento. Reconocen agradecidos el consuelo que los confesores romanos habían recibido de la carta de Cipriano. El martirio no es un castigo, sino una felicidad. Las palabras del Evangelio son tizones que inflaman la fe. En el caso de los caídos, se asiente al juicio de Cipriano.
Epístola 25, § 1
Epístola 25, § 2
Epístola 25, § 3
Epístola 25, § 4
Epístola 25, § 5
Epístola 25, § 6
Epístola 25, § 7