Unidad de la fe de la Iglesia en todo el mundo
I, 10
La Iglesia, aunque dispersa por todo el mundo, hasta los confines de la tierra, ha recibido de los apóstoles y de sus discípulos esta fe: [Cree] en un solo Dios, Padre Todopoderoso, Hacedor del cielo, y de la tierra, y del mar, y de todas las cosas que en ellos hay; y en un solo Cristo Jesús, el Hijo de Dios, que se encarnó para nuestra salvación; y en el Espíritu Santo, que proclamó por medio de los profetas las dispensaciones2786 de Dios, y los advenimientos, y el nacimiento de una virgen, y la pasión, y la resurrección de entre los muertos, y la ascensión al cielo en la carne del amado Cristo Jesús, nuestro Señor, y su [futura] manifestación desde el cielo en la gloria del Padre "para reunir todas las cosas en una",2787 y para resucitar de nuevo toda carne de todo el género humano, a fin de que a Cristo Jesús, nuestro Señor, y Dios, y Salvador, y Rey, según la voluntad del Padre invisible, "se doble toda rodilla, de las cosas en el cielo, y en la tierra, y debajo de la tierra, y toda lengua confiese"2788 a Él, y que Él ejecute juicio justo hacia todos; para que envíe "las maldades espirituales",2789 y a los ángeles que transgredieron y se hicieron apóstatas, junto con los impíos, los injustos, los malvados y los profanos entre los hombres, al fuego eterno; mas, en el ejercicio de su gracia, confiera la inmortalidad a los justos, a los santos y a los que han guardado sus mandamientos y han perseverado en su amor, algunos desde el principio [de su carrera cristiana], y otros desde [la fecha de] su arrepentimiento, y los rodee de gloria eterna.
2. Como ya he observado, la Iglesia, habiendo recibido esta predicación y esta fe, aunque esparcida por todo el mundo, sin embargo, como si ocupara una sola casa, la conserva cuidadosamente. Cree además estos puntos [de doctrina] como si tuviera una sola alma, y uno y el mismo corazón, y los proclama, y enseña, y transmite, con perfecta armonía, como si poseyera una sola boca. Porque, aunque las lenguas del mundo son distintas, el contenido de la tradición es uno y el mismo. Pues las Iglesias que han sido plantadas en Germania no creen ni transmiten nada diferente, ni las de Hispania, ni las de Galia, ni las de Oriente, ni las de Egipto, ni las de Libia, ni las que han sido establecidas en las regiones centrales2790 del mundo. Mas así como el sol, criatura de Dios, es uno y el mismo en todo el mundo, así también la predicación de la verdad resplandece en todas partes, e ilumina a todos los hombres que están dispuestos a llegar al conocimiento de la verdad. Ni ninguno de los que presiden en las Iglesias, por muy dotado que esté en elocuencia, enseñará doctrinas diferentes de éstas (pues nadie es mayor que el Maestro); ni, por otra parte, el que es deficiente en poder de expresión infligirá daño a la tradición. Pues siendo la fe siempre una y la misma, ni el que puede discurrir largamente acerca de ella le añade algo, ni el que poco puede decir la disminuye.
3. No se sigue que, porque los hombres estén dotados de mayor o menor grado de inteligencia, deban por ello cambiar la materia misma [de la fe], y concebir algún otro Dios además de Aquel que es el Formador, Hacedor y Conservador de este universo, (como si Él no fuera suficiente2791 para ellos), ni otro Cristo, ni otro Unigénito. Pero el hecho referido implica simplemente esto: que uno puede [con más exactitud que otro] sacar a luz el significado de aquellas cosas que han sido dichas en parábolas, y acomodarlas al esquema general de la fe; y explicar [con especial claridad] la operación y dispensación de Dios relacionada con la salvación humana; y mostrar que Dios manifestó longanimidad respecto a la apostasía de los ángeles que transgredieron, como también respecto a la desobediencia de los hombres; y exponer por qué el único y mismo Dios ha hecho algunas cosas temporales y otras eternas, unas celestiales y otras terrenales; y comprender por qué razón Dios, aunque invisible, se manifestó a los profetas no bajo una sola forma, sino de manera diferente a distintos individuos; y mostrar por qué se dieron al género humano más de una alianza; y enseñar cuál era el carácter especial de cada una de estas alianzas; e investigar por qué razón "Dios2792 ha encerrado a todo hombre2793 en incredulidad, para tener misericordia de todos"; y con gratitud2794 describir por qué causa el Verbo de Dios se hizo carne y padeció; y relatar por qué el advenimiento del Hijo de Dios tuvo lugar en estos últimos tiempos, es decir, al fin, más bien que al principio [del mundo]; y desplegar lo que contienen las Escrituras acerca del fin [mismo] y de las cosas venideras; y no callar cómo es que Dios ha hecho a los gentiles, cuya salvación se daba por desesperada, coherederos, y del mismo cuerpo, y partícipes con los santos; y discurrir cómo es que "este cuerpo mortal se vestirá de inmortalidad, y esto corruptible se vestirá de incorrupción";2795 y proclamar en qué sentido [Dios] dice: "Pueblo es el que no era pueblo; y amada la que no era amada";2796 y en qué sentido dice que "más son los hijos de la desolada, que de la que tenía marido".2797 Pues en referencia a estos puntos, y a otros de naturaleza semejante, exclama el apóstol: "¡Oh profundidad de las riquezas, tanto de la sabiduría como del conocimiento de Dios! ¡Cuán inescrutables son sus juicios, e inescrutables sus caminos!"2798 Mas [la destreza superior de que se habla] no se encuentra en esto: en que alguien, más allá del Creador y Formador [del mundo], conciba el entimema de un Eón errado, madre suya y de él, y llegue así a tal extremo de blasfemia; ni consiste en esto: en que imagine de nuevo falsamente, como estando por encima de este [ser fingido], un Pléroma que se supone contiene a veces treinta, y a veces una innumerable tribu de Eones, como sostienen estos maestros desprovistos de sabiduría verdaderamente divina; mientras que la Iglesia católica posee una y la misma fe en todo el mundo, como ya hemos dicho.
Comentario editorial · Notas de la edición · I, 10
- 2786. "De Dios" se añade de la antigua versión latina.
- 2787. Eph. i. 10.
- 2788. Phil. ii. 10, 11.
- 2789. Eph. vi. 12.
- 2790. Probablemente refiriéndose a las Iglesias de Palestina.
- 2791. El texto aquí es ἀρκουμένους τούτους, que está manifiestamente corrupto. Se han propuesto varias enmiendas: preferimos leer ἀρκούμενος τούτοις, y hemos traducido en consecuencia.
- 2792. Rom. xi. 32.
- 2793. Ireneo lee aquí πάντα en lugar de πάντας, como en el Text. Rec. del Nuevo Testamento.
- 2794. εὐχαριστεῖν — esta palabra se ha considerado corrupta, pues ciertamente parece desentonar con los demás verbos; pero puede traducirse como arriba.
- 2795. 1 Cor. xv. 54.
- 2796. Hos. ii. 23; Rom. ix. 25.
- 2797. Isa. liv. 1; Gal. iv. 27.
- 2798. Rom. xi. 33.
Las opiniones de Valentín, con las de sus discípulos y otros
I, 11
1. Consideremos ahora las opiniones incoherentes de estos herejes (pues hay unos dos o tres de ellos), cómo no están de acuerdo al tratar los mismos puntos, sino que, tanto en las cosas como en los nombres, exponen opiniones mutuamente discordantes. El primero2799 de ellos, Valentín, que adaptó los principios de la herejía llamada "gnóstica" al carácter peculiar de su propia escuela, enseñó lo siguiente: Sostenía que existe cierta Díada (ser doble), inexpresable por nombre alguno, de la cual una parte debería llamarse Árrhetos (inefable) y la otra Sigé (silencio). Pero de esta Díada se produjo una segunda, a una parte de la cual él llama Padre y a la otra Aletheia. De esta Tétrada, a su vez, surgieron Logos y Zoe, Anthropos y Ecclesia. Éstos constituyen la Ógdoada primaria. Afirma luego que de Logos y Zoe se produjeron diez potencias, como ya hemos mencionado. Pero de Anthropos y Ecclesia procedieron doce, una de las cuales, separándose de las demás y cayendo de su condición original, produjo el resto2800 del universo. También suponía dos seres con el nombre de Horos, uno de los cuales tiene su lugar entre Bytos y el resto del Pléroma, y divide a los Eones creados del Padre increado, mientras el otro separa a su madre del Pléroma. Cristo tampoco fue producido por los Eones dentro del Pléroma, sino que fue engendrado por la madre que había sido excluida de él, en virtud de su recuerdo de cosas mejores, aunque no sin una especie de sombra. Él, en efecto, siendo masculino, habiendo separado de sí la sombra, volvió al Pléroma; pero su madre, quedando con la sombra y privada de su sustancia espiritual, engendró otro hijo, a saber, el Demiurgo, a quien también llama supremo gobernante de todas las cosas que le están sujetas. Afirma asimismo que, junto con el Demiurgo, se produjo una potencia de la mano izquierda, en lo cual coincide con los falsamente llamados gnósticos, de quienes aún hemos de hablar. A veces, además, sostiene que Jesús fue producido por aquel que se separó de su madre y se unió a los demás, es decir, por Theletus; a veces, como brotando de aquel que volvió al Pléroma, es decir, de Cristo; y en otras ocasiones, como derivado de Anthropos y Ecclesia. Y declara que el Espíritu Santo fue producido por Aletheia2801 para la inspección y fructificación de los Eones, entrando invisiblemente en ellos, y que, de este modo, los Eones produjeron las plantas de la verdad.
2. Secundus, a su vez, afirma que la Ógdoada primaria consiste en una Tétrada de la mano derecha y una Tétrada de la mano izquierda, y enseña que a una de ellas se la llama luz y a la otra tinieblas. Pero sostiene que la potencia que se separó de las demás y cayó no procedió directamente de los treinta Eones, sino de sus frutos.
3. Hay otro,2802 que es un renombrado maestro entre ellos, y que, esforzándose por alcanzar algo más sublime y llegar a una especie de conocimiento superior, ha explicado la Tétrada primaria de la siguiente manera: Existe [dice él] una cierta Proarjé que existió antes de todas las cosas, superando todo pensamiento, palabra y nomenclatura, a la cual llamo Monótes (unidad). Junto con esta Monótes existe una potencia, a la que a su vez denomino Henótes (unicidad). Esta Henótes y Monótes, siendo una, produjeron, aunque no de tal modo que dieran a luz [aparte de sí mismas, como una emanación] el principio de todas las cosas, un ser inteligente, ingénito e invisible, al cual el lenguaje denomina "Mónada". Con esta Mónada coexiste una potencia de la misma esencia, a la que a su vez llamo Hen (Uno). Estas potencias, pues — Monótes, Henótes, Mónada y Hen — produjeron la restante compañía de los Eones.
4. ¡Iu, Iu! ¡Pheu, Pheu! — porque bien podemos proferir estas exclamaciones trágicas ante semejante extremo de audacia en la acuñación de nombres como la que él ha mostrado sin rubor, al inventar una nomenclatura para su sistema de falsedad. Pues cuando declara: Existe una cierta Proarjé antes de todas las cosas, superando todo pensamiento, a la cual llamo Monótes; y además, con esta Monótes coexiste una potencia a la que también llamo Henótes — es de todo punto manifiesto que confiesa que las cosas dichas son invención suya, y que él mismo ha dado nombres a su esquema de cosas, los cuales nunca habían sido sugeridos previamente por ningún otro. Manifiesto es también que él mismo es quien ha tenido suficiente audacia para acuñar estos nombres; de modo que, a menos que él hubiera aparecido en el mundo, la verdad habría quedado aún sin nombre. Pero, en ese caso, nada impide que cualquier otro, al tratar el mismo asunto, atribuya nombres de la siguiente manera: Existe2803 una cierta Proarjé, real, superando todo pensamiento, una potencia que existe antes de toda otra sustancia y extendida en el espacio en todas direcciones. Pero junto con ella existe una potencia a la que llamo Calabaza; y junto con esta Calabaza existe una potencia a la que a su vez llamo Vaciedad Absoluta. Esta Calabaza y Vaciedad, puesto que son una, produjeron (aunque no simplemente produjeron, de modo que estuvieran aparte de sí mismas) un fruto, visible en todas partes, comestible y delicioso, al cual el lenguaje de los frutos llama Pepino. Junto con este Pepino existe una potencia de la misma esencia, a la que a su vez llamo Melón. Estas potencias, la Calabaza, la Vaciedad Absoluta, el Pepino y el Melón, dieron a luz a la multitud restante de los melones delirantes de Valentín.2804 Porque si es propio que ese lenguaje que se usa respecto del universo se transforme en la Tétrada primaria, y si cualquiera puede asignar nombres a su gusto, ¿quién nos impedirá adoptar estos nombres, que son mucho más creíbles [que los otros], así como de uso general y entendidos por todos?
5. Otros, sin embargo, han llamado a su Ógdoada primaria y primogénita con los siguientes nombres: primero, Proarjé; luego Anennoetos; tercero, Arrhetos; y cuarto, Aoratos. Entonces, del primero, Proarjé, se produjo, en el primer y quinto lugar, Arjé; de Anennoetos, en el segundo y sexto lugar, Acataleptos; de Arrhetos, en el tercero y séptimo lugar, Anonomastos; y de Aoratos, en el cuarto y octavo lugar, Agennetos. Éste es el Pléroma de la primera Ógdoada. Sostienen que estas potencias fueron anteriores a Bytos y Sigé, para que parezcan más perfectas que los perfectos, ¡y más conocedoras que los mismos gnósticos! A estas personas se puede justamente exclamar: "¡Oh, sofistas frívolos!", puesto que, incluso respecto del mismo Bytos, hay entre ellos muchas y discordantes opiniones. Pues algunos lo declaran sin consorte, y ni masculino ni femenino, y, de hecho, nada en absoluto; mientras otros lo afirman macho-hembruna, asignándole la naturaleza de un hermafrodita; otros, a su vez, le asignan a Sigé como esposa, para que así se forme la primera conjunción.
Comentario editorial · Notas de la edición · I, 11
- 2799. Es decir, el primero de los dos o tres aquí referidos, no el primero de los maestros gnósticos, como algunos han imaginado. [El gnosticismo de una época puede ser esencialmente el mismo en espíritu que el Agnosticismo de otra.]
- 2800. Es decir, todo lo que está fuera del Pléroma.
- 2801. Corregido de Ecclesia en el texto.
- 2802. Algunos han supuesto que el nombre de este maestro era Epífanes, y que el antiguo latín traduce esto erróneamente por clarus; otros piensan que Colorbaso es el maestro en cuestión.
- 2803. El texto griego falta hasta el final de esta sección.
- 2804. [1 Reyes xviii. 27. "Aconteció que Elías se burlaba de ellos", etc. Esta reductio ad absurdum de nuestro autor es singularmente aplicable a ciertas formas de lo que se llama "Pensamiento Moderno".]
Las doctrinas de los seguidores de Ptolomeo y Colorbaso
I, 12
1. Pero los seguidores de Ptolomeo dicen2805 que él [Bytos] tiene dos consortes, a las que también llaman Diatheses (afecciones), a saber, Ennœa y Thélesis. Pues, como afirman, él concibió primero el pensamiento de producir algo, y luego lo quiso. Por lo cual, además, estas dos afecciones, o potencias, Ennœa y Thélesis, teniendo, por así decirlo, relación entre sí, se produjo la generación de Monógenes y Aletheia según conjunción. Estos dos salieron como tipos e imágenes de las dos afecciones del Padre — representaciones visibles de aquellas que eran invisibles —, Nous (es decir, Monógenes) de Thélesis, y Aletheia de Ennœa, y en consecuencia, la imagen resultante de Thélesis era masculina,2806 mientras que la de Ennœa era femenina. Así, Thélesis (voluntad) se convirtió, por así decirlo, en una facultad de Ennœa (pensamiento). Pues Ennœa anhelaba continuamente descendencia; pero no podía por sí misma dar a luz lo que deseaba. Pero cuando la potencia de Thélesis (la facultad de la voluntad) vino sobre ella, entonces dio a luz aquello sobre lo que había incubado.
2. Estos seres imaginarios2807 (como el Jove de Homero, a quien se representa2808 pasando una noche ansiosa y sin dormir ideando planes para honrar a Aquiles y destruir a gran número de griegos) no te parecerán, mi querido amigo, poseedores de mayor conocimiento que Aquel que es el Dios del universo. Él, tan pronto como piensa, realiza también lo que ha querido; y tan pronto como quiere, piensa también aquello que ha querido; pensando cuando quiere, y queriendo cuando piensa, puesto que Él es todo pensamiento, [toda voluntad, toda mente, toda luz,]2809 todo ojo, todo oído, la única fuente entera de todos los bienes.
3. Aquellos de ellos, sin embargo, que son considerados más hábiles que las personas que acabamos de mencionar, dicen que la primera Ógdoada no fue producida gradualmente, de modo que un Eón fuera enviado por otro, sino que todos2810 los Eones fueron traídos a la existencia a la vez por Propátor y su Ennœa. Él (Colorbaso) afirma esto con tanta confianza como si hubiera asistido a su nacimiento. En consecuencia, él y sus seguidores sostienen que Anthropos y Ecclesia no fueron producidos,2811 como otros sostienen, de Logos y Zoe; sino, por el contrario, Logos y Zoe de Anthropos y Ecclesia. Pero expresan esto de otra forma, como sigue: Cuando el Propátor concibió el pensamiento de producir algo, recibió el nombre de Padre. Pero porque lo que produjo era verdadero, se le llamó Aletheia. Además, cuando quiso revelarse a sí mismo, esto se denominó Anthropos. Finalmente, cuando produjo a aquellos en quienes había pensado previamente, éstos fueron llamados Ecclesia. Anthropos, al hablar, formó Logos: éste es el hijo primogénito. Pero Zoe siguió a Logos; y así se completó la primera Ógdoada.
4. Tienen también mucha contienda entre sí respecto del Salvador. Pues algunos sostienen que fue formado de todos; por lo cual también fue llamado Eudocetos, porque todo el Pléroma se complació por medio de él en glorificar al Padre. Pero otros afirman que fue producido sólo de aquellos diez Eones que brotaron de Logos y Zoe, y que por esta razón fue llamado Logos y Zoe, conservando así los nombres ancestrales.2812 Otros, a su vez, afirman que tuvo su ser de aquellos doce Eones que fueron la descendencia de Anthropos y Ecclesia; y por esta razón se reconoce a sí mismo como Hijo del hombre, por ser descendiente de Anthropos. Otros aún afirman que fue producido por Cristo y el Espíritu Santo, quienes fueron traídos para la seguridad del Pléroma; y que por esta razón fue llamado Cristo, conservando así la apelación del Padre, por quien fue producido. Y hay todavía otros entre ellos que declaran que el Propátor del todo, Proarjé y Proanennoetos, es llamado Anthropos; y que éste es el grande y abstruso misterio, a saber, que la Potencia que está sobre todas las demás, y que contiene a todas en su abrazo, se denomina Anthropos; de ahí que el Salvador se llame a sí mismo "Hijo del hombre".
Comentario editorial · Notas de la edición · I, 12
- 2805. Seguimos aquí el texto griego conservado por Hipólito (Philosoph., vi. 38). El texto seguido por Epifanio (Hær., xxxiii. 1) no concuerda tan bien con el latino.
- 2806. El texto está aquí irremediablemente corrupto; pero el sentido general parece ser el expuesto arriba.
- 2807. Esta frase existe sólo en la versión latina, y sólo podemos dar una traducción libre.
- 2808. Ilíada, ii. 1, etc.
- 2809. Estas palabras se encuentran en Epifanio, pero se omiten en la antigua versión latina. El latín da "sentido" en lugar de "luz".
- 2810. El texto es aquí muy incierto. Algunos proponen leer seis Eones en lugar de todos.
- 2811. Aquí también el texto está corrupto y oscuro. Hemos seguido la enmienda que parece más probable.
- 2812. Harvey observa justamente que "una causa de perplejidad al desentrañar el esquema valentiniano es la recurrencia de nombres similares en diferentes puntos del sistema, p. ej., el Entimema de Sofía fue llamado Sofía y Espíritu; y Padre, Arjé, Monógenes, Cristo, Anthropos, Ecclesia, eran todos ellos términos de doble denominación".
Las artes engañosas y las prácticas nefandas de Marcos
I, 13
1. Pero2813 hay otro entre estos herejes, de nombre Marcos, que se jacta de haber mejorado a su maestro. Es un perfecto adepto en imposturas mágicas, y por este medio, arrastrando a gran número de hombres, y no a pocas mujeres, los ha inducido a unirse a él, como a uno que posee el mayor conocimiento y perfección, y que ha recibido el poder más alto de las regiones invisibles e inefables de arriba. Así parece como si realmente fuera el precursor del Anticristo. Pues, uniendo las bufonadas de Anaxilao2814 a la astucia de los magos, como se les llama, es considerado por sus seguidores insensatos y de cerebro dañado como obrador de milagros por estos medios.
2. Fingiendo2815 consagrar copas mezcladas con vino, y prolongando en gran manera la palabra de invocación, se las ingenia para darles un color púrpura y rojizo, de modo que Caris,2816 que es una de las que están por encima de todas las cosas, parezca dejar caer su propia sangre en esa copa por medio de su invocación, y que así los presentes sean llevados a regocijarse gustando de esa copa, para que, al hacerlo, la Caris, que es presentada por este mago, fluya también en ellos. Además, entregando copas mezcladas a las mujeres, les ordena consagrarlas en su presencia. Cuando esto se ha hecho, él mismo produce otra copa de tamaño mucho mayor que la que la mujer engañada ha consagrado, y vertiendo desde la más pequeña, consagrada por la mujer, en la que ha sido traída por él mismo, pronuncia al mismo tiempo estas palabras: "Que esa Caris que está antes de todas las cosas, y que trasciende todo conocimiento y palabra, llene tu hombre interior, y multiplique en ti su propio conocimiento, sembrando el grano de mostaza en ti como en buena tierra." Repitiendo otras palabras semejantes, y aguijoneando así a la desdichada mujer [hacia la locura], aparece entonces como obrador de maravillas cuando se ve que la copa grande ha sido llenada con la pequeña, hasta desbordarse por lo obtenido de ella. Realizando varias otras cosas semejantes, ha engañado por completo a muchos, y los ha arrastrado tras de sí.
3. Parece bastante probable que este hombre posee un demonio como espíritu familiar, por medio del cual parece capaz de profetizar,2817 y también capacita a cuantos considera dignos de participar de su Caris para profetizar ellos mismos. Se dedica especialmente a las mujeres, y a aquellas que son bien educadas, elegantemente ataviadas y de gran riqueza, a quienes frecuentemente procura atraer tras de sí, dirigiéndose a ellas con palabras seductoras como éstas: "Estoy ansioso por hacerte partícipe de mi Caris, pues el Padre de todos contempla continuamente a tu ángel ante Su rostro. Ahora bien, el lugar de tu ángel está entre nosotros:2818 conviene que seamos uno. Recibe primero de mí y por mí [el don de] Caris. Adórnate como una novia que espera a su esposo, para que seas lo que yo soy, y yo lo que tú eres. Establece el germen de luz en tu cámara nupcial. Recibe de mí un esposo, y hazte receptiva de él, mientras eres recibida por él. He aquí que Caris ha descendido sobre ti; abre tu boca y profetiza." Al responder la mujer: "Nunca en ningún momento he profetizado, ni sé cómo profetizar"; entonces, participando por segunda vez en ciertas invocaciones, para asombrar a su víctima engañada, le dice: "Abre tu boca, habla lo que te ocurra, y profetizarás." Ella entonces, vanamente henchida y exaltada por estas palabras, y muy excitada en el alma por la expectativa de que es ella misma quien va a profetizar, con el corazón latiendo violentamente [por la emoción], alcanza el grado requerido de audacia, y ociosamente, además de con impudicia, profiere alguna insensatez según se le ocurre, como cabría esperar de una calentada por un espíritu vacío. (Refiriéndose a esto, alguien superior a mí ha observado que el alma es a la vez audaz e impudente cuando es calentada por aire vacío.) De ahí en adelante se considera a sí misma profetisa, y expresa su agradecimiento a Marcos por haberle impartido de su propia Caris. Luego hace el esfuerzo de recompensarlo, no sólo con el don de sus posesiones (de cuyo modo él ha reunido una fortuna muy grande), sino también entregándole su persona, deseando en todo sentido unirse a él, para llegar a ser del todo una con él.
4. Pero ya algunas de las mujeres más fieles, poseídas del temor de Dios, y no siendo engañadas (a quienes, no obstante, él hizo todo lo posible por seducir como a las demás, ordenándoles profetizar), aborreciéndolo y execrándolo, se han retirado de tan vil compañía de juerguistas. Esto lo han hecho, bien conscientes de que el don de profecía no es conferido a los hombres por Marcos, el mago, sino que sólo aquellos a quienes Dios envía Su gracia desde lo alto poseen el poder divinamente otorgado de profetizar; y entonces hablan donde y cuando Dios quiere, y no cuando Marcos les ordena hacerlo. Porque lo que manda es mayor y de más alta autoridad que lo que es mandado, en cuanto que el primero gobierna, mientras el segundo está en estado de sumisión. Si, pues, Marcos, o cualquier otro, manda — como éstos acostumbran continuamente en sus banquetes jugar a echar suertes, y [según la suerte] mandarse unos a otros a profetizar, dando como oráculos lo que está en armonía con sus propios deseos — se seguirá que el que manda es mayor y de más alta autoridad que el espíritu profético, aunque no es más que un hombre, lo cual es imposible. Pero tales espíritus como son mandados por estos hombres, y hablan cuando ellos lo desean, son terrenales y débiles, audaces e impudentes, enviados por Satanás para la seducción y perdición de aquellos que no retienen firmemente aquella fe bien compacta que recibieron al principio por medio de la Iglesia.
5. Además, que este Marcos compone filtros y pociones de amor, para ultrajar a las personas de algunas de estas mujeres, si no de todas, aquellas de ellas que han vuelto a la Iglesia de Dios — cosa que ocurre con frecuencia — lo han reconocido, confesando también que han sido manchadas por él, y que estaban llenas de una pasión ardiente hacia él. Un triste ejemplo de esto ocurrió en el caso de cierto asiático, uno de nuestros diáconos, que lo había recibido (a Marcos) en su casa. Su esposa, mujer de notable belleza, cayó víctima tanto en mente como en cuerpo de este mago, y, durante mucho tiempo, viajó con él. Al fin, cuando, con no pequeña dificultad, los hermanos la habían convertido, pasó todo su tiempo en el ejercicio de la confesión pública,2819 llorando y lamentando la contaminación que había recibido de este mago.
6. Algunos de sus discípulos, también, entregándose2820 a las mismas prácticas, han engañado a muchas mujeres necias y las han mancillado. Se proclaman a sí mismos "perfectos", de modo que nadie puede compararse con ellos respecto de la inmensidad de su conocimiento, ni siquiera si mencionaras a Pablo o Pedro, o a cualquier otro de los apóstoles. Afirman que ellos mismos saben más que todos los demás, y que ellos solos han absorbido la grandeza del conocimiento de esa potencia que es inefable. Sostienen también que han alcanzado una altura por encima de todo poder, y que por tanto son libres en todo respecto de actuar como les plazca, sin tener a nadie a quien temer en nada. Pues afirman que, a causa de la "Redención"2821 ha acontecido que no pueden ser aprehendidos, ni siquiera vistos por el juez. Pero aun si éste llegara a echarles mano, entonces podrían simplemente repetir estas palabras, estando en su presencia junto con la "Redención": "Oh tú, que estás sentada junto a Dios,2822 y la mística, eterna Sigé, tú por quien los ángeles (potestades), que continuamente contemplan el rostro del Padre, teniéndote como guía e introductora, derivan sus formas2823 de lo alto, la cual en la grandeza de su audacia, inspirando con mente a causa de la bondad del Propátor, nos produjo como sus imágenes, teniendo su mente entonces atenta a las cosas de arriba, como en un sueño — he aquí, el juez está cerca, y el pregonero me ordena hacer mi defensa. Pero tú, como quien conoce los asuntos de ambos, presenta la causa de los dos al juez, puesto que en realidad es una sola causa."2824 Ahora bien, tan pronto como la Madre oye estas palabras, les pone el yelmo homérico2825 de Plutón, para que escapen invisiblemente del juez. Y entonces ella inmediatamente los arrebata, los conduce a la cámara nupcial, y los entrega a sus consortes.
7. Tales son las palabras y hechos con los que, en nuestro propio distrito del Ródano, han engañado a muchas mujeres, que tienen sus conciencias cauterizadas como con hierro candente.2826 Algunas de ellas, ciertamente, hacen confesión pública de sus pecados; pero otras se avergüenzan de hacerlo, y de una manera tácita, desesperando de [alcanzar] la vida de Dios, algunas han apostatado del todo; mientras otras vacilan entre los dos caminos, e incurren en lo que implica el proverbio: "ni fuera ni dentro"; poseyendo esto como fruto de la simiente de los hijos del conocimiento.
Comentario editorial · Notas de la edición · I, 13
- 2813. El texto griego de esta sección se conserva tanto en Epifanio (Hær. xxxiv. 1) como en Hipólito (Philosoph., vi. 39, 40). Sus citas son algo discordantes, y por tanto seguimos la antigua versión latina.
- 2814. Plinio, Hist. Nat., xxxv. 15, etc.
- 2815. Epifanio da ahora el texto griego verbatim, al cual, por tanto, volvemos.
- 2816. Probablemente referido a Sigé, la consorte de Bytos.
- 2817. [Comp. Hechos xvi. 16.]
- 2818. Literalmente, "el lugar de tu potencia está en nosotros".
- 2819. [Nótese esta manera de "confesión" primitiva; y véase Bingham, Antigüedades, libro xv. cap. 8]
- 2820. Seguimos aquí la traducción de Billius, "in iisdem studiis versantes". Otros se adhieren al texto recibido, y traducen περιπολίζοντες "andando ociosamente".
- 2821. Grabe es de opinión que en este término se hace referencia a una fórmula imprecatoria en uso entre los marcosianos, análoga a la forma de acción de gracias empleada noche y mañana por los judíos por su redención de Egipto. Harvey refiere la palabra al segundo bautismo practicado entre éstos y otros herejes, por el cual se suponía que quedaban removidos del conocimiento del Demiurgo, a quien se llama "juez" al final de la frase anterior.
- 2822. Es decir, Sofía, de quien Ajamot, a la que se refiere después, era la emanación.
- 2823. Los ángeles que acompañaban al Soter eran los consortes de los gnósticos espirituales, a quienes eran restaurados después de la muerte.
- 2824. La sintaxis en esta larga frase está muy confusa, pero el significado es tolerablemente claro. La esencia de ello es que estos gnósticos, como simiente espiritual, reclamaban una consustancialidad con Ajamot, y en consecuencia escapaban del Demiurgo material, y alcanzaban finalmente el Pléroma.
- 2825. Haciendo invisible a quien lo lleva. Véase Il., v. 844.
- 2826. 2 Tim. iii. 6.
Las diversas hipótesis de Marcos y otros. Teorías acerca de las letras y las sílabas
I, 14
1. Este Marcos2827, pues, declarando que él solo era la matriz y el receptáculo de la Sige de Colorbaso, por cuanto era unigénito, ha dado a luz, de la manera que sigue, aquello que le fue confiado del Entimema defectuoso. Declara que la Tétrada infinitamente exaltada descendió sobre él desde los lugares invisibles e indescriptibles en forma de mujer (pues el mundo no habría podido soportar que viniese en su forma masculina), y le expuso a él solo su propia naturaleza y el origen de todas las cosas, que nunca antes había revelado a nadie, ni a dioses ni a hombres. Esto se hizo en los siguientes términos: Cuando primero el Padre ingénito e inconcebible, que carece de sustancia material,2828 y no es varón ni hembra, quiso producir lo que para Él es inefable y dotar de forma lo invisible, abrió su boca y emitió el Verbo semejante a Él, quien, presentándose cerca, le mostró lo que Él mismo era, por cuanto se había manifestado en la forma de aquello que es invisible. Además, la pronunciación de su nombre ocurrió del modo siguiente:—Pronunció la primera palabra de él, que era el principio2829 [de todo lo demás], y aquella emisión constaba de cuatro letras. Añadió la segunda, y ésta también constaba de cuatro letras. Luego pronunció la tercera, y ésta abarcaba diez letras. Finalmente pronunció la cuarta, compuesta de doce letras. Así tuvo lugar la enunciación del nombre completo, que consta de treinta letras y de cuatro emisiones distintas. Cada uno de estos elementos tiene sus propias letras peculiares, y su carácter, y su pronunciación, y sus formas, y sus imágenes, y no hay ninguno de ellos que perciba la figura de aquella [emisión] de la que es elemento. Tampoco ninguno se conoce a sí mismo2830, ni está enterado de la pronunciación de su vecino, sino que cada uno imagina que por su propia emisión nombra de hecho el todo. Pues mientras cada uno es una parte del todo, imagina que su propio sonido es el nombre entero, y no deja de sonar hasta que, por su propia emisión, ha alcanzado la última letra de cada uno de los elementos. Este maestro declara que la restitución de todas las cosas tendrá lugar cuando todos éstos, mezclándose en una sola letra, profieran un solo y mismo sonido. Imagina que el emblema de esta emisión se halla en Amén, que pronunciamos en concierto.2831 Los sonidos diversos (añade) son los que dan forma a aquel Eón que carece de sustancia material y es ingénito, y éstos, a su vez, son las formas que el Señor ha llamado ángeles, los cuales contemplan continuamente el rostro del Padre.2832
2. Aquellos nombres de los elementos que pueden expresarse y son comunes, los ha llamado Eones, y palabras, y raíces, y simientes, y plenitudes, y frutos. Afirma que cada uno de éstos, y todo lo que es peculiar de cada uno, debe entenderse como contenido en el nombre Ecclesia. De estos elementos, la última letra del último profirió su voz, y este sonido2833 que salió engendró sus propios elementos a imagen de los [otros] elementos, por lo cual, afirma, tanto las cosas de aquí abajo fueron dispuestas en el orden que ocupan, como las que las precedieron fueron llamadas a la existencia. Sostiene también que la letra misma, cuyo sonido siguió a aquel sonido inferior, fue recibida de nuevo arriba por la sílaba a la que pertenecía, para la consumación del todo, pero que el sonido permaneció abajo como arrojado fuera. Mas el elemento mismo del cual descendió abajo la letra con su pronunciación especial, afirma que consta de treinta letras, y que cada una de estas letras, a su vez, contiene otras letras en sí misma, por cuyo medio se expresa el nombre de la letra. Y así, a su vez, otros son nombrados por otras letras, y otros aún por otras, de modo que la multitud de letras se hincha hasta el infinito. Puedes comprender más claramente lo que quiero decir con el siguiente ejemplo:—La palabra Delta contiene cinco letras, a saber, D, E, L, T, A: estas letras, a su vez, se escriben con otras letras,2834 y otras aún con otras. Si, pues, la entera composición de la palabra Delta [analizada así] se desborda en lo infinito, generando letras continuamente otras letras y siguiéndose unas a otras en constante sucesión, ¡cuánto más vasto que aquella [única] palabra es el [entero] océano de las letras! Y si aun una sola letra es así infinita, considera la inmensidad de las letras en el nombre entero, del cual la Sige de Marcos nos ha enseñado que el Propátor está compuesto. Por cuya razón el Padre, conociendo la incomprensibilidad de su propia naturaleza, asignó a los elementos, a los que también llama Eones, [el poder] de proferir cada uno su propia enunciación, porque ninguno de ellos era por sí capaz de proferir el todo.
3. Además, la Tétrada, explicándole estas cosas más plenamente, dijo:—Quiero mostrarte a Aletheia (la Verdad) misma; pues la he hecho descender de las moradas de arriba, para que la veas sin velo y entiendas su hermosura —para que también la oigas hablar y admires su sabiduría. He aquí, pues, su cabeza en lo alto, Alfa y Omega; su cuello, Beta y Psi; sus hombros con sus manos, Gamma y Ji; su pecho, Delta y Fi; su diafragma, Épsilon y Ípsilon; su espalda, Zeta y Tau; su vientre, Eta y Sigma; sus muslos, Teta y Ro; sus rodillas, Iota y Pi; sus piernas, Kappa y Ómicron; sus tobillos, Lambda y Xi; sus pies, Mi y Ni. Tal es el cuerpo de la Verdad, según este mago; tal la figura del elemento, tal el carácter de la letra. Y llama a este elemento Anthropos (Hombre), y dice que es la fuente de toda habla, y el principio de todo sonido, y la expresión de todo lo indecible, y la boca de la silenciosa Sige. Éste es, en verdad, el cuerpo de la Verdad. Pero tú, elevando a lo alto los pensamientos de tu mente, escucha de la boca de la Verdad al Verbo autoengendrado, que es también el dispensador de la generosidad del Padre.
4. Cuando ella (la Tétrada) hubo dicho estas cosas, Aletheia lo miró, abrió su boca y profirió una palabra. Esa palabra era un nombre, y el nombre era éste que conocemos y pronunciamos, a saber, Cristo Jesús. Cuando hubo proferido este nombre, al instante recayó en silencio. Y como Marcos esperaba que dijera algo más, la Tétrada se adelantó de nuevo y dijo:—Has considerado despreciable aquella palabra que has oído de la boca de Aletheia. Éste que conoces y pareces poseer no es un nombre antiguo. Pues posees meramente su sonido, mientras ignoras su poder. Porque Jesús ( ᾽Ιησοῦς ) es un nombre aritméticamente2835 simbólico, que consta de seis letras, y es conocido por todos los que pertenecen a los llamados. Mas aquel que está entre los Eones del Pléroma consta de muchas partes, y es de otra forma y figura, y es conocido por aquellos [ángeles] que están unidos en afinidad con Él, y cuyas figuras (potencias) están siempre presentes con Él.
5. Sabe, pues, que las veinticuatro letras que posees son emanaciones simbólicas de las tres potencias que contienen el número entero de los elementos de arriba. Pues has de calcular así: que las nueve letras mudas2836 son [las imágenes] de Pater y Aletheia, porque carecen de voz, es decir, son de tal naturaleza que no pueden ser proferidas ni pronunciadas. Pero las semivocales2837 representan a Logos y Zoe, porque están, por así decirlo, a medio camino entre las consonantes y las vocales, participando2838 de la naturaleza de ambas. Las vocales, a su vez, son representativas de Anthropos y Ecclesia, por cuanto una voz procedente de Anthropos dio ser a todas ellas; pues el sonido de la voz les impartió forma. Así, pues, Logos y Zoe poseen ocho [de estas letras]; Anthropos y Ecclesia siete; y Pater y Aletheia nueve. Mas como el número asignado a cada uno era desigual, Aquel que existía en el Padre descendió, enviado especialmente por Aquel de quien había sido separado, para la rectificación de lo que había acontecido, a fin de que la unidad de los Pleromas, dotada de igualdad, desarrollase en todos aquella una potencia que fluye de todos. Así aquella división que sólo tenía siete letras recibió el poder de ocho,2839 y los tres grupos llegaron a ser semejantes en número, convirtiéndose todos en Ógdoadas; las cuales tres, reunidas, constituyen el número veinticuatro. También los tres elementos (que, según declara, existen en conjunción con tres potencias,2840 y forman así los seis de los cuales han fluido las veinticuatro letras), siendo cuadruplicados por la palabra de la inefable Tétrada, dan origen al mismo número que ellos; y estos elementos, sostiene, pertenecen a Aquel que no puede ser nombrado. Éstos, a su vez, fueron dotados por las tres potencias de una semejanza con Aquel que es invisible. Y dice que aquellas letras que llamamos dobles2841 son las imágenes de las imágenes de estos elementos; y si éstas se añaden a las veinticuatro letras, por la fuerza de la analogía forman el número treinta.
6. Afirma que el fruto de este ordenamiento y analogía se ha manifestado en la semejanza de una imagen, a saber, Aquel que, después de seis días, subió2842 al monte junto con otros tres, y entonces se hizo uno de seis (el sexto),2843 en cuyo carácter descendió y fue contenido en la Hebdomada, puesto que era la ilustre Ógdoada,2844 y contenía en sí el número entero de los elementos, lo cual hizo claramente manifiesto el descenso de la paloma (que es el Alfa y la Omega), cuando vino a ser bautizado; pues el número de la paloma es ochocientos uno.2845 Y por esta razón declaró Moisés que el hombre fue formado en el sexto día; y luego, de nuevo, según el ordenamiento, fue en el sexto día, que es la preparación, cuando apareció el último hombre, para la regeneración del primero. De este ordenamiento, tanto el principio como el fin fueron formados en aquella hora sexta, en la cual Él fue clavado al árbol. Pues aquel ser perfecto, Nous, sabiendo que el número seis tenía el poder tanto de formación como de regeneración, declaró a los hijos de la luz aquella regeneración obrada por Aquel que apareció como el Episemon respecto de aquel número. De donde también declara que las letras dobles2846 contienen el número Episemon; pues este Episemon, unido a los veinticuatro elementos, completó el nombre de treinta letras.
7. Empleó como instrumento suyo, como declara la Sige de Marcos, el poder de siete letras,2847 a fin de que el fruto de la voluntad independiente [de Ajamot] pudiese ser revelado. "Considera este presente Episemon", dice ella—"Aquel que fue formado según el [primer] Episemon, como estando, por así decirlo, dividido o cortado en dos partes, y permaneciendo fuera; quien, por su propio poder y sabiduría, por medio de aquello que había sido producido por Él mismo, dio vida a este mundo, que consta de siete potencias,2848 a semejanza del poder de la Hebdomada, y lo formó de modo que es el alma de todo lo visible. Y Él, en verdad, usa esta obra por sí mismo como si hubiera sido formada por su propia voluntad libre; pero lo demás, como imágenes de lo que no puede ser [plenamente] imitado, está subordinado al Entimema de la madre. Y el primer cielo, ciertamente, pronuncia Alfa, el siguiente a éste Épsilon, el tercero Eta, el cuarto, que está también en medio de los siete, emite el sonido de Iota, el quinto Ómicron, el sexto Ípsilon, el séptimo, que es también el cuarto desde el medio, emite la elegante Omega,"—como asevera confiadamente la Sige de Marcos, diciendo un montón de tonterías, pero sin proferir palabra alguna de verdad. "Y estas potencias," añade, "todas ellas estrechadas a la vez en el abrazo unas de otras, hacen resonar la gloria de Aquel por quien fueron producidas; y la gloria de ese sonido es transmitida arriba al Propátor." Afirma, además, que "el sonido de esta proferencia de alabanza, habiendo sido llevado a la tierra, se ha convertido en el Formador y el Padre de las cosas que están sobre la tierra."
8. Presenta, como prueba de esto, el caso de los niños recién nacidos, cuyo llanto, tan pronto como han salido del seno materno, está en consonancia con el sonido de cada uno de estos elementos. Así como, dice, las siete potencias glorifican al Verbo, así también lo hace el alma quejumbrosa de los niños.2849 Por esta razón, también, dijo David: "De la boca de los niños y de los que maman perfeccionaste la alabanza";2850 y de nuevo: "Los cielos cuentan la gloria de Dios."2851 De aquí también sucede que, cuando el alma se halla envuelta en dificultades y angustias, para su propio alivio clama: "Oh" ( Ω ), en honor de la letra en cuestión,2852 a fin de que su alma afín de arriba reconozca [su angustia] y le envíe alivio.
9. Así es que, respecto del nombre entero,2853 que consta de treinta letras, y de Bythus, que recibe su aumento de las letras de este [nombre], y, además, del cuerpo de Aletheia, compuesto de doce miembros, cada uno de los cuales consta de dos letras, y de la voz que ella profirió sin haber hablado en absoluto, y respecto del análisis de aquel nombre que no puede expresarse con palabras, y del alma del mundo y del hombre, según poseen aquel ordenamiento que es según la imagen [de las cosas de arriba], ha proferido sus disparatadas opiniones. Resta que relate cómo la Tétrada le mostró, a partir de los nombres, una potencia igual en número; para que nada, amigo mío, de lo que he recibido como dicho por él, quede oculto para ti; y así se cumpla tu petición, que a menudo me has propuesto.
Comentario editorial · Notas de la edición · I, 14
- 2827. Esta frase ha desconcertado por completo a todos los críticos. [Su chanza, o gravedad burlona, no ha sido evidente por sí misma.] No podemos entrar en el vasto campo de discusión que ha abierto, sino simplemente afirmar que Ireneo aquí nos parece, como a menudo, estar jugando con los términos que estaban en uso común entre estos herejes. Marcos probablemente recibió su sistema de Colorbaso, y aquí se declara, mediante el uso de la jerga de la que Ireneo quiere burlarse al emplearla, que procedió a desarrollarlo del modo descrito.
- 2828. Tal parece ser el significado de ἀνούσιος en este pasaje. El significado de οὐσία fluctuó durante un tiempo en la Iglesia primitiva, y a veces se usó para denotar sustancia material, en lugar de su significación usual de ser.
- 2829. El antiguo latín conserva ἀρχή sin traducir, dando a entender que ésta fue la primera palabra que el Padre pronunció. Algunos editores modernos adoptan esta opinión, mientras que otros sostienen que el sentido es simplemente, como se ha dado arriba, que aquel primer sonido que el Padre profirió fue el origen de todo lo demás.
- 2830. Aquí las letras son confundidas con los Eones, a los que representaban.
- 2831. [1 Cor. xiv. 16.]
- 2832. Matt. xviii. 10.
- 2833. Con esto se denota a Ajamot, de quien se decía que daba origen a los elementos materiales, a imagen de lo Divino.
- 2834. Es decir, sus nombres se deletrean con otras letras.
- 2835. La antigua versión latina traduce ἐπίσημον como insigne, ilustre, pero parece haber una referencia a la noción valentiniana del número místico 888 formado (10+8+200+70+400+200) por el valor numérico de las letras de la palabra ᾽Ιησοῦς.
- 2836. Las mudas son π, κ, τ, β, γ, δ, φ, χ, θ.
- 2837. Las semivocales son λ, μ, ν, ρ, σ, ζ, ξ, ψ.
- 2838. Apenas parece posible ofrecer una traducción más precisa de esta cláusula: puede traducirse literalmente así: "Y porque reciben el flujo de los de arriba, mas el volver de nuevo de los de abajo."
- 2839. Tomando la novena letra de las mudas y añadiéndola a las semivocales, se aseguraba así una división igual de las veinticuatro.
- 2840. A saber, Pater, Anthropos y Logos.
- 2841. A saber, ζ, ξ, ψ = δς, κς, πς.
- 2842. Matt. xvii. 7; Mark ix. 2.
- 2843. Moisés y Elías fueron añadidos a la compañía.
- 2844. Refiriéndose a la palabra Χρειστός, según Harvey, quien observa que "generalmente la Ógdoada era el receptáculo de la simiente espiritual".
- 2845. El Salvador, como el Alfa y la Omega, estaba simbolizado por la paloma; la suma de los numerales griegos, π, ε, ρ, ι, σ, τ, ε, ρ, α ( περιστερά, paloma), siendo, como la de Α y Ω, 801.
- 2846. Es decir, las letras ζ, ξ, ψ contienen todas ς, cuyo valor es seis, y que era llamada ἐπίσημον por los griegos.
- 2847. Refiriéndose a Aletheia, que, en griego, contiene siete letras.
- 2848. Por estas siete potencias se entiende los siete cielos (llamados también ángeles), formados por el Demiurgo.
- 2849. Aquí seguimos el texto de Hipólito: el texto ordinario y el antiguo latín leen: "Así el alma de los niños, llorando y lamentándose por Marcos, lo deifica."
- 2850. Sal. viii. 2.
- 2851. Sal. xix. 1.
- 2852. El texto es aquí del todo incierto: hemos dado el sentido probable.
- 2853. Es decir, el nombre de Soter, el resultado perfecto de todo el Pléroma.