Introducción y criterios de esta edición
Acompañamiento editorial
| Autor | Agustín de Hipona (13 de noviembre de 354 – 28 de agosto de 430, según Wikipedia), obispo de Hipona |
| Título | Sobre la Trinidad (De Trinitate libri quindecim, en las Retractaciones; el prefacio de Schaff da el título latino De Trinitate contra Arianos libri quindecim; en inglés, On the Trinity o On the Holy Trinity) |
| Fecha | Discutida. Bogan (Fathers of the Church 60) da 400–416: lo deduce del lugar de la obra en las Retractaciones y de varias cartas (de 410 a fines de 415) que la dan por inconclusa; en 416, año de la carta 174 a Aurelio, ya estaba concluida. Haddan la cree empezada en 400 y concluida en 417 o después, por una cita del libro XV, con 428 como tope; Shedd habla de «A.D. 400 a 428» |
| Ocasión | Según Haddan, no va contra un adversario concreto ni nace de una polémica; lleva al frente una carta a Aurelio, obispo de Cartago, que cuenta cómo se publicó |
| Género | Tratado teológico: los libros I a VII razonan desde la Escritura y responden a objeciones; los libros VIII a XV buscan imágenes de la Trinidad en el alma (Bogan; Shedd) |
| Extensión | Quince libros, 222 capítulos y 363 secciones numeradas, unas 173 000 palabras en esta edición |
| Traducción | Castellana, automática y directa del inglés de la edición de base; no del latín |
| Fuente | Nicene and Post-Nicene Fathers, 1.ª serie, vol. 3, versión de Haddan revisada por Shedd, tal como la recoge New Advent |
En las Retractaciones (ii. 15) Agustín habla de esta obra en los siguientes términos:—
«Pasé algunos años escribiendo quince libros sobre la Trinidad, que es Dios. Sin embargo, cuando aún no había terminado el libro decimotercero, y algunos que ansiaban en extremo tener la obra se vieron obligados a esperar más de lo que podían soportar, me fue robada en un estado menos correcto del que habría podido o debido tener si hubiera aparecido cuando yo tenía la intención. Y tan pronto como lo descubrí, teniendo otras copias de ella, había decidido al principio no publicarla yo mismo, sino mencionar lo sucedido en el asunto en alguna otra obra; pero ante el urgente ruego de los hermanos, a quienes no podía negarme, la corregí cuanto me pareció conveniente, y la terminé y publiqué, con el añadido, al comienzo, de una carta que había escrito al venerable Aurelio, obispo de Cartago, en la que expuse, a modo de prólogo, lo que había sucedido, lo que yo mismo había tenido la intención de hacer y lo que el amor de mis hermanos me había obligado a hacer.»
La carta a la que aquí alude es la siguiente:—
Al bienaventurado Señor, a quien venera con el más sincero amor, a su santo hermano y copresbítero, el papa Aurelio, Agustín envía salud en el Señor.«Comencé siendo muy joven, y he publicado en mi vejez, algunos libros sobre la Trinidad, que es el Dios supremo y verdadero. En verdad había dejado la obra a un lado, al descubrir que había sido prematuramente, o más bien subrepticiamente, sustraída de mí antes de que la hubiera terminado, y antes de que la hubiera revisado y dado los últimos retoques, como había sido mi intención. Pues no había proyectado publicar los libros uno a uno, sino todos juntos, en cuanto que el avance de la investigación me llevaba a añadir los posteriores a los que los preceden. Así pues, cuando estas personas impidieron el cumplimiento de mi propósito (puesto que algunas de ellas habían obtenido acceso a la obra antes de lo que yo pretendía), había dejado de dictarla, con la idea de hacer pública mi queja en alguna otra obra que pudiera escribir, a fin de que quien pudiera supiera que los libros no habían sido publicados por mí mismo, sino que habían sido quitados de mi posesión antes de que, a mi propio juicio, estuvieran en condiciones de publicarse. Sin embargo, obligado por las ansiosas demandas de muchos de mis hermanos, y sobre todo por tu mandato, me he tomado la molestia, con la ayuda de Dios, de completar la obra, por laboriosa que sea; y ya corregida (no como yo deseaba, sino como pude, para que los libros no difirieran mucho de los que subrepticiamente habían caído en manos de la gente), los he enviado a tu Reverencia por medio de mi queridísimo hijo y condiácono, y he permitido que sean oídos, copiados y leídos por todo el que quiera. Sin duda, si hubiera podido cumplir mi intención original, aunque habrían contenido los mismos sentimientos, habrían sido elaborados mucho más a fondo y claramente, en la medida en que la dificultad de desenvolver un tema tan profundo, y en la medida también en que mis propias fuerzas, lo hubieran permitido. Hay, sin embargo, algunas personas que tienen los primeros cuatro, o más bien cinco, libros sin los prefacios, y el duodécimo con no poca parte de sus capítulos finales omitidos. Pero estos, si quieren y pueden, enmendarán el todo, si llegan a conocer la presente edición. En cualquier caso, tengo que pedir que ordenes que esta carta se anteponga por separado, pero al comienzo de los libros. Adiós. Ruega por mí.»
Comentario editorial · Una obra publicada antes de tiempo

I, 1, 1–2
I, 2, 4
I, 3, 5–6
I, 4, 7
Comentario editorial · Cómo está construida la obra

I, 5, 8
I, 6, 9–11
I, 7, 14