Capítulo 18. Prohibió a los cristianos los mercados, los asientos judiciales y la participación en la educación griega. Resistencia de Basilio el Grande, Gregorio el Teólogo y Apolinario a este decreto. Traducen rápidamente la Escritura a los modos de expresión griegos. Apolinario y Gregorio Nacianceno hacen esto más que Basilio, aquel en vena retórica, el otro en estilo épico e imitación de todo poeta
V, 18
Capítulo 19. Obra escrita por Juliano titulada «Odio a las barbas». Dafne en Antioquía, descripción completa del mismo. Traslado de los restos de Babilas, el santo mártir
V, 19
Capítulo 20. A consecuencia del traslado, muchos de los cristianos son maltratados. Teodoro el Confesor. Templo de Apolo en Dafne destruido por el fuego caído del cielo
V, 20
Capítulo 21. De la estatua de Cristo en Paneas, que Juliano derribó e inutilizó; erigió su propia estatua; esta fue derribada por un rayo y destruida. Fuente de Emaús en la que Cristo lavó sus pies. Del árbol Persis, que adoró a Cristo en Egipto, y de los prodigios obrados por él
V, 21
Capítulo 22. De cómo, por aversión a los cristianos, Juliano concedió permiso a los judíos para reedificar el templo de Jerusalén; en todo intento de poner manos a la obra, brotó fuego de lo alto y mató a muchos. Sobre el signo de la cruz que apareció en las vestiduras de quienes se habían afanado en esta obra
V, 22
Comentario editorial · Juliano y el templo de Jerusalén
Capítulo 1. Expedición de Juliano a Persia; fue vencido y puso fin miserablemente a su vida. Carta escrita por Libanio en la que describe su muerte
VI, 1
Quienes buscaron su muerte fueron los que vivían en transgresión habitual de las leyes y que anteriormente habían conspirado contra él, y que por ello perpetraron el hecho tan pronto como pudieron hallar ocasión. Los impulsaba el deseo de obtener un grado mayor de libertad de todo control del que podían gozar bajo su gobierno; y acaso los estimulaba principalmente su indignación por el apego del emperador al servicio de los dioses, al cual eran adversos.
Capítulo 2. Pereció bajo la ira divina. Visiones de la muerte del emperador vistas por diversas personas. Respuesta del Hijo del Carpintero; Juliano lanzó su sangre al aire hacia Cristo. Calamidades que Juliano acarreó a los romanos
VI, 2
VI, 3
Capítulo 4. Nuevas turbaciones surgen en las iglesias; sínodo de Antioquía, en el que se confirma la fe nicena; los puntos que este importante sínodo escribió a Joviano
VI, 4
No sea, por tanto, que seamos contados entre los que atacan estas doctrinas de la verdad, atestiguamos a tu piedad que recibimos y mantenemos la fórmula de fe que antiguamente fue expuesta por el santo concilio de Nicea. Ahora bien, aunque el término 'consustancial' parece extraño a algunas personas, sin embargo fue interpretado con seguridad por los Padres, y significa que el Hijo fue engendrado de la sustancia del Padre. Este término no transmite la idea de una generación ininterrumpida; tampoco coincide con el uso que los griegos hacen de la palabra 'sustancia', sino que está calculado para resistir la impía y temeraria alegación de Arrio, de que el Hijo procedía de lo que no había tenido existencia previa. Los anomianos que acaban de surgir tienen la descarada audacia de sostener esta palabra para pesar de la concordia de la Iglesia. Añadimos a esta carta una copia de la fórmula de fe adoptada por los obispos reunidos en Nicea, la cual también apreciamos.
Capítulo 5. Atanasio el Grande es tenido en altísima estima por el emperador y gobierna las iglesias de Egipto. Visión de Antonio el Grande
VI, 5
Capítulo 6. Muerte de Joviano; vida de Valentiniano y su confianza en Dios; cómo fue elevado al trono y eligió a su hermano Valente para reinar con él; las diferencias de ambos
VI, 6