Cipriano primero de todo se excusa ante los thibaritenses por no haber ido a visitarlos, y les advierte de la persecución inminente; luego les ofrece incentivos para sufrir prontamente el martirio.
Epístola 55, § 1
Epístola 55, § 2
Epístola 55, § 3
Epístola 55, § 4
Epístola 55, § 5
Epístola 55, § 6
Epístola 55, § 7
Epístola 55, § 8
Epístola 55, § 9
Epístola 55, § 10
Epístola 55, § 11
Cipriano alaba en Cornelio y su pueblo su confesión del nombre de Cristo hasta el destierro; y los exhorta a la constancia y a la oración mutua de unos por otros, así en vista del día que se acerca de la lucha en esta vida, como después de la muerte.
Epístola 56, § 1
Epístola 56, § 2
Epístola 56, § 3
Epístola 56, § 4
Epístola 56, § 5
Cipriano, con sus Colegas, felicita a Lucio por su regreso del destierro, recordándole que el martirio diferido no disminuye la gloria. Luego, señalando que el martirio de Cornelio y el destierro de Lucio habían sucedido por dirección divina, para confusión de los novacianos, le predice su propio martirio inminente, ordenándolo Dios de modo que se consumara no lejos de su casa, sino entre su propio pueblo.
Epístola 57, § 1
Epístola 57, § 2
Epístola 57, § 3
Epístola 57, § 4
Argumento. En esta carta Cipriano no establece ningún nuevo decreto; sino que, manteniendo con suma firmeza la fe de la Iglesia, para corrección de los que pensaban que un infante no debía ser bautizado antes del octavo día después de su nacimiento, decretó con algunos de sus coobispos que, tan pronto como naciera, pudiera propiamente ser bautizado. Aprovecha la ocasión, sin embargo, para negarse a revocar la paz que había sido concedida a un tal Víctor, aunque había sido concedida contra los decretos de los sínodos acerca de los caídos; pero prohíbe al obispo Terapio hacerlo en otros casos.
Epístola 58, § 1
Epístola 58, § 2
Epístola 58, § 3
Epístola 58, § 4
Epístola 58, § 5
Epístola 58, § 6
Comentario editorial · Bautizar al niño antes del octavo día
Epístola 59. A los obispos númidas, sobre la redención de sus hermanos del cautiverio entre los bárbaros
Argumento. Cipriano comienza deplorando el cautiverio de los hermanos, del cual ha oído por los obispos númidas, y dice que les envía cien mil sestercios, aportados por hermanos y hermanas y colegas.
Epístola 59, § 1
Epístola 59, § 2
Epístola 59, § 3
Epístola 59, § 4