Cristo asumió carne\nreal, concebido y nacido de la Virgen
III, 22
Aquellos, por tanto, que alegan que Él nada tomó de la Virgen yerran\ngrandemente, [pues,] para desechar la herencia de la carne, rechazan también la analogía [entre Él y Adán]. Porque si el uno [que surgió] de la tierra tuvo ciertamente formación y sustancia de la mano y de la obra de Dios, pero el otro no de la mano y de la obra de Dios, entonces Aquel que fue hecho según la imagen y semejanza del primero no habría, en ese caso, preservado la analogía del hombre, y debería parecer una obra inconsistente, no teniendo con qué mostrar Su sabiduría. Pero esto equivale a decir que Él apareció putativamente como hombre cuando no era hombre, y que fue hecho hombre sin tomar nada del hombre. Pues si no recibió la sustancia de la carne de un ser humano, ni fue hecho hombre ni Hijo del hombre; y si no fue hecho lo que nosotros éramos, no hizo gran cosa en lo que padeció y soportó. Mas todos admitirán que nosotros estamos [compuestos de] un cuerpo tomado de la tierra, y un alma que recibe espíritu de Dios. Esto, por tanto, fue hecho el Verbo de Dios, recapitulando en Sí mismo Su propia obra; y por esta razón se confiesa Hijo del hombre, y bendice a "los mansos, porque ellos heredarán la tierra."3739 El apóstol Pablo, además, en la Epístola a los Gálatas, declara claramente: "Dios envió a su Hijo, nacido de mujer."3740 Y de nuevo, en la dirigida a los Romanos, dice: "Acerca de su Hijo, que fue hecho de la simiente de David según la carne, que fue predestinado como Hijo de Dios con poder, según el espíritu de santidad, por la resurrección de entre los muertos, Jesucristo nuestro Señor."3741
2.3742 Superfluo, además, en ese caso es Su descenso a María; pues ¿por qué descendió a ella si nada había de tomar de ella? Aún más, si nada hubiera tomado de María, nunca habría hecho uso de aquellos alimentos que se derivan de la tierra, con los cuales se nutre el cuerpo que ha sido tomado de la tierra; ni habría tenido hambre, ayunando aquellos cuarenta días, como Moisés y Elías, a menos que Su cuerpo anhelara su propio alimento; ni tampoco habría dicho Juan su discípulo, al escribir de Él: "Mas Jesús, fatigado del camino, estaba sentado [para descansar];"3743 ni habría proclamado David de antemano acerca de Él: "Añadieron al dolor de mis heridas;"3744 ni habría llorado sobre Lázaro, ni sudado grandes gotas de sangre; ni declarado: "Mi alma está muy triste;"3745 ni, cuando Su costado fue traspasado, habría salido sangre y agua. Porque todas estas son señales de la carne que había sido derivada de la tierra, la cual Él recapituló en Sí mismo, trayendo salvación a Su propia obra.
3. Por lo cual Lucas señala que la genealogía que traza la generación de nuestro Señor hasta Adán contiene setenta y dos generaciones, conectando el fin con el principio, e implicando que es Él quien ha resumido en Sí mismo todas las naciones dispersas desde Adán en adelante, y todas las lenguas y generaciones de los hombres, junto con el propio Adán. De ahí también que el propio Adán fuera llamado por Pablo "la figura del que había de venir,"3746 porque el Verbo, Hacedor de todas las cosas, había formado de antemano para Sí la dispensación futura del género humano, conectada con el Hijo de Dios; habiendo predestinado Dios que el primer hombre fuera de naturaleza animal, con esta intención: que pudiera ser salvado por el Espiritual. Pues en la medida en que Él tenía preexistencia como Ser salvador, era necesario que lo que pudiera ser salvado fuera también llamado a la existencia, para que el Ser que salva no existiera en vano.
4. De acuerdo con este designio, María la Virgen es hallada obediente, diciendo: "He aquí la sierva del Señor; hágase en mí según tu palabra."3747 Pero Eva fue desobediente; pues no obedeció cuando aún era virgen. Y así como ella, teniendo ciertamente esposo, Adán, pero siendo no obstante todavía virgen (porque en el Paraíso "estaban ambos desnudos, y no se avergonzaban,"3748 en la medida en que, habiendo sido creados poco tiempo antes, no tenían entendimiento de la procreación de los hijos: pues era necesario que primero llegaran a la edad adulta,3749 y luego se multiplicaran desde entonces en adelante), habiéndose vuelto desobediente, fue hecha causa de muerte, tanto para sí misma como para todo el género humano; así también María, teniendo un hombre desposado con ella, y siendo sin embargo virgen, al prestar obediencia, se convirtió en causa de salvación, tanto para sí misma como para todo el género humano. Y por esta razón la ley llama mujer desposada con un hombre, esposa de aquel que la había desposado, aunque era aún virgen; indicando así la referencia retrospectiva de María a Eva, porque lo que está unido no podría separarse de otro modo que por la inversión del proceso por el cual estos lazos de unión habían surgido;3750 de modo que los lazos anteriores sean cancelados por los posteriores, para que los posteriores liberen de nuevo a los anteriores. Y de hecho ha sucedido que el primer pacto se desata del segundo lazo, pero que el segundo lazo toma la posición del primero que ha sido cancelado.3751 Por esta razón declaró el Señor que los primeros serían en verdad últimos, y los últimos primeros.3752 Y el profeta también indica lo mismo, diciendo: "en lugar de padres, hijos te han nacido."3753 Porque el Señor, habiendo nacido "el Primogénito de entre los muertos,"3754 y recibiendo en Su seno a los antiguos padres, los ha regenerado para la vida de Dios, habiéndose hecho Él mismo el principio de los que viven, como Adán se convirtió en el principio de los que mueren.3755 Por lo cual también Lucas, comenzando la genealogía con el Señor, la llevó de vuelta hasta Adán, indicando que fue Él quien los regeneró para el Evangelio de la vida, y no ellos a Él. Y así también fue cómo el nudo de la desobediencia de Eva fue desatado por la obediencia de María. Porque lo que la virgen Eva ató fuertemente por la incredulidad, esto la virgen María desató por la fe.
Comentario editorial · Notas de la edición · III, 22
- 3739. Matt. v. 5.
- 3740. Gal. iv. 4.
- 3741. Rom. i. 3, 4.
- 3742. Además del texto griego conservado por Teodoreto en este lugar, tenemos en parte una traducción siriaca, que difiere ligeramente tanto del griego como del latín. Parece, sin embargo, correr con más fluidez que cualquiera de ellos, y por eso la hemos seguido.
- 3743. John iv. 6.
- 3744. Ps. lxix. 27.
- 3745. Matt. xxvi. 38.
- 3746. Rom. v. 14.
- 3747. Luke i. 38.
- 3748. Gen. ii. 25.
- 3749. Ésta parece una opinión bastante peculiar de Ireneo: que nuestros primeros padres, al ser creados, no tenían la edad de la madurez.
- 3750. Literalmente, "a menos que estos lazos de unión se vuelvan hacia atrás."
- 3751. Es muy difícil seguir el razonamiento de Ireneo en este pasaje. Massuet tiene una larga nota sobre él, en la que expone los diversos puntos de comparación y contraste aquí indicados entre Eva y María; pero termina con la observación: "hæc certe et quæ sequuntur, paulo subtiliora."
- 3752. Matt. xix. 30, Matt. xx. 16.
- 3753. Ps. xlv. 17.
- 3754. Rev. i. 5.
- 3755. Comp. 1 Cor. xv. 20–22.
Argumentos en oposición a Tatiano, mostrando que era consonante con la divina justicia y misericordia que el primer Adán participara primero en aquella salvación ofrecida a todos por Cristo
III, 23
1. Era necesario, por tanto, que el Señor, viniendo a la oveja perdida, y haciendo recapitulación de tan comprehensiva dispensación, y buscando Su propia obra, salvara a aquel mismo hombre que había sido creado según Su imagen y semejanza, es decir, a Adán, cumpliendo los tiempos de Su condenación, que habían sido incurridos por la desobediencia,—[tiempos] "que el Padre había puesto en Su propia potestad."3756 [Esto era necesario,] también, en la medida en que toda la economía de la salvación respecto del hombre se llevó a cabo según el beneplácito del Padre, para que Dios no fuera vencido, ni Su sabiduría disminuida, [en la estimación de Sus criaturas.] Porque si el hombre, que había sido creado por Dios para que viviera, después de perder la vida, por haber sido herido por la serpiente que lo había corrompido, no volviera más a la vida, sino que fuera total [y para siempre] abandonado a la muerte, Dios habría [en ese caso] sido vencido, y la maldad de la serpiente habría prevalecido sobre la voluntad de Dios. Mas en la medida en que Dios es invencible y longánime, Él ciertamente se mostró longánime en el asunto de la corrección del hombre y de la prueba de todos, como ya he observado; y por medio del segundo hombre ató al hombre fuerte, y le saqueó sus bienes,3757 y abolió la muerte, vivificando a aquel hombre que había estado en estado de muerte. Porque así como el primer Adán se convirtió en vaso en posesión de aquél (Satanás), a quien también retuvo bajo su poder, es decir, trayendo pecado sobre él inicuamente, y bajo apariencia de inmortalidad acarreándole la muerte. Pues, mientras prometía que serían como dioses, lo que de ningún modo le era posible ser, obró la muerte en ellos: por lo cual aquel que había llevado cautivo al hombre, fue justamente capturado a su vez por Dios; mas el hombre, que había sido llevado cautivo, fue desatado de las ataduras de la condenación.
2. Pero éste es Adán, si la verdad ha de decirse, el primer hombre formado, del cual dice la Escritura que el Señor habló: "Hagamos al hombre a Nuestra propia imagen y semejanza;"3758 y todos nosotros procedemos de él: y como procedemos de él, por tanto hemos heredado todos su título. Mas en la medida en que el hombre es salvado, es propio que aquel que fue creado como hombre original sea salvado. Porque es demasiado absurdo sostener que aquel que fue tan profundamente herido por el enemigo, y fue el primero en sufrir cautiverio, no fue rescatado por Aquel que venció al enemigo, sino que lo fueron sus hijos,—aquellos a quienes había engendrado en el mismo cautiverio. Ni parecería el enemigo aún vencido, si los viejos despojos permanecieran con él. Para dar una ilustración: Si una fuerza hostil hubiera vencido a ciertos [enemigos], los hubiera atado y llevado cautivos, y los hubiera tenido por largo tiempo en servidumbre, de modo que engendraran hijos entre ellos; y alguien, compadeciéndose de aquellos que habían sido hechos esclavos, venciera a esta misma fuerza hostil; ciertamente no actuaría equitativamente si liberara a los hijos de aquellos que habían sido llevados cautivos del dominio de quienes habían esclavizado a sus padres, pero dejara a estos últimos, que habían sufrido el acto de captura, sujetos a sus enemigos,—aquellos, además, por cuya misma causa él había procedido a esta represalia,—los hijos sucediendo a la libertad mediante la venganza de la causa de sus padres, pero no3759 de modo que sus padres, que sufrieron el acto mismo de captura, quedaran [en servidumbre]. Porque Dios no carece ni de poder ni de justicia, quien ha prestado ayuda al hombre, y lo ha restaurado a Su propia libertad.
3. Fue por esta razón también que, inmediatamente después de que Adán transgredió, como relata la Escritura, Él no pronunció maldición contra Adán personalmente, sino contra la tierra, en referencia a sus obras, como alguien de los antiguos ha observado: "Dios ciertamente transfirió la maldición a la tierra, para que no permaneciera en el hombre."3760 Pero el hombre recibió, como castigo de su transgresión, la tarea laboriosa de labrar la tierra, y de comer pan con el sudor de su rostro, y de volver al polvo de donde fue tomado. Similarmente también la mujer [recibió] fatiga, y trabajo, y gemidos, y los dolores del parto, y un estado de sujeción, es decir, que sirviera a su esposo; de modo que ni perecieran del todo al ser maldecidos por Dios, ni, al permanecer sin reprensión, fueran llevados a despreciar a Dios. Pero la maldición en toda su plenitud cayó sobre la serpiente, que los había engañado. "Y Dios," se declara, "dijo a la serpiente: Por cuanto has hecho esto, maldita serás entre todas las bestias, y entre todos los animales del campo."3761 Y esta misma cosa dice también el Señor en el Evangelio, a los que se hallan a la mano izquierda: "Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno, que mi Padre ha preparado para el diablo y sus ángeles;"3762 indicando que el fuego eterno no fue preparado originalmente para el hombre, sino para aquel que engañó al hombre, y le hizo ofender—para aquel, digo, que es el jefe de la apostasía, y para aquellos ángeles que se hicieron apóstatas con él; el cual [fuego], en verdad, justamente sentirán también aquellos que, como él, perseveran en obras de maldad, sin arrepentimiento, y sin volver sobre sus pasos.
4. [Éstos actúan]3763 como Caín [lo hizo, quien], cuando fue aconsejado por Dios a guardar silencio, porque no había hecho una división equitativa de aquella parte a la que su hermano tenía derecho, sino que con envidia y malicia pensó que podía dominar sobre él, no sólo no accedió, sino que incluso añadió pecado al pecado, indicando su estado de ánimo por su acción. Pues lo que había planeado, eso también puso en práctica: tiranizó y lo mató; sujetando Dios al justo al injusto, para que el primero fuera probado como justo por las cosas que sufrió, y el segundo detectado como injusto por las que perpetró. Y no se ablandó ni siquiera con esto, ni se detuvo con aquella mala acción; sino que, preguntado dónde estaba su hermano, dijo: "No sé; ¿soy yo acaso guardián de mi hermano?" extendiendo y agravando [su] maldad con su respuesta. Pues si es malo matar a un hermano, mucho peor es responder así insolente e irreverentemente al Dios omnisciente como si pudiera contender con Él. Y por esto él mismo llevó consigo una maldición, porque gratuitamente trajo una ofrenda de pecado, no habiendo tenido reverencia por Dios, ni siendo confundido por el acto de fratricidio.3764
5. El caso de Adán, sin embargo, no tenía analogía con esto, sino que era completamente diferente. Pues, habiendo sido engañado por otro bajo pretexto de inmortalidad, es inmediatamente presa del terror, y se esconde; no como si pudiera escapar de Dios; sino, en un estado de confusión por haber transgredido Su mandato, se siente indigno de comparecer ante Dios y de conversar con Él. Ahora bien, "el temor del Señor es el principio de la sabiduría;"3765 el sentido del pecado conduce al arrepentimiento, y Dios otorga Su compasión a los penitentes. Pues [Adán] mostró su arrepentimiento por su conducta, mediante el ceñidor [que usó], cubriéndose con hojas de higuera, mientras que había muchas otras hojas, que habrían irritado su cuerpo en menor grado. Él, sin embargo, adoptó un vestido conforme a su desobediencia, atemorizado por el temor de Dios; y resistiendo la propensión errante y lujuriosa de su carne (ya que había perdido su disposición natural y su mente infantil, y había llegado al conocimiento de las cosas malas), se ciñó un freno de continencia sobre sí mismo y sobre su esposa, temiendo a Dios, y esperando Su venida, e indicando, por así decirlo, algo como lo siguiente: En la medida en que, dice, he perdido por la desobediencia aquel manto de santidad que tenía del Espíritu, ahora también reconozco que soy merecedor de una cobertura de esta naturaleza, que no proporciona gratificación, sino que roe y consume el cuerpo. Y sin duda habría retenido esta vestimenta para siempre, humillándose así, si Dios, que es misericordioso, no los hubiera vestido con túnicas de pieles en lugar de hojas de higuera. Con este propósito, además, Él los interroga, para que la culpa recayera sobre la mujer; y de nuevo, la interroga a ella, para que ella transmitiera la culpa a la serpiente. Pues ella relató lo sucedido. "La serpiente," dice ella, "me engañó, y comí."3766 Pero Él no hizo pregunta a la serpiente; porque sabía que ella había sido el primer motor en el acto culpable; sino que pronunció la maldición sobre ella en primer lugar, para que cayera sobre el hombre con una reprensión mitigada. Porque Dios detestó a aquel que había extraviado al hombre, pero por grados, y poco a poco, mostró compasión hacia aquel que había sido engañado.
6. Por lo cual también lo expulsó del Paraíso, y lo apartó lejos del árbol de la vida, no porque le envidiara el árbol de la vida, como algunos se atreven a afirmar, sino porque se compadeció de él, [y no deseó] que continuara siendo pecador para siempre, ni que el pecado que lo rodeaba fuera inmortal, y el mal interminable e irremediable. Pero puso un límite a su [estado de] pecado, interponiendo la muerte, y haciendo así cesar el pecado,3767 poniéndole fin mediante la disolución de la carne, que debía tener lugar en la tierra, para que el hombre, cesando al fin de vivir para el pecado, y muriendo a él, pudiera comenzar a vivir para Dios.
7. Con este fin puso Él enemistad entre la serpiente y la mujer y su simiente, manteniéndola mutuamente: Él, a quien se le mordería el calcañar, teniendo también poder para pisar la cabeza del enemigo; pero el otro mordiendo, matando e impidiendo los pasos del hombre, hasta que viniera la simiente designada para aplastar su cabeza,—la cual nació de María, de quien habla el profeta: "Sobre el áspid y el basilisco pisarás; hollarás al león y al dragón;"3768—indicando que el pecado, que fue levantado y extendido contra el hombre, y que lo hizo sujeto a la muerte, sería privado de su poder, junto con la muerte, que reina [sobre los hombres]; y que el león, es decir, el anticristo, que se enfurece contra la humanidad en los últimos días, sería pisoteado por Él; y que Él ataría "al dragón, aquella serpiente antigua"3769 y lo sometería al poder del hombre, que había sido vencido3770 para que todo su poder fuera pisoteado. Ahora bien, Adán había sido vencido, habiéndosele quitado toda vida: por lo cual, cuando el enemigo fue vencido a su vez, Adán recibió nueva vida; y el último enemigo, la muerte, es destruido,3771 el cual al principio se había apoderado del hombre. Por tanto, cuando el hombre ha sido liberado, "se cumplirá lo que está escrito: Sorbida es la muerte en victoria. ¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón?"3772 Esto no podría decirse con justicia, si aquel hombre, sobre quien la muerte obtuvo primero dominio, no fuera puesto en libertad. Porque su salvación es la destrucción de la muerte. Cuando por tanto el Señor vivifica al hombre, es decir, a Adán, la muerte es al mismo tiempo destruida.
8. Por tanto, todos hablan falsamente los que niegan su (de Adán) salvación, excluyéndose a sí mismos de la vida para siempre, en que no creen que la oveja que se había perdido ha sido hallada.3773 Pues si no ha sido hallada, toda la raza humana está aún retenida en estado de perdición. Falso, por tanto, es aquel hombre que primero inició esta idea, o más bien, esta ignorancia y ceguera—Tatiano.3774 Como ya he indicado, este hombre se enredó con todos los herejes.3775 Este dogma, sin embargo, ha sido inventado por él mismo, para que, introduciendo algo nuevo, independientemente de los demás, y hablando vanidad, pudiera adquirir para sí oyentes vacíos de fe, pretendiendo ser estimado como maestro, y esforzándose de vez en cuando por emplear dichos de este tipo a menudo [usados] por Pablo: "En Adán todos morimos;"3776 ignorando, sin embargo, que "donde el pecado abundó, sobreabundó la gracia."3777 Puesto que esto, entonces, ha sido claramente mostrado, sean avergonzados todos sus discípulos, y disputen3778 sobre Adán, como si algún gran provecho hubiera de corresponderles si él no es salvado; cuando no ganan nada más [con eso], así como tampoco la serpiente ganó cuando persuadió al hombre [a pecar], salvo en esto, que lo probó transgresor, obteniendo al hombre como primicias de su propia apostasía.3779 Pero él no conoció el poder de Dios.3780 Así también aquellos que niegan la salvación de Adán no ganan nada, excepto esto, que se hacen a sí mismos herejes y apóstatas de la verdad, y se muestran patronos de la serpiente y de la muerte.
Comentario editorial · Notas de la edición · III, 23
- 3756. Acts i. 7.
- 3757. Matt. xii. 29.
- 3758. Gen. i. 26.
- 3759. La antigua traducción latina es: "Sed non relictis ipsis patribus." Grabe cancelaría non, mientras que Massuet aboga por retenerla. Harvey conjetura que el traductor quizás confundió οὐκ ἀνειλημμένων por οὐκ ἀναλελειμένων. Hemos seguido a Massuet, aunque preferiríamos eliminar non, si no se hallara en todos los mss.
- 3760. Gen. iii. 16, etc.
- 3761. Gen. iii. 14.
- 3762. Matt. xxv. 41. Esta lectura de Ireneo concuerda con la del Codex Bezæ, en Cambridge.
- 3763. Gen. iv. 7, según la versión LXX.
- 3764. El latín antiguo lee "parricidio." El crimen de parricidio era el único conocido por el derecho romano; pero era un término genérico, que incluía el asesinato de todos los parientes cercanos. Todos los editores han supuesto que la palabra original era ἀδελφοκτονία, la cual ha sido aquí adoptada.
- 3765. Prov. i. 7, Prov. ix. 10.
- 3766. Gen. iii. 13.
- 3767. Rom. vi. 7.
- 3768. Ps. xci. 13.
- 3769. Rev. xx. 2.
- 3770. Luke x. 19.
- 3771. 1 Cor. xv. 26.
- 3772. 1 Cor. xv. 54, 55.
- 3773. Luke xv. 4.
- 3774. Se dará una noticia de Tatiano en un volumen futuro, junto con su única obra existente.
- 3775. Su herejía es justamente una mezcla de las opiniones de las diversas sectas gnósticas.
- 3776. 1 Cor. xv. 22.
- 3777. Rom. v. 20.
- 3778. Aunque no notado por los editores, parece haber una dificultad en los diferentes modos de los dos verbos, erubescant y concertant.
- 3779. "Initium et materiam apostasiæ suæ habens hominem:" el significado es muy oscuro, y los editores no arrojan luz sobre él.
- 3780. Literalmente, "pero él no vio a Dios." Se supone que el traductor leyó οἶδεν, conoció, en lugar de εἶδεν, vio.
Recapitulación de los diversos argumentos aducidos contra la impiedad gnóstica en todos sus aspectos. Los herejes, sacudidos por todo viento de doctrina, son confrontados por la enseñanza uniforme de la Iglesia, que permanece siempre así y es consecuente consigo misma
III, 24
1. Así, pues, han quedado desenmascarados todos éstos que introducen doctrinas impías acerca de nuestro Hacedor y Creador, que también formó este mundo y por encima del cual no hay otro Dios; y han sido derribados por sus propios argumentos quienes enseñan falsedades acerca de la sustancia de nuestro Señor y de la dispensación que Él cumplió por causa de su propia criatura, el hombre. Pero [se ha mostrado, por otra parte], que la predicación de la Iglesia es en todas partes consecuente, y continúa en un curso uniforme, y recibe testimonio de los profetas, de los apóstoles y de todos los discípulos—como he probado—por medio de [los del] principio, del medio y del fin,3781 y por toda la dispensación de Dios, y de aquel sistema bien fundado que tiende3782 a la salvación del hombre, a saber, nuestra fe; la cual, habiendo sido recibida de la Iglesia, conservamos, y que siempre, por el Espíritu de Dios, renovando su juventud, como si fuera un depósito precioso en un vaso excelente, hace que el vaso mismo que la contiene renueve también su juventud. Porque este don de Dios ha sido confiado a la Iglesia, como el aliento lo fue al primer hombre creado,3783 con este propósito: que todos los miembros que lo reciban sean vivificados; y [el medio de] comunión con Cristo ha sido distribuido por toda ella, es decir, el Espíritu Santo, las arras de la incorrupción, el medio de confirmar nuestra fe y la escala de ascenso a Dios. "Pues en la Iglesia," se dice, "Dios ha puesto apóstoles, profetas, maestros,"3784 y todos los demás medios por los cuales obra el Espíritu; de los cuales no participan todos aquellos que no se unen a la Iglesia, sino que se defraudan a sí mismos de la vida por sus opiniones perversas y su conducta infame. Pues donde está la Iglesia, allí está el Espíritu de Dios; y donde está el Espíritu de Dios, allí está la Iglesia y toda clase de gracia; mas el Espíritu es verdad. Aquellos, por tanto, que no participan de Él, ni son alimentados para vida desde los pechos de la madre, ni gozan de aquella fuente limpidísima que brota del cuerpo de Cristo; antes bien cavan para sí cisternas rotas3785 en zanjas terrenales, y beben agua putrefacta del fango, huyendo de la fe de la Iglesia para no ser convencidos; y rechazando al Espíritu, para no ser instruidos.
2. Alienados así de la verdad, se revuelcan merecidamente en todo error, sacudidos de un lado a otro por él, pensando de modo distinto respecto de las mismas cosas en tiempos diferentes, y sin alcanzar jamás un conocimiento bien fundado, más ansiosos de ser sofistas de palabras que discípulos de la verdad. Pues no han sido fundados sobre la única roca, sino sobre la arena, que contiene en sí multitud de piedras. Por lo cual imaginan también muchos dioses, y siempre tienen la excusa de buscar [la verdad] (pues son ciegos), pero nunca logran hallarla. Pues blasfeman contra el Creador, contra Aquel que es verdaderamente Dios, que también concede poder para hallar [la verdad]; imaginando que han descubierto otro dios más allá de Dios, u otro Pléroma, u otra dispensación. Por lo cual tampoco la luz que proviene de Dios les ilumina, porque han deshonrado y despreciado a Dios, teniéndolo en poca estima, porque, por su amor e infinita benignidad, ha venido al alcance del conocimiento humano (conocimiento, empero, no respecto de su grandeza, ni respecto de su esencia—pues ésta ningún hombre ha medido ni palpado—sino de este modo: que sepamos que Aquel que hizo, y formó, y sopló en ellos el aliento de vida, y nos nutre por medio de la creación, estableciendo todas las cosas por su Verbo, y vinculándolas juntamente por su Sabiduría3786—, éste es el único Dios verdadero); mas ellos sueñan con un ser inexistente por encima de Él, para ser tenidos por descubridores del gran Dios, a quien nadie, [según ellos sostienen,] puede reconocer que tenga comunicación con el género humano, o que dirija los asuntos mundanos: es decir, descubren al dios de Epicuro, que no hace nada ni por sí mismo ni por otros; esto es, que no ejerce providencia alguna.
Comentario editorial · Notas de la edición · III, 24
- 3781. Literalmente, "por los principios, los medios y el fin". Estos tres términos se refieren a los Profetas, los Apóstoles y la Iglesia Católica.
- 3782. El latín es "solidam operationem", que no sabemos cómo traducir, de acuerdo con el contexto, salvo como arriba.
- 3783. Éste parece ser el sentido que transmite el latín antiguo, "quemadmodum aspiratio plasmationi".
- 3784. 1 Cor. xii. 28.
- 3785. Jer. ii. 13.
- 3786. Es decir, el Espíritu.
Este mundo es gobernado por la providencia de un solo Dios, dotado a la vez de justicia infinita para castigar a los impíos y de bondad infinita para bendecir a los piadosos e impartirles la salvación
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1. Dios, sin embargo, ejerce providencia sobre todas las cosas, y por tanto también da consejo; y al dar consejo, está presente con quienes atienden a la disciplina moral.3787 De ello se sigue, naturalmente, que las cosas que son vigiladas y gobernadas conozcan a su gobernante; las cuales cosas no son irracionales ni vanas, sino que poseen entendimiento derivado de la providencia de Dios. Y por esta razón algunos de los gentiles, menos inclinados a los halagos [sensuales] y a la voluptuosidad, y no arrastrados a tal grado de superstición respecto de los ídolos, movidos, aunque levemente, por su providencia, quedaron sin embargo convencidos de que debían llamar Padre al Hacedor de este universo, que ejerce providencia sobre todas las cosas y dispone los asuntos de nuestro mundo.
2. Además, para apartar del Padre el poder reprensor y judicial, considerándolo indigno de Dios, y creyendo haber hallado un Dios a la vez sin ira y [meramente] bueno, han alegado que uno [Dios] juzga, pero que otro salva, quitando inconscientemente la inteligencia y la justicia de ambas deidades. Pues si el judicial no es también bueno, para otorgar favores a los que los merecen y dirigir reproches contra quienes los necesitan, no parecerá juez ni justo ni sabio. Por otra parte, el Dios bueno, si es meramente bueno y no uno que prueba a aquellos sobre quienes enviará su bondad, quedará fuera del ámbito de la justicia y de la bondad; y su bondad parecerá imperfecta, al no salvar a todos; [pues debería hacerlo,] si no va acompañada de juicio.
3. Marción, por tanto, al dividir a Dios en dos, sosteniendo que uno es bueno y el otro judicial, pone fin, de hecho, por ambos lados, a la divinidad. Pues el que es judicial, si no es bueno, no es Dios, porque aquel de quien la bondad está ausente no es Dios en absoluto; y, a su vez, el que es bueno, si carece de poder judicial, sufre la misma [pérdida] que el anterior, al verse privado de su carácter de deidad. ¿Y cómo pueden llamar sabio al Padre de todo, si no le atribuyen una facultad judicial? Pues si es sabio, es también uno que prueba [a los demás]; pero el poder judicial pertenece al que prueba, y la justicia sigue a la facultad judicial, para que ésta alcance una conclusión justa; la justicia invoca el juicio, y el juicio, cuando es ejecutado con justicia, pasará a la sabiduría. Por tanto, el Padre superará en sabiduría a toda sabiduría humana y angélica, porque es Señor, y Juez, y el Justo, y Soberano sobre todo. Pues es bueno, y misericordioso, y paciente, y salva a quienes debe: ni la bondad lo abandona en el ejercicio de la justicia,3788 ni su sabiduría queda menguada; porque salva a quienes debe salvar, y juzga a los dignos de juicio. Tampoco se muestra injustamente misericordioso; pues su bondad, sin duda, va delante y tiene precedencia.
4. El Dios, por tanto, que benévolamente hace salir su sol sobre todos,3789 y envía lluvia sobre justos e injustos, juzgará a aquellos que, gozando de su bondad igualmente distribuida, han llevado vidas no correspondientes a la dignidad de su generosidad; sino que han pasado sus días en lascivia y lujo, en oposición a su benevolencia, y han, además, blasfemado contra Aquel que tan grandes beneficios les ha conferido.
5. Platón se muestra más religioso que estos hombres, pues admitió que el mismo Dios era a la vez justo y bueno, teniendo poder sobre todas las cosas, y ejecutando Él mismo el juicio, expresándose así: "Y Dios, ciertamente, como es también el antiguo Verbo, poseyendo el principio, el fin y el medio de todas las cosas existentes, hace todo rectamente, moviéndose en torno de ellas según su naturaleza; mas la justicia retributiva le sigue siempre contra quienes se apartan de la ley divina."3790 Luego, además, señala que el Hacedor y Creador del universo es bueno. "Y al bueno," dice, "ninguna envidia le brota jamás respecto de cosa alguna;"3791 estableciendo así la bondad de Dios, como principio y causa de la creación del mundo, y no la ignorancia, ni un Eón errado, ni la consecuencia de un defecto, ni la Madre que llora y se lamenta, ni otro Dios ni Padre.
6. Bien puede su Madre lamentarse de ellos, capaces de concebir e inventar tales cosas: pues dignamente han proferido esta falsedad contra sí mismos, a saber, que su Madre está más allá del Pléroma, esto es, más allá del conocimiento de Dios, y que toda su multitud se convirtió3792 en un aborto informe y crudo: porque nada aprehende de la verdad; cae en el vacío y las tinieblas: pues su sabiduría (Sofía) era vacía, y envuelta en tinieblas; y Horos no le permitió entrar en el Pléroma: porque el Espíritu (Achamoth) no los recibió en el lugar del refrigerio. Pues su padre, al engendrar ignorancia, obró en ellos los sufrimientos de la muerte. No tergiversamos [sus opiniones sobre] estos puntos; sino que ellos mismos confirman, ellos mismos enseñan, ellos se glorían en ellas, imaginan un [misterio] elevado acerca de su Madre, a quien representan como engendrada sin padre, es decir, sin Dios, una hembra de una hembra,3793 es decir, corrupción proveniente del error.
7. En verdad rogamos que estos hombres no permanezcan en el hoyo que ellos mismos han cavado, sino que se aparten de una Madre de esta naturaleza, y se alejen de Bitos, y se aparten del vacío, y abandonen la sombra; y que, convertidos a la Iglesia de Dios, sean legítimamente engendrados, y que Cristo sea formado en ellos, y que conozcan al Hacedor y Creador de este universo, el único Dios verdadero y Señor de todo. Oramos por estas cosas en su favor, amándolos mejor de lo que ellos parecen amarse a sí mismos. Pues nuestro amor, en cuanto es verdadero, les es saludable, si es que quieren recibirlo. Puede compararse a un remedio severo, que extirpa la carne hinchada y desprendida de una herida; porque pone fin a su orgullo y altivez. Por lo cual no nos cansaremos de esforzarnos con todas nuestras fuerzas por tenderles la mano. Además de lo ya dicho, he diferido al libro siguiente el aducir las palabras del Señor; por si, convenciendo a algunos de ellos, por medio de la instrucción misma de Cristo, logro persuadirlos a abandonar tal error, y a cesar de blasfemar contra su Creador, que es a la vez el único Dios, y el Padre de nuestro Señor Jesucristo. Amén.
Comentario editorial · Notas de la edición · III, 25
- 3787. Literalmente, "que tienen previsión de las costumbres" —qui morum providentiam habent. El sentido es muy oscuro. [Prov. xxii. 3, Prov. xxvii. 12.]
- 3788. El texto es aquí muy incierto, pero lo anterior parece el significado probable.
- 3789. Mat. v. 45.
- 3790. Platón, de Leg., iv. y p. 715, 16.
- 3791. En Timæo, vi. p. 29.
- 3792. El latín es "collectio eorum"; pero qué significa aquí collectio no es fácil determinarlo. Grabe, con mucha probabilidad, lo considera el representante de σύστασις. Harvey prefiere ἐνθύμημα: pero es difícil percibir la pertinencia de sus referencias al silogismo retórico.
- 3793. Véase libro i. cap. xvi. nota.
Elucidación
El editor de esta Serie Americana se limita, en general, a anotaciones ocasionales y muy breves que puedan sugerir a los estudiantes y a otros las visiones prácticas necesarias para una clara comprensión de autores que escribieron para épocas pasadas; es decir, para una clase y condición de hombres que ya no existe, cuya extinción como clase se debe, en efecto, en gran parte a estos escritos. Pero se reservó el privilegio de corregir errores palpables, especialmente en puntos que atañen a cuestiones de nuestros propios tiempos.
Que nuestros eruditos traductores han admitido inexplicablemente una traducción muy inexacta del párrafo crucial en el libro iii. cap. iii. secc. 2, lo he mostrado en la nota al pie en ese lugar. Es evidente, (1) porque ellos mismos no están satisfechos con ella, y (2) porque la he puesto lado a lado con la versión más literal de un escritor que habría preferido su lectura si ésta hubiera podido resistir la prueba de la crítica.
Ahora bien, los autores de la traducción latina3794 pueden haber proyectado la ambigüedad que da al partido ultramontano una aparente ventaja; pero es una ventaja que desaparece tan pronto como se examina, y por eso me contento con tomarla tal como está. Se han hecho varias conjeturas acerca del griego original de Ireneo; pero el latín responde a cada propósito del argumento del autor, y es fatal para las pretensiones del papado. Permítaseme recurrir a la traducción dada, in loco, por un católico romano, y esto se verá en seguida.
Pues él lo vierte así:—
1. En esta Iglesia, "siempre, por los que están por todas partes, se ha conservado aquella tradición que procede de los apóstoles". ¿Cómo habría sonado semejante proposición a Pío IX en el Concilio Vaticano? La fe se conserva por los que vienen a Roma, no por el obispo que preside allí.
2. "Pues a esta Iglesia, a causa del principado más potente,3795 es necesario que toda Iglesia (es decir, los fieles de todas partes) acuda". La grandeza de Roma, es decir, como capital del Imperio, confiere a la Iglesia local una dignidad superior, aun comparada con Lyon, o con cualquier otra Iglesia metropolitana. Todos visitan Roma; por eso encuentras allí testigos fieles de todas partes (de todas las Iglesias); y es su testimonio unido lo que conserva en Roma las puras tradiciones apostólicas.
El latín, traducido así por un católico romano sincero, invierte todo el sistema del papado. Pío IX informó a sus obispos, en el último Concilio, que no eran llamados a dar su testimonio, sino a oír su decreto infalible; "reduciéndonos", dijo el arzobispo de París, "a un concilio de sacristanes".
Sosteniendo estas opiniones con unas pocas notas al pie, añado (1) una versión literal mía, y luego (2) una metáfrasis de la misma, sacando a luz el argumento de entre las ásperas obstrucciones del texto latino. Esto, pues, es lo que dice Ireneo: (a) "Porque es necesario que toda Iglesia (es decir, los fieles de todas partes) se reúna en esta Iglesia, a causa de la magistratura superior; en la cual Iglesia, por los que son de todos los lugares, se ha conservado la tradición de los apóstoles". O, más libremente: (b) "A causa de la magistratura principal3796 [del imperio], los fieles de todas partes, representando a toda Iglesia, están obligados a acudir a Roma, y allí a reunirse; de modo que [es la distinción de esta Iglesia que], en ella, la tradición de los apóstoles ha sido conservada por cristianos congregados de todas las Iglesias". Tomando todo el argumento de nuestro autor con el contexto, pues, se reduce a esto: "Debemos buscar no un testimonio local, sino universal. Ahora bien, en toda Iglesia fundada por los apóstoles se han transmitido sus tradiciones; pero, como sería cosa tediosa recogerlas todas, baste esto. Tómese aquella Iglesia (la más cercana a mano, y que es la única Iglesia apostólica de Occidente), la grande y gloriosa Iglesia de Roma, que allí fue fundada por los dos apóstoles Pedro y Pablo. En ella se han conservado las tradiciones de todas las Iglesias, porque todo el mundo se ve obligado a acudir a la sede del imperio: y por tanto, por estos representantes de toda la Iglesia católica, las tradiciones apostólicas han sido todas recogidas en Roma:3797 y tenéis una visión sinóptica de todas las Iglesias en lo que allí se conserva". Si las opiniones del papado moderno hubieran entrado jamás en la cabeza de Ireneo, ¡qué absurdo sería todo este argumento! Habría dicho: "No importa lo que se recoja en otras partes; porque el obispo de Roma es el oráculo infalible de toda la verdad católica, y siempre la hallaréis por su boca". Debe notarse que la ortodoxia se conservó allí, en efecto, sólo mientras Roma permitió que otras Iglesias contribuyeran con su testimonio según el principio de Ireneo, y así la hizo depositaria de toda la tradición católica, como atestiguada "por todos, en todas partes, y desde el principio". Pero todo esto queda trastornado por el romanismo moderno. Ninguna otra Iglesia ha de ser oída ni considerada; sino que Roma lo toma todo bajo su propio poder, y puede dictar a todas las Iglesias lo que han de creer, por novedoso que sea, o contrario al torrente de la antigüedad en las enseñanzas de sus propios fundadores y grandes doctores de todo tiempo pasado.
Comentario editorial · Notas de la edición · Elucidación
- 3794. Uno de los Cánones Antioquenos probablemente refleja el lenguaje corriente de una antigüedad anterior así: διὰ τὸ ἐν τῇ μητροπόλει πανταχόθεν συντρέχειν πάντας τοὺς τὰ πράγματα ἔχοντας: y, si es así, este συντρέχειν da el significado de convenire.
- 3795. "Su más potente", etc., no es una traducción estricta: "el más potente", más bien; lo cual deja la principalitas a la ciudad, no a la Iglesia.
- 3796. El obispo Wordsworth se inclina a la idea de que el griego original era ἱκανωτέραν ἀρχαιότητα, concediendo así que Ireneo hablaba de la mayor antigüedad de Roma en comparación con otras iglesias (occidentales). Aun así, muestra que el argumento de Ireneo es fatal para las pretensiones romanas, que no admiten semejantes ideas como las que él propone, ni semejante libertad como la de su trato con Roma.
- 3797. Nadie ha expuesto con más fuerza el argumento de Ireneo que el abate Guettée, en su exhaustiva obra sobre el Papado. Publiqué una traducción de este valioso epítome histórico en Nueva York (Carleton), 1867; pero está agotada. El original puede conseguirse en París (Fischbacher), núm. 33 Rue de Seine.
IV, prefacio
1. Al transmitirte, mi muy querido amigo, este cuarto libro de la obra titulada Detección y refutación de la falsa ciencia, añadiré peso, como te he prometido, mediante las palabras del Señor, a lo que ya he expuesto; para que tú también, como me has pedido, obtengas de mí los medios de refutar a todos los herejes en todas partes, y no permitas que ellos, rechazados por todos los flancos, se lancen más lejos en el abismo del error, ni se ahoguen en el mar de la ignorancia; sino que, volviéndolos al puerto de la verdad, les hagas alcanzar su salvación.
2. Quien, empero, emprenda su conversión, debe poseer un conocimiento exacto de sus sistemas o esquemas de doctrina. Pues es imposible que alguien sane a los enfermos si no conoce la enfermedad de los pacientes. Ésta fue la razón por la que mis predecesores —hombres muy superiores a mí, por cierto— no pudieron, a pesar de todo, refutar satisfactoriamente a los valentinianos, porque ignoraban el sistema de esos hombres;3798 el cual te he expuesto con todo cuidado en el primer libro, en el que también he mostrado que su doctrina es una recapitulación de todos los herejes. Por esta razón también, en el segundo, hemos contemplado, como en un espejo, su total derrota. Pues quienes se oponen a estos hombres (los valentinianos) con el método correcto, se oponen [con ello] a todos los que tienen mente malvada; y quienes los derriban, de hecho derriban toda clase de herejía.
3. Pues su sistema es blasfemo por encima de todos [los demás], ya que representan que el Hacedor y Creador, que es un solo Dios, como he mostrado, fue producido de un defecto o apostasía. Profieren blasfemia, también, contra nuestro Señor, al cortar y dividir a Jesús de Cristo, y a Cristo del Salvador, y a su vez al Salvador del Verbo, y al Verbo del Unigénito. Y puesto que alegan que el Creador se originó de un defecto o apostasía, así también han enseñado que Cristo y el Espíritu Santo fueron emitidos a causa de este defecto, y que el Salvador fue producto de aquellos Eones que fueron producidos de un defecto; de modo que nada hay entre ellos sino blasfemia. En el libro precedente, pues, se han expuesto las ideas de los apóstoles sobre todos estos puntos, [a saber] que no sólo ellos, "que desde el principio fueron testigos oculares y ministros del Verbo"3799 de verdad, no sostuvieron tales opiniones, sino que también nos predicaron que huyéramos de estas doctrinas,3800 previendo por el Espíritu a las personas de mente débil que serían descarriadas.3801
4. Pues así como la serpiente engañó a Eva, prometiéndole lo que él mismo no tenía,3802 así también estos hombres, fingiendo [poseer] conocimiento superior y [estar aquerenciados con] misterios inefables; y prometiendo aquella admisIón de la que hablan como si tuviera lugar dentro del Pléroma, hunden en la muerte a los que les creen, haciéndolos apóstatas de Aquel que los hizo. Y en aquel tiempo, ciertamente, el ángel apóstata, habiendo realizado la desobediencia del género humano por medio de la serpiente, imaginó que escapaba a la mirada del Señor; por lo cual Dios le asignó la forma3803 y el nombre [de serpiente]. Mas ahora, puesto que los últimos tiempos han [venido sobre nosotros], el mal se difunde entre los hombres, el cual no sólo los hace apóstatas, sino que por muchas maquinaciones [el diablo] levanta blasfemos contra el Creador, a saber, por medio de todos los herejes ya mencionados. Pues todos éstos, aunque surgen de diversas regiones y promulgan diferentes [opiniones], concurren sin embargo en el mismo designio blasfemo, hiriendo [a los hombres] de muerte, al enseñar blasfemia contra Dios, nuestro Hacedor y Sustentador, y al menoscabar la salvación del hombre. Ahora bien, el hombre es una organización mixta de alma y carne, que fue formado a semejanza de Dios y moldeado por sus manos, esto es, por el Hijo y el Espíritu Santo, a quienes también dijo: "Hagamos al hombre."3804 Éste, pues, es el objetivo de aquel que envidia nuestra vida: hacer a los hombres incrédulos de su propia salvación y blasfemos contra Dios el Creador. Pues todo lo que los herejes hayan podido proponer con la mayor solemnidad, a esto llegan al final: a blasfemar al Creador y a rechazar la salvación de la obra de Dios, que es verdaderamente la carne; en favor de la cual he probado, de diversas maneras, que el Hijo de Dios realizó toda la dispensación [de misericordia], y he mostrado que no hay otro llamado Dios por las Escrituras sino el Padre de todos, y el Hijo, y los que poseen la adopción.
Comentario editorial · Notas de la edición · IV, prefacio
- 3798. [El lector que se maraville ante las tediosas recitaciones debe notar esto (1) como prueba de la sabiduría práctica del autor, y (2) como evidencia de su fidelidad en lo que expone.]
- 3799. Lucas i. 2.
- 3800. 2 Tim. ii. 23.
- 3801. [La solemnidad de los testimonios apostólicos contra la cizaña que habría de brotar recibe gran ilustración de Ireneo. 1 Juan ii. 18.]
- 3802. [2 Ped. ii. 19.]
- 3803. [Apoc. xii. 9. Un breve ensayo, Messias and Anti-Messias, del Rev. C. I. Black, Londres (Masters, 1847), se recomienda a quienes necesiten luz sobre este tema tan misterioso.]
- 3804. Gén. i. 26.
El Señor reconoció sólo a un Dios y Padre
IV, 1
1. Puesto que, por tanto, esto es seguro y firme: que ningún otro Dios o Señor fue anunciado por el Espíritu, sino Aquel que, como Dios, gobierna sobre todas las cosas, junto con su Verbo, y los que reciben el Espíritu de adopción,3805 es decir, los que creen en el único y verdadero Dios, y en Jesucristo el Hijo de Dios; e igualmente que los apóstoles por sí mismos no llamaron Dios a nadie más, ni nombraron [a otro] como Señor; y, lo que es mucho más importante, [puesto que es verdad] que nuestro Señor [obró de igual modo], quien también nos mandó confesar a nadie como Padre, sino a Aquel que está en los cielos, que es el único Dios y el único Padre;—se muestra claramente que son falsas aquellas cosas que estos embaucadores y sofistas perversísimos proponen, sosteniendo que el ser que ellos mismos han inventado es por naturaleza Dios y Padre; pero que el Demiurgo no es por naturaleza ni Dios ni Padre, sino que se le llama así meramente por cortesía (verbo tenus), a causa de su gobierno de la creación, afirman estos perversos mitólogos, oponiendo sus pensamientos contra Dios; y, dejando de lado la doctrina de Cristo, y adivinando falsedades por sí mismos, disputan contra toda la dispensación de Dios. Pues sostienen que sus Eones, y dioses, y padres, y señores, son además llamados cielos, junto con su Madre, a quien también llaman "la Tierra" y "Jerusalén", al tiempo que le dan otros muchos nombres.
2. Ahora bien, ¿a quién no le resulta claro que, si el Señor hubiera conocido muchos padres y dioses, no habría enseñado a sus discípulos a conocer [sólo] a un Dios,3806 y a llamarlo a Él solo Padre? Antes bien, distinguió a aquellos que de palabra solamente (verbo tenus) son llamados dioses, de Aquel que es verdaderamente Dios, para que no erraran en cuanto a su doctrina, ni entendieran uno [por error] en lugar de otro. Y si en verdad nos enseñó a llamar a un Ser Padre y Dios, mientras Él mismo confiesa de vez en cuando a otros padres y dioses en el mismo sentido, entonces parecerá imponer a sus discípulos un camino distinto del que Él mismo sigue. Tal conducta, sin embargo, no corresponde al buen maestro, sino a un maestro engañoso y malévolo. También los apóstoles, según la demostración de estos hombres, resultan ser transgresores del mandamiento, ya que confiesan al Creador como Dios, y Señor, y Padre, como he mostrado—si Él no es el único Dios y Padre. Jesús, por tanto, será para ellos el autor y maestro de tal transgresión, en cuanto mandó que a un solo Ser se le llamara Padre,3807 imponiéndoles así la necesidad de confesar al Creador como su Padre, como se ha señalado.
Comentario editorial · Notas de la edición · IV, 1
- 3805. Véase iii. 6, 1.
- 3806. [San Juan xvii. 3.]
- 3807. Mat. xxiii. 9.