El verdadero Señor y el único Dios es declarado por la ley, y manifestado por Cristo su Hijo en el Evangelio; a quien solo debemos adorar, y de Él hemos de esperar todos los bienes, no de Satanás
V, 22
1. Así pues muestra el Señor claramente que era el verdadero Señor y el único Dios quien había sido presentado por la ley; porque Aquel a quien la ley proclamaba como Dios, a ése mismo señaló Cristo como Padre, a quien también conviene que solo sirvan los discípulos de Cristo. Por medio de las declaraciones de la ley, confundió enteramente a nuestro adversario; y la ley nos manda alabar a Dios el Creador (Demiurgum), y servirle solo a Él. Siendo esto así, no debemos buscar otro Padre además de Él, ni por encima de Él, pues hay un solo Dios que justifica la circuncisión por la fe, y la incircuncisión mediante la fe.4640 Pues si hubiera otro Padre perfecto por encima de Él, Él (Cristo) de ningún modo habría derribado a Satanás por medio de sus palabras y mandamientos. Porque una ignorancia no puede ser eliminada por medio de otra ignorancia, como tampoco un defecto por otro defecto. Por tanto, si la ley se debe a ignorancia y defecto, ¿cómo podrían las declaraciones contenidas en ella aniquilar la ignorancia del diablo y vencer al hombre fuerte? Porque un hombre fuerte no puede ser vencido ni por uno inferior ni por uno igual, sino por uno que posee mayor poder. Mas el Verbo de Dios es el superior sobre todos, Aquel que es proclamado en alta voz en la ley: "Oye, Israel, el Señor tu Dios es un solo Dios;" y: "Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón;" y: "A Él adorarás, y a Él solo servirás."4641 Luego, en el Evangelio, derribando la apostasía por medio de estas expresiones, a la vez venció al hombre fuerte por la voz de su Padre, y reconoce que el mandamiento de la ley expresa sus propios sentimientos, cuando dice: "No tentarás al Señor tu Dios."4642 Pues no confundió al adversario con la sentencia de ningún otro, sino con la perteneciente a su propio Padre, y así venció al hombre fuerte.
2. Enseñó por su mandamiento que nosotros, que hemos sido puestos en libertad, debemos, cuando tengamos hambre, tomar aquel alimento que es dado por Dios; y que, cuando se nos coloca en la posición exaltada de toda gracia [que pueda recibirse], no debemos, ya confiando en obras de justicia, ya adornados con [dones] sobreeminentes de ministerio, envanecernos de modo alguno, ni tentar a Dios, sino que debemos sentir humildad en todas las cosas, y tener a mano [esta sentencia]: "No tentarás al Señor tu Dios."4643 Como también enseñó el apóstol, diciendo: "No poniendo la mira en las cosas altas, sino condescendiendo con las humildes;"4644 que no estemos enredados con riquezas, ni con gloria mundana, ni con vana fantasía, sino que sepamos que debemos "adorar al Señor tu Dios, y servirle solo a Él," y no prestar oídos al que falsamente prometía cosas que no eran suyas, cuando dijo: "Todo esto te daré, si postrándote me adoras." Porque él mismo confiesa que adorarle, y hacer su voluntad, es caer de la gloria de Dios. ¿Y en qué cosa agradable o buena puede participar aquel hombre que ha caído? ¿O qué otra cosa puede esperar o aguardar tal persona, sino la muerte? Porque la muerte es vecina próxima del que ha caído. De aquí se sigue también que él no dará lo que ha prometido. Pues ¿cómo puede hacer donaciones al que ha caído? Además, puesto que Dios gobierna a los hombres y también a él, y sin la voluntad de nuestro Padre que está en los cielos ni siquiera un gorrión cae a tierra,4645 se sigue que su declaración: "Todas estas cosas me son entregadas, y a quien yo quiera las doy," procede de él cuando está hinchado de soberbia. Pues la creación no está sometida a su poder, ya que él mismo no es sino una entre las cosas creadas. Ni entregará el dominio sobre los hombres a los hombres; antes bien, todas las demás cosas, y todos los asuntos humanos, están ordenados según la disposición de Dios Padre. Además, el Señor declara que "el diablo es mentiroso desde el principio, y la verdad no está en él."4646 Si, pues, es mentiroso y la verdad no está en él, ciertamente no habló verdad, sino mentira, cuando dijo: "Porque todas estas cosas me son entregadas, y a quien yo quiera las doy."4647
Comentario editorial · Notas de la edición · V, 22
- 4640. Rom. iii. 30.
- 4641. Deut. vi. 4, 5, 13.
- 4642. Matt. iv. 7.
- 4643. Deut. vi. 16.
- 4644. Rom. xii. 16.
- 4645. Matt. x. 29.
- 4646. John viii. 44.
- 4647. Luke iv. 6.
El diablo está muy ejercitado en la falsedad, por la cual, habiendo sido extraviado Adán, pecó en el sexto día de la creación, en cuyo día también ha sido renovado por Cristo
V, 23
1. Ciertamente él ya estaba acostumbrado a mentir contra Dios, para extraviar a los hombres. Pues al principio, cuando Dios había dado al hombre variedad de cosas para alimento, mientras le ordenaba que no comiera de un solo árbol, como nos dice la Escritura que Dios dijo a Adán: "De todo árbol que está en el huerto comerás alimento; mas del árbol del conocimiento del bien y del mal, de éste no comeréis; porque el día que comáis de él, de muerte moriréis;"4648 él entonces, mintiendo contra el Señor, tentó al hombre, como dice la Escritura que la serpiente dijo a la mujer: "¿De veras ha dicho Dios esto: No comeréis de todo árbol del huerto?"4649 Y cuando ella hubo puesto de manifiesto la falsedad, y referido sencillamente el mandato, tal como Él había dicho: "De todo árbol del huerto comeremos; pero del fruto del árbol que está en medio del huerto, Dios ha dicho: No comeréis de él, ni lo tocaréis, para que no muráis:"4650 cuando él hubo [así] aprendido de la mujer el mandato de Dios, poniendo en juego su astucia, finalmente la engañó con una falsedad, diciendo: "No moriréis de muerte; porque Dios sabía que el día que comáis de él se abrirán vuestros ojos, y seréis como dioses, conociendo el bien y el mal."4651 En primer lugar, pues, en el huerto de Dios disputó acerca de Dios, como si Dios no estuviera allí, porque ignoraba la grandeza de Dios; y luego, en segundo lugar, después que hubo aprendido de la mujer que Dios había dicho que morirían si gustaban del árbol susodicho, abriendo su boca, profirió la tercera falsedad: "No moriréis de muerte." Pero que Dios era veraz, y la serpiente mentirosa, quedó probado por el resultado, pues la muerte pasó a los que habían comido. Porque junto con el fruto cayeron también bajo el poder de la muerte, porque comieron en desobediencia; y la desobediencia a Dios acarrea muerte. Por lo cual, como quedaron sujetos a la muerte, desde aquel [momento] fueron entregados a ella.
2. Así, pues, en el día en que comieron, en ese mismo murieron, y quedaron deudores de la muerte, puesto que era un día de la creación. Porque está dicho: "Hubo tarde y hubo mañana, un día." Ahora bien, en este mismo día en que comieron, en ese también murieron. Mas según el ciclo y progreso de los días, según el cual uno es llamado primero, otro segundo, y otro tercero, si alguien busca diligentemente aprender en qué día de los siete murió Adán, lo hallará examinando la dispensación del Señor. Pues recapitulando en sí mismo a todo el género humano desde el principio hasta el fin, recapituló también su muerte. De esto es claro que el Señor padeció muerte, en obediencia a su Padre, en aquel día en que Adán murió mientras desobedecía a Dios. Ahora bien, murió en el mismo día en que comió. Porque Dios dijo: "En ese día en que comáis de él, de muerte moriréis." Por tanto, el Señor, recapitulando en sí mismo este día, sufrió sus padecimientos el día que precede al sábado, es decir, el sexto día de la creación, día en que fue creado el hombre; otorgándole así una segunda creación por medio de su pasión, que es aquella [creación] fuera de la muerte. Y hay algunos, además, que relegan la muerte de Adán al año milésimo; pues como "un día del Señor es como mil años,"4652 no sobrepasó los mil años, sino que murió dentro de ellos, cumpliendo así la sentencia de su pecado. Sea, pues, con respecto a la desobediencia, que es muerte; sea [consideramos] que, a causa de aquélla, fueron entregados a la muerte y hechos deudores de ella; sea con respecto a [el hecho de que en] uno y el mismo día en que comieron también murieron (pues es un día de la creación); sea [que consideremos este punto], que, con respecto a este ciclo de días, murieron en el día en que también comieron, es decir, el día de la preparación, que es llamado "la cena pura," es decir, el sexto día de la fiesta, que el Señor también mostró cuando padeció en ese día; o sea [que reflexionemos] que él (Adán) no sobrepasó los mil años, sino que murió dentro de su límite,—se sigue que, en cuanto a todas estas significaciones, Dios es en verdad veraz. Pues murieron los que gustaron del árbol; y la serpiente queda probada mentirosa y homicida, como dijo el Señor de él: "Porque es homicida desde el principio, y la verdad no está en él."4653
Comentario editorial · Notas de la edición · V, 23
- 4648. Gen. ii. 16, 17.
- 4649. Gen. iii. 1.
- 4650. Gen. iii. 2, 3.
- 4651. Gen. iii. 4.
- 4652. 2 Pet. iii. 8.
- 4653. John viii. 44.
De la constante falsedad del diablo, y de las potestades y gobiernos del mundo, a los cuales debemos obedecer, en cuanto que son ordenados por Dios, no por el diablo
V, 24
1. Como, por tanto, el diablo mintió al principio, así también mintió al fin, cuando dijo: "Todas estas cosas me son entregadas, y a quien yo quiera las doy."4654 Pues no es él quien ha ordenado los reinos de este mundo, sino Dios; porque "el corazón del rey está en la mano de Dios."4655 Y el Verbo dice también por Salomón: "Por mí reinan los reyes, y los príncipes administran justicia. Por mí son levantados los jefes, y por mí gobiernan los reyes la tierra."4656 Pablo el apóstol dice también sobre este mismo asunto: "Someteos a todas las potestades superiores; porque no hay potestad sino de Dios: y las que hay, por Dios han sido ordenadas."4657 Y otra vez, refiriéndose a ellas, dice: "Porque no lleva la espada en vano; pues es ministro de Dios, vengador para ira sobre el que hace lo malo."4658 Ahora bien, que habló estas palabras, no respecto de potestades angélicas, ni de gobernantes invisibles —como algunos se aventuran a exponer el pasaje—, sino de aquellas autoridades humanas reales, [lo muestra cuando] dice: "Por esta causa pagad también tributo: pues son ministros de Dios, sirviendo a esto mismo."4659 Esto también lo confirmó el Señor, cuando no hizo lo que el diablo le tentaba a hacer; sino que dio instrucciones de que se pagara tributo a los recaudadores de impuestos por Él y por Pedro;4660 porque "son ministros de Dios, sirviendo a esto mismo."
2. Pues como el hombre, apartándose de Dios, llegó a tal extremo de furor que incluso miró a su hermano como a enemigo, y se entregó sin temor a toda clase de conducta inquieta, homicidio y avaricia; Dios impuso a la humanidad el temor del hombre, puesto que no reconocían el temor de Dios, a fin de que, estando sujetos a la autoridad de los hombres, y refrenados por sus leyes, alcanzasen cierto grado de justicia y ejercitasen mutua tolerancia por el temor de la espada suspendida a plena vista, como dice el apóstol: "Porque no lleva la espada en vano; pues es ministro de Dios, vengador para ira sobre el que hace lo malo." Y también por esta razón, los magistrados mismos, teniendo leyes como vestidura de justicia siempre que obran de manera justa y legítima, no serán llamados a juicio por su conducta, ni incurrirán en castigo. Pero todo lo que hagan para subversión de la justicia, inicuamente, e impíamente, e ilegalmente, y tiránicamente, en esas cosas también perecerán; porque el justo juicio de Dios viene igualmente sobre todos, y en ningún caso es defectuoso. El dominio terrenal, por tanto, ha sido ordenado por Dios para beneficio de las naciones,4661 y no por el diablo, que nunca está quieto en absoluto, más aún, que ni siquiera gusta de ver a las naciones conducirse de manera sosegada, de modo que bajo el temor del gobierno humano, los hombres no se devoren unos a otros como peces; sino que, por medio del establecimiento de leyes, repriman el exceso de maldad entre las naciones. Y considerado desde este punto de vista, los que nos exigen tributo son "ministros de Dios, sirviendo a este mismo propósito."
3. Así, pues, como "las potestades que existen son ordenadas por Dios," es claro que el diablo mintió cuando dijo: "Estas me son entregadas; y a quien yo quiera, las doy." Pues por la ley del mismo Ser que llama a los hombres a la existencia son también designados los reyes, adaptados para aquellos hombres que están en el momento bajo su gobierno. Algunos de estos [gobernantes] son dados para corrección y beneficio de sus súbditos, y para preservación de la justicia; otros, para fines de temor, castigo y reprensión: otros, según [los súbditos] lo merecen, son para engaño, deshonra y soberbia; mientras el justo juicio de Dios, como ya he observado, pasa igualmente sobre todos. El diablo, sin embargo, puesto que es el ángel apóstata, solo puede llegar a este extremo, como hizo al principio, [a saber] engañar y extraviar la mente del hombre para que desobedezca los mandamientos de Dios, y gradualmente oscurecer los corazones de los que se esforzarían por servirle, hasta el olvido del verdadero Dios, y hasta la adoración de sí mismo como Dios.
4. Así como si alguien, siendo apóstata, y apoderándose hostilmente del territorio de otro, hostigase a los habitantes de él, para reclamar para sí la gloria de rey entre aquellos ignorantes de su apostasía y rapiña; así también el diablo, siendo uno de aquellos ángeles colocados sobre el espíritu del aire, como el apóstol Pablo ha declarado en su Epístola a los Efesios,4662 volviéndose envidioso del hombre, fue hecho apóstata de la ley divina: pues la envidia es cosa ajena a Dios. Y como su apostasía fue puesta al descubierto por el hombre, y el hombre vino a ser [el medio de] escudriñar sus pensamientos (et examinatio sententiæ ejus, homo factus est), se ha entregado a esto con mayor y mayor determinación, en oposición al hombre, envidiando su vida, y queriendo envolverlo en su propio poder apóstata. El Verbo de Dios, sin embargo, el Hacedor de todas las cosas, venciéndole por medio de la naturaleza humana, y mostrándole que es apóstata, por el contrario, lo ha puesto bajo el poder del hombre. Pues dice: "He aquí, os confiero el poder de hollar serpientes y escorpiones, y sobre todo el poder del enemigo,"4663 a fin de que, como él obtuvo dominio sobre el hombre por la apostasía, así también su apostasía fuese privada de poder por medio del hombre que se vuelve de nuevo a Dios.
Comentario editorial · Notas de la edición · V, 24
- 4654. Matt. iv. 9; Luke iv. 6.
- 4655. Prov. xxi. 1.
- 4656. Prov. viii. 15.
- 4657. Rom. xiii. 1.
- 4658. Rom. xiii. 4.
- 4659. Rom. xiii. 6.
- 4660. Matt. xvii. 27.
- 4661. [Bien dice Benjamin Franklin: "Quien introduzca en los asuntos públicos los principios del cristianismo primitivo cambiará la faz del mundo." Véase Bancroft, Hist. U.S., vol. ix. p. 492.]
- 4662. Eph. ii. 2.
- 4663. Luke x. 19.
El fraude, la soberbia y el reino tiránico del Anticristo, tal como lo describen Daniel y Pablo
V, 25
1. Y no sólo por los pormenores ya mencionados, sino también por medio de los acontecimientos que han de ocurrir en el tiempo del Anticristo, se muestra que él, siendo apóstata y ladrón, anhela ser adorado como Dios; y que, aunque simple esclavo, desea ser proclamado rey. Porque él (el Anticristo), revestido de todo el poder del diablo, vendrá no como rey justo, ni como rey legítimo, [es decir, uno] sometido a Dios, sino como uno impío, injusto y sin ley; como apóstata, inicuo y homicida; como ladrón, concentrando en sí [toda] la apostasía satánica, y dejando de lado los ídolos para persuadir [a los hombres] de que él mismo es Dios, erigiéndose a sí mismo como el único ídolo, teniendo en sí los múltiples errores de los otros ídolos. Esto lo hace para que quienes [ahora] adoran al diablo por medio de muchas abominaciones le sirvan a él por medio de este único ídolo, del cual el apóstol habla así en la segunda Epístola a los Tesalonicenses: "Si no viene primero la apostasía y se manifiesta el hombre de pecado, el hijo de perdición, el cual se opone y se exalta sobre todo lo que se llama Dios o es adorado; hasta sentarse en el templo de Dios, mostrándose a sí mismo como si fuera Dios." Por tanto, el apóstol señala claramente su apostasía, y que es exaltado sobre todo lo que se llama Dios o es adorado —es decir, sobre todo ídolo—, pues éstos son así llamados por los hombres, pero no son [realmente] dioses; y que se esforzará de manera tiránica por presentarse a sí mismo como Dios.
2. Además, él (el apóstol) ha señalado también esto que yo he mostrado de muchas maneras: que el templo de Jerusalén fue hecho por dirección del verdadero Dios. Pues el apóstol mismo, hablando en su propia persona, lo llamó distintamente templo de Dios. Ahora bien, he mostrado en el libro tercero que nadie es llamado Dios por los apóstoles cuando hablan por sí mismos, excepto Aquel que verdaderamente es Dios, el Padre de nuestro Señor, por cuyas direcciones fue construido el templo que está en Jerusalén para los fines que ya he mencionado; en el cual [templo] se sentará el enemigo, esforzándose por mostrarse como Cristo, como también declara el Señor: "Pero cuando veáis la abominación desoladora, de la que habló el profeta Daniel, puesta en el lugar santo (el que lea, entienda), entonces los que estén en Judea huyan a los montes; y el que esté en la azotea no baje a tomar nada de su casa: porque habrá entonces gran tribulación, cual no la ha habido desde el principio del mundo hasta ahora, ni la habrá jamás."4664
3. También Daniel, mirando hacia el fin del último reino, es decir, los diez últimos reyes, entre quienes será repartido el reino de aquellos hombres y sobre quienes vendrá el hijo de perdición, declara que diez cuernos brotarán de la bestia, y que otro cuerno pequeño se levantará en medio de ellos, y que tres de los primeros serán arrancados de delante de su rostro. Dice: "Y he aquí, en este cuerno había ojos como ojos de hombre, y una boca que hablaba grandes cosas, y su aspecto era más fuerte que el de sus compañeros. Yo miraba, y este cuerno hacía guerra contra los santos y prevalecía contra ellos, hasta que vino el Anciano de días y dio juicio a los santos del Dios Altísimo, y llegó el tiempo, y los santos recibieron el reino."4665 Luego, más adelante, en la interpretación de la visión, se le dijo: "La cuarta bestia será el cuarto reino sobre la tierra, el cual superará a todos los demás reinos, devorará toda la tierra, la hollará y la desmenuzará. Y sus diez cuernos son diez reyes que se levantarán; y después de ellos se levantará otro, el cual superará en malas obras a todos los que fueron antes que él, y derribará a tres reyes; y hablará palabras contra el Dios Altísimo, y quebrantará a los santos del Dios Altísimo, y se propondrá cambiar los tiempos y la ley; y [todo] será entregado en su mano hasta un tiempo, y tiempos, y la mitad de un tiempo,"4666 es decir, por tres años y seis meses, durante cuyo tiempo, cuando venga, reinará sobre la tierra. De quien también el apóstol Pablo, hablando de nuevo en la segunda [Epístola] a los Tesalonicenses y proclamando al mismo tiempo la causa de su advenimiento, dice así: "Y entonces se manifestará el inicuo, a quien el Señor Jesús matará con el espíritu de su boca y destruirá con la manifestación de su venida; cuya venida [es decir, la del inicuo] es conforme a la operación de Satanás, con todo poder, y señales, y prodigios mentirosos, y con todo engaño de iniquidad para los que perecen; porque no recibieron el amor de la verdad para ser salvos. Por eso Dios les envía la operación del error, para que crean la mentira; a fin de que sean juzgados todos los que no creyeron a la verdad, sino que consintieron en la iniquidad,"4667
4. El Señor habló también así a los que no creían en Él: "He venido en nombre de mi Padre, y no me recibís; cuando venga otro en su propio nombre, a ése recibiréis,"4668 llamando al Anticristo "el otro", porque está alejado del Señor. Éste es también el juez injusto, a quien el Señor mencionó como uno "que no temía a Dios ni respetaba a hombre,"4669 al cual huyó la viuda en su olvido de Dios —esto es, la Jerusalén terrenal— para ser vengada de su adversario. Lo cual también hará en el tiempo de su reino: trasladará su reino a aquella [ciudad], y se sentará en el templo de Dios, extraviando a quienes le adoran, como si fuera Cristo. Con este propósito dice Daniel de nuevo: "Y desolará el lugar santo; y el pecado ha sido dado en sacrificio,4670 y la justicia ha sido arrojada por tierra, y él ha actuado (fecit) y ha prosperado."4671 Y el ángel Gabriel, al explicar su visión, declara acerca de esta persona: "Y hacia el fin de su reino se levantará un rey de rostro fierísimo, entendido en [oscuras] preguntas y sumamente poderoso, lleno de maravillas; y corromperá, dirigirá, influirá (faciet) y derribará a los fuertes, y asimismo al pueblo santo; y su yugo será dirigido como una corona [alrededor de su cuello]; el engaño estará en su mano, y se ensoberbecerá su corazón; arruinará también a muchos con engaño, y llevará a muchos a perdición, estrellándolos en su mano como huevos."4672 Y luego señala el tiempo que durará su tiranía, durante el cual los santos serán puestos en fuga, los que ofrecen a Dios un sacrificio puro: "Y en medio de la semana," dice, "serán quitados el sacrificio y la libación, y [será puesta] la abominación desoladora en el templo: hasta la consumación del tiempo será completa la desolación."4673 Ahora bien, tres años y seis meses constituyen la media semana.
5. De todos estos pasajes se nos revelan no meramente los pormenores de la apostasía y [las obras] de aquel que concentra en sí todo error satánico, sino también que hay un solo y mismo Dios Padre, que fue anunciado por los profetas, pero manifestado por Cristo. Porque si lo que Daniel profetizó acerca del fin ha sido confirmado por el Señor, cuando dijo: "Cuando veáis la abominación desoladora, de la que habló el profeta Daniel"4674 (y el ángel Gabriel dio a Daniel la interpretación de las visiones, y él es el arcángel del Creador (Demiurgi), quien también anunció a María la venida visible y la encarnación de Cristo), entonces se señala de la manera más manifiesta a un solo y mismo Dios, que envió a los profetas, hizo promesa4675 del Hijo, y nos llamó a su conocimiento.
Comentario editorial · Notas de la edición · V, 25
- 4664. Matt. xxiv. 15, 21.
- 4665. Dan. vii. 8, etc.
- 4666. Dan. vii. 23, etc.
- 4667. 2 Thess. ii. 8.
- 4668. John v. 43.
- 4669. Luke xviii. 2, etc.
- 4670. Esto puede referirse a Antíoco Epífanes, prototipo del Anticristo, que ofreció cerdos sobre el altar en el templo de Jerusalén. La versión LXX tiene, ἐδόθη ἐπὶ τὴν θυσίαν ἁμαρτία, es decir, el pecado ha sido dado contra (o, sobre) el sacrificio.
- 4671. Dan. viii. 12.
- 4672. Dan. viii. 23, etc.
- 4673. Dan. ix. 27.
- 4674. Matt. xxiv. 15.
- 4675. Los mss. tienen "præmisit", pero Harvey sugiere "promisit", que hemos adoptado.
Juan y Daniel han predicho la disolución y desolación del Imperio romano, que precederá al fin del mundo y al reino eterno de Cristo. Los gnósticos son refutados, esos instrumentos de Satanás, que inventan otro Padre distinto del Creador
V, 26
1. Con luz aún más clara ha indicado Juan, en el Apocalipsis, a los discípulos del Señor lo que ha de suceder en los últimos tiempos, y acerca de los diez reyes que entonces se levantarán, entre los cuales será repartido el imperio que ahora domina [la tierra]. Él nos enseña cuáles serán los diez cuernos que vio Daniel, diciéndonos que así se le había dicho: "Y los diez cuernos que viste son diez reyes, que aún no han recibido reino, pero recibirán potestad como reyes por una hora junto con la bestia. Éstos tienen un mismo pensamiento, y entregan su fuerza y poder a la bestia. Éstos harán guerra contra el Cordero, y el Cordero los vencerá, porque Él es el Señor de señores y el Rey de reyes."4676 Es manifiesto, por tanto, que de estos [potentados], el que ha de venir matará a tres, y someterá a los demás a su poder, y que él mismo será el octavo entre ellos. Y asolarán a Babilonia, y la quemarán con fuego, y entregarán su reino a la bestia, y pondrán en fuga a la Iglesia. Después de eso serán destruidos por la venida de nuestro Señor. Porque el reino debe ser dividido, y así llegar a la ruina, el Señor [declara cuando] dice: "Todo reino dividido contra sí mismo es asolado, y toda ciudad o casa dividida contra sí misma no permanecerá."4677 Es necesario, por tanto, que el reino, la ciudad y la casa sean divididos en diez; y por esta razón Él ya ha prefigurado la partición y división [que ha de tener lugar]. Daniel dice también particularmente que el fin del cuarto reino consiste en los dedos de la imagen vista por Nabucodonosor, sobre los cuales vino la piedra cortada sin manos; y como él mismo dice: "Los pies eran en parte de hierro y en parte de barro, hasta que la piedra fue cortada sin manos y golpeó la imagen sobre los pies de hierro y barro, y los desmenuzó, hasta el fin."4678 Luego después, al interpretar esto, dice: "Y como viste los pies y los dedos, parte de barro y parte de hierro, el reino será dividido, y habrá en él una raíz de hierro, como viste el hierro mezclado con barro cocido. Y los dedos eran en parte de hierro y en parte de barro."4679 Los diez dedos, por tanto, son estos diez reyes, entre quienes será repartido el reino, de los cuales algunos serán fuertes y activos, o enérgicos; otros, en cambio, serán perezosos e inútiles, y no estarán de acuerdo; como también dice Daniel: "Parte del reino será fuerte, y parte será quebrantada de él. Como viste el hierro mezclado con el barro cocido, habrá mezclas entre el género humano, pero no habrá cohesión de uno con otro, así como el hierro no puede soldarse a una vasija de barro."4680 Y puesto que tendrá lugar un fin, dice: "Y en los días de estos reyes, el Dios del cielo levantará un reino que jamás será destruido, y su reino no será dejado a otro pueblo. Desmenuzará y quebrantará todos los reinos, y él mismo será exaltado para siempre. Como viste que la piedra fue cortada sin manos del monte, y desmenuzó el barro cocido, el hierro, el bronce, la plata y el oro, Dios ha mostrado al rey lo que ha de suceder después de estas cosas; y el sueño es verdadero, y la interpretación fiel."4681
2. Si, por tanto, el gran Dios mostró las cosas futuras por Daniel y las confirmó por su Hijo; y si Cristo es la piedra cortada sin manos, que destruirá los reinos temporales e introducirá uno eterno, que es la resurrección de los justos; como él declara: "El Dios del cielo levantará un reino que jamás será destruido," —vuelvan en sí los así refutados, que rechazan al Creador (Demiurgum) y no admiten que los profetas fueron enviados de antemano por el mismo Padre de quien también vino el Señor, sino que afirman que las profecías tuvieron origen en potestades diversas. Porque las cosas que han sido predichas por el Creador igualmente por medio de todos los profetas, Cristo las ha cumplido al fin, sirviendo a la voluntad de su Padre y completando sus dispensaciones respecto del género humano. Sean, por tanto, reconocidas como agentes de Satanás por todos los que adoran a Dios, aquellas personas que blasfeman contra el Creador, ya sea con palabras abiertamente expresadas, como los discípulos de Marción, ya sea por una perversión del sentido [de la Escritura], como los de Valentín y todos los gnósticos falsamente así llamados; por cuya agencia Satanás ahora, y no antes, ha sido visto hablando contra Dios, precisamente Aquel que ha preparado el fuego eterno para toda clase de apostasía. Pues no se atrevió a blasfemar abiertamente por sí mismo contra su Señor; así como también en el principio extravió al hombre por medio de la serpiente, ocultándose, por así decirlo, de Dios. Con verdad ha observado Justino:4682 Que antes de la aparición del Señor, Satanás nunca se atrevió a blasfemar contra Dios, puesto que aún no conocía su propia sentencia, porque estaba contenida en parábolas y alegorías; pero que después de la aparición del Señor, cuando hubo averiguado claramente por las palabras de Cristo y de sus apóstoles que el fuego eterno ha sido preparado para él, por haberse apartado de Dios por su propio libre albedrío, e igualmente para todos los que sin arrepentirse continúan en la apostasía, ahora blasfema, por medio de tales hombres, contra el Señor que trae juicio [sobre él] como ya condenado, e imputa la culpa de su apostasía a su Hacedor, no a su propia disposición voluntaria. Así como sucede con los que quebrantan las leyes: cuando el castigo los alcanza, arrojan la culpa sobre los que formulan las leyes, y no sobre sí mismos. De igual manera, aquellos hombres, llenos de un espíritu satánico, presentan innumerables acusaciones contra nuestro Creador, que nos ha dado el espíritu de vida y ha establecido una ley adaptada a todos; y no admiten que el juicio de Dios sea justo. Por lo cual también se ponen a imaginar algún otro Padre que ni se cuida de nuestras cosas ni ejerce providencia sobre ellas, más aún, uno que incluso aprueba todos los pecados.
Comentario editorial · Notas de la edición · V, 26
- 4676. Rev. xvii. 12, etc.
- 4677. Matt. xii. 25.
- 4678. Dan. ii. 33, 34.
- 4679. Dan. ii. 41, 42.
- 4680. Dan. ii. 42, 43.
- 4681. Dan. ii. 44, 45.
- 4682. El texto griego es conservado aquí por Eusebio, Hist. Eccl., iv. 18; pero no se nos dice de qué obra de Justino Mártir está extraído. La obra se ha perdido. Una antigua catena continúa el griego varias líneas más.
El juicio futuro por Cristo. Comunión con el ser divino y separación de él. El castigo eterno de los incrédulos
V, 27
Si el Padre, pues, no ejerce juicio, [se sigue] que el juicio no le pertenece a Él, o que consiente en todas las acciones que tienen lugar; y si Él no juzga, todas las personas serán iguales y recibirán la misma condición. El advenimiento de Cristo carecerá, por tanto, de objeto, y aun será absurdo, puesto que [en ese caso] Él no ejerce ningún poder judicial. Porque "Él vino a poner al hombre en disensión contra su padre, y a la hija contra la madre, y a la nuera contra la suegra";4683 y cuando dos estén en un lecho, a tomar el uno y dejar el otro; y de dos mujeres que muelen en el molino, a tomar una y dejar la otra:4684 [también] al tiempo del fin, a mandar a los segadores que recojan primero la cizaña, la aten en manojos y la quemen con fuego inextinguible, pero que guarden el trigo en el granero;4685 y a llamar a los corderos al reino preparado para ellos, pero a enviar a los cabritos al fuego eterno, preparado por su Padre para el diablo y sus ángeles.4686 ¿Y por qué es esto? ¿Ha venido el Verbo para ruina y para resurrección de muchos? Para ruina, ciertamente, de los que no creen en Él, a quienes también ha amenazado con una condenación mayor en el día del juicio que la de Sodoma y Gomorra;4687 pero para resurrección de los creyentes, y de los que hacen la voluntad de su Padre en el cielo. Si, entonces, el advenimiento del Hijo viene, en verdad, por igual para todos, pero con el propósito de juzgar y separar a los creyentes de los incrédulos, pues, así como los que creen hacen su voluntad conforme a su propia elección, y así como, [también] conforme a su propia elección, los desobedientes no consienten en su doctrina; es manifiesto que su Padre ha hecho a todos en condición semejante, teniendo cada persona una elección propia y un entendimiento libre; y que Él mira por todas las cosas, y ejerce providencia sobre todas, "haciendo salir su sol sobre malos y buenos, y enviando lluvia sobre justos e injustos".4688
Y a cuantos perseveran en su amor hacia Dios, les concede Él la comunión consigo. Pero la comunión con Dios es vida y luz, y el goce de todos los beneficios que Él tiene reservados. Mas a cuantos, conforme a su propia elección, se apartan de Dios, les inflige aquella separación de sí mismo que ellos han escogido por su propia voluntad. Pero la separación de Dios es muerte, y la separación de la luz es tinieblas; y la separación de Dios consiste en la pérdida de todos los beneficios que Él tiene reservados. Aquellos, por tanto, que arrojan por la apostasía estas cosas mencionadas, estando de hecho privados de todo bien, experimentan toda clase de castigo. Dios, sin embargo, no los castiga inmediatamente por sí mismo, sino que ese castigo cae sobre ellos porque están privados de todo lo bueno. Ahora bien, los bienes son eternos y sin fin en Dios, y por eso la pérdida de ellos es también eterna e interminable. En esto sucede como en el caso de un torrente de luz: quienes se han cegado a sí mismos, o han sido cegados por otros, quedan para siempre privados del goce de la luz. No es, [sin embargo], que la luz les haya infligido la pena de la ceguera, sino que la ceguera misma ha traído calamidad sobre ellos: y por eso el Señor declaró: "El que cree en mí no es condenado",4689 es decir, no está separado de Dios, porque está unido a Dios por la fe. Por otra parte, Él dice: "El que no cree ya está condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios"; es decir, él se separó de Dios por su propia voluntad. "Porque ésta es la condenación: que la luz vino a este mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz. Porque todo el que obra mal aborrece la luz, y no viene a la luz, para que sus obras no sean reprendidas. Pero el que obra la verdad viene a la luz, para que sus obras se manifiesten, que han sido hechas en Dios."
Comentario editorial · Notas de la edición · V, 27
- 4683. Mt. x. 25.
- 4684. Lc. xvii. 34.
- 4685. Mt. xiii. 30.
- 4686. Mt. xxv. 33, etc.
- 4687. Lc. x. 12.
- 4688. Mt. v. 45.
- 4689. Jn. iii. 18–21.
La distinción que debe hacerse entre los justos y los impíos. La futura apostasía en el tiempo del Anticristo, y el fin del mundo
V, 28
Por cuanto, pues, en este mundo ( αἰῶνι ) algunas personas se acogen a la luz, y por la fe se unen a Dios, pero otras rehúyen la luz y se separan de Dios, el Verbo de Dios viene preparando habitación adecuada para ambas. Para los que están en la luz, a fin de que gocen de ella y de los bienes que contiene; pero para los que están en tinieblas, a fin de que participen en sus calamidades. Y por eso Él dice que los de la derecha son llamados al reino de los cielos, pero que a los de la izquierda los enviará al fuego eterno, porque se han privado a sí mismos de todo bien.
Y por esta razón el apóstol dice: "Porque no recibieron el amor de Dios para ser salvos, por eso Dios les enviará también operación de error, para que crean la mentira, para que sean juzgados todos los que no creyeron a la verdad, sino que consintieron a la injusticia".4690 Pues cuando él (el Anticristo) venga, y por su propia voluntad concentre en su persona la apostasía, y realice cuanto haga según su propia voluntad y elección, sentándose además en el templo de Dios, de suerte que sus engañados le adoren como al Cristo; por lo cual también merecidamente será "arrojado al lago de fuego":4691 [esto sucederá por disposición divina], previendo Dios por su presciencia todo esto, y enviando a su tiempo a tal hombre, "para que crean la mentira, para que sean juzgados todos los que no creyeron a la verdad, sino que consintieron a la injusticia"; cuya venida Juan ha descrito así en el Apocalipsis: "Y la bestia que había visto era semejante a un leopardo, y sus pies como de oso, y su boca como boca de león; y el dragón le confirió su poder, y su trono, y gran potestad. Y una de sus cabezas estaba como herida de muerte; y su herida mortal fue sanada, y todo el mundo se maravilló en pos de la bestia. Y adoraron al dragón porque dio poder a la bestia; y adoraron a la bestia, diciendo: ¿Quién es semejante a esta bestia, y quién puede guerrear contra ella? Y le fue dada una boca que hablaba grandes cosas, y blasfemias, y le fue dado poder durante cuarenta y dos meses. Y abrió su boca en blasfemias contra Dios, para blasfemar de su nombre y de su tabernáculo, y de los que moran en el cielo. Y le fue dado poder sobre toda tribu, y pueblo, y lengua, y nación. Y todos los que moran en la tierra le adoraron, [cada uno] cuyo nombre no estaba escrito en el libro de la vida del Cordero inmolado desde la fundación del mundo. Si alguno tiene oídos, oiga. Si alguno lleva en cautividad, en cautividad irá. Si alguno mata a espada, a espada debe ser muerto. Aquí está la paciencia y la fe de los santos".4692 Después de esto describe asimismo a su escudero, a quien también llama falso profeta: "Hablaba como dragón, y ejercía todo el poder de la primera bestia en su presencia, e hizo que la tierra, y los que moran en ella, adoraran a la primera bestia, cuya herida mortal fue sanada. Y hará grandes prodigios, de manera que aun puede hacer descender fuego del cielo sobre la tierra a la vista de los hombres, y extraviará a los moradores de la tierra".4693 Que nadie imagine que realiza estos prodigios por poder divino, sino por obra de magia. Y no debemos asombrarnos si, estando a su servicio los demonios y espíritus apóstatas, por medio de ellos realiza prodigios, con los cuales extravía a los moradores de la tierra. Juan dice además: "Y mandará que se haga una imagen de la bestia, y dará aliento a la imagen, de modo que la imagen hable; y hará matar a los que no la adoren". Dice también: "Y hará poner una marca en la frente y en la mano derecha, para que nadie pueda comprar ni vender, sino el que tenga la marca del nombre de la bestia o el número de su nombre; y el número es seiscientos sesenta y seis",4694 es decir, seis veces cien, seis veces diez y seis unidades. [Da esto] como suma de toda aquella apostasía que ha tenido lugar durante seis mil años.
Pues en cuantos días fue hecho este mundo, en otros tantos miles de años será concluido. Y por esta razón dice la Escritura: "Así fueron acabados el cielo y la tierra, y todo su ornamento. Y Dios llevó a su conclusión el sexto día las obras que había hecho; y Dios reposó el séptimo día de todas sus obras".4695 Ésta es una relación de las cosas creadas antiguamente, como también es profecía de lo que ha de venir. Porque el día del Señor es como mil años;4696 y en seis días fueron completadas las cosas creadas: es evidente, por tanto, que llegarán a su fin en el sexto milenio.
Y por eso a través de todo el tiempo, el hombre, habiendo sido modelado al principio por las manos de Dios, es decir, del Hijo y del Espíritu, es hecho a imagen y semejanza de Dios: la paja, ciertamente, que es la apostasía, siendo desechada; pero el trigo, es decir, los que dan fruto a Dios en la fe, siendo recogido en el granero. Y por esta causa la tribulación es necesaria para los que se salvan, a fin de que, habiendo sido en cierta manera quebrantados, y refinados, y rociados por la paciencia del Verbo de Dios, y puestos al fuego [para purificación], sean aptos para el banquete real. Como dijo cierto hombre de los nuestros, cuando fue condenado a las fieras a causa de su testimonio respecto de Dios: "Yo soy el trigo de Cristo, y soy molido por los dientes de las fieras, para que sea hallado pan puro de Dios".4697
Comentario editorial · Notas de la edición · V, 28
- 4690. 2 Tes. ii. 10–12.
- 4691. Apoc. xix. 20.
- 4692. Apoc. xiii. 2, etc.
- 4693. Apoc. xiii. 11, etc.
- 4694. Apoc. xiii. 14, etc.
- 4695. Gén. ii. 2.
- 4696. 2 Ped. iii. 8.
- 4697. Esto está citado de la Epístola de Ignacio a los Romanos, cap. iv. Se halla en las dos recensiones griegas de sus obras, y también en la siríaca. Véanse las págs. 75 y 103 de este volumen. Se sigue aquí la traducción latina: el griego de Ignacio daría "el trigo de Dios", y omite "de Dios" hacia el final, tal como lo cita Eusebio.
Todas las cosas han sido creadas para servicio del hombre. Los engaños, la maldad y el poder apóstata del Anticristo. Esto fue prefigurado en el diluvio, como después por la persecución de Sadrac, Mesac y Abednego
V, 29
En los libros anteriores he expuesto las causas por las cuales Dios permitió que estas cosas fuesen hechas, y he señalado que todas ellas han sido creadas para beneficio de aquella naturaleza humana que se salva, madurando para la inmortalidad lo que [posee] su propio libre albedrío y su propio poder, y preparándolo y haciéndolo más apto para la eterna sujeción a Dios. Y por eso la creación está adaptada a [las necesidades de] el hombre; pues el hombre no fue hecho por causa de ella, sino la creación por causa del hombre. Pero aquellas naciones que no alzaron por sí mismas sus ojos al cielo, ni dieron gracias a su Hacedor, ni quisieron contemplar la luz de la verdad, sino que fueron como ratones ciegos escondidos en las profundidades de la ignorancia, la palabra justamente las reputa "como agua de desecho de un sumidero, y como el contrapeso de una balanza—en efecto, como nada";4698 útiles y serviciales para los justos en la medida en que el rastrojo contribuye al crecimiento del trigo, y su paja, por medio de la combustión, sirve para labrar el oro. Y por eso, cuando al fin la Iglesia sea arrebatada de repente de este mundo, se dice: "Habrá tribulación cual no la ha habido desde el principio, ni la habrá".4699 Porque éste es el último combate de los justos, en el cual, cuando vencen, son coronados con la incorrupción.
Y por tanto hay en esta bestia, cuando venga, una recapitulación hecha de toda suerte de iniquidad y de todo engaño, para que todo poder apóstata, fluyendo hacia él y siendo encerrado en él, sea enviado al horno de fuego. Convenientemente, pues, su nombre poseerá el número seiscientos sesenta y seis, ya que suma en su propia persona toda la mezcla de maldad que tuvo lugar antes del diluvio, debida a la apostasía de los ángeles. Pues Noé tenía seiscientos años cuando el diluvio vino sobre la tierra, arrasando al mundo rebelde, por causa de aquella generación infamísima que vivió en los tiempos de Noé. Y [el Anticristo] suma también todo error de los ídolos inventados desde el diluvio, junto con la matanza de los profetas y la supresión de los justos. Porque aquella imagen que fue levantada por Nabucodonosor tenía en efecto una altura de sesenta codos, mientras que la anchura era de seis codos; por causa de la cual Ananías, Azarías y Misael, al no adorarla, fueron arrojados a un horno de fuego, señalando proféticamente, por lo que les sucedió, la ira contra los justos que se levantará hacia el [tiempo del] fin. Pues aquella imagen, tomada como un todo, era una prefiguración de la venida de este hombre, decretando que él sin duda debía ser adorado él solo por todos los hombres. Así, entonces, los seiscientos años de Noé, en cuyo tiempo ocurrió el diluvio a causa de la apostasía, y el número de los codos de la imagen por la cual estos justos fueron enviados al horno de fuego, indican el número del nombre de aquel hombre en quien se concentra toda la apostasía de seis mil años, y la injusticia, y la maldad, y la falsa profecía, y el engaño; por causa de las cuales cosas vendrá también [sobre la tierra] un cataclismo de fuego.
Comentario editorial · Notas de la edición · V, 29
- 4698. Is. xl. 15.
- 4699. Mt. xxiv. 21.
Aunque estamos ciertos del número del nombre del Anticristo, no debemos sacar conclusiones precipitadas en cuanto al nombre mismo, porque este número es susceptible de adaptarse a muchos nombres. Razones por las que este punto ha sido reservado por el Espíritu Santo. Reinado y muerte del Anticristo
V, 30
Tales, pues, siendo el estado de la cuestión, y hallándose este número en todos los más aprobados y antiguos ejemplares4700 [del Apocalipsis], y dando testimonio [de él] aquellos hombres que vieron a Juan cara a cara; mientras que también la razón nos lleva a concluir que el número del nombre de la bestia, [si se calcula] según el modo griego de cómputo por el [valor de] las letras que contiene, ascenderá a seiscientos sesenta y seis; es decir, el número de las decenas será igual al de las centenas, y el número de las centenas igual al de las unidades (pues aquel número que [expresa] el dígito seis, manteniéndose a lo largo de todo, indica las recapitulaciones de aquella apostasía, tomada en toda su extensión, que ocurrió al principio, durante los períodos intermedios, y que tendrá lugar al fin),—no sé cómo es que algunos han errado siguiendo el modo ordinario de hablar, y han viciado el número del medio en el nombre, restando de él la cantidad de cincuenta, de modo que en lugar de seis decadas quieren que haya una sola. [Me inclino a pensar que esto ocurrió por culpa de los copistas, como suele suceder, ya que los números también se expresan por letras; de modo que la letra griega que expresa el número sesenta fue fácilmente extendida a la letra Iota de los griegos.]4701 Otros luego recibieron esta lectura sin examen; algunos en su simplicidad, y bajo su propia responsabilidad, haciendo uso de este número que expresa una decada; mientras que algunos, en su inexperiencia, se han aventurado a buscar un nombre que contuviera el número erróneo y espurio. Ahora bien, en cuanto a los que han hecho esto con simplicidad, y sin mala intención, podemos suponer que Dios les concederá perdón. Pero en cuanto a los que, por vanagloria, sientan por cierto que deben aceptarse nombres que contienen el número espurio, y afirman que este nombre, hallado por ellos mismos, es el de aquel que ha de venir; tales personas no saldrán sin pérdida, porque han inducido a error tanto a sí mismas como a los que confiaron en ellas. Ahora bien, en primer lugar, es pérdida apartarse de la verdad, e imaginar como si fuese el caso lo que no es; luego además, como no habrá castigo ligero [infligido] a aquel que añada o quite algo de la Escritura,4702 bajo tal condenación caerá necesariamente. Además, otro peligro, de ningún modo insignificante, sobrevendrá a los que falsamente presumen que conocen el nombre del Anticristo. Pues si estos hombres asumen un [número], cuando este [Anticristo] venga teniendo otro, serán fácilmente arrastrados por él, suponiendo que no es el esperado de quien hay que guardarse.
Estos hombres, por tanto, deberían aprender [cuál es realmente el estado de la cuestión], y volver al verdadero número del nombre, para no ser contados entre los falsos profetas. Mas, conociendo el número seguro declarado por la Escritura, es decir, seiscientos sesenta y seis, esperen, en primer lugar, la división del reino en diez; luego, en segundo lugar, cuando estos reyes estén reinando, y comiencen a poner en orden sus asuntos y a engrandecer su reino, [aprendan] a reconocer que aquel que venga reivindicando para sí el reino, y aterrorizará a aquellos hombres de quienes hemos hablado, teniendo un nombre que contenga el número antedicho, es verdaderamente la abominación desoladora. Esto, también, lo afirma el apóstol: "Cuando digan: Paz y seguridad, entonces vendrá sobre ellos destrucción repentina".4703 Y Jeremías no sólo señala su venida repentina, sino que incluso indica la tribu de la cual vendrá, donde dice: "Oiremos la voz de sus veloces caballos desde Dan; toda la tierra se conmoverá por la voz del relincho de sus galopantes caballos: vendrá también y devorará la tierra, y su plenitud, la ciudad también, y los que moran en ella".4704 Ésta es también la razón por la que esta tribu no es contada en el Apocalipsis entre las que se salvan.4705
Es, por tanto, más seguro y menos arriesgado esperar el cumplimiento de la profecía, que andar haciendo conjeturas y buscando nombres que puedan presentarse, ya que pueden hallarse muchos nombres que posean el número mencionado; y la misma cuestión, después de todo, quedará sin resolver. Pues si se hallan muchos nombres que poseen este número, se preguntará cuál de ellos llevará el hombre que ha de venir. No es por falta de nombres que contienen el número de ese nombre que digo esto, sino por temor de Dios y celo por la verdad: porque el nombre Evanthas ( ΕΥΑΝΘΑΣ ) contiene el número requerido, pero no hago alegación alguna respecto de él. Luego también Lateinos ( ΛΑΤΕΙΝΟΣ ) tiene el número seiscientos sesenta y seis; y es una [solución] muy probable, siendo éste el nombre del último reino [de los cuatro vistos por Daniel]. Pues los latinos son los que actualmente ejercen el dominio:4706 no haré, sin embargo, alarde de esta [coincidencia]. Teitan también, ( ΤΕΙΤΑΝ, escribiéndose la primera sílaba con las dos vocales griegas ε y ι, entre todos los nombres que se hallan entre nosotros, es más bien digno de crédito. Pues tiene en sí el número predicho, y se compone de seis letras, conteniendo cada sílaba tres letras; y [la palabra misma] es antigua, y apartada del uso ordinario; porque entre nuestros reyes no hallamos ninguno que lleve este nombre Titán, ni tienen esta denominación ninguno de los ídolos que se adoran en público entre los griegos y los bárbaros. Entre muchas personas, también, este nombre es tenido por divino, de modo que incluso el sol es llamado "Titán" por aquellos que ahora poseen [el dominio]. Esta palabra, también, contiene cierta apariencia exterior de venganza, y de uno que inflige castigo merecido porque él (el Anticristo) pretende que vindica a los oprimidos.4707 Y además de esto, es un nombre antiguo, digno de crédito, de dignidad real, y aun más, un nombre perteneciente a un tirano. Por cuanto, entonces, este nombre "Titán" tiene tanto que lo recomienda, hay un fuerte grado de probabilidad, de que de entre los muchos [nombres sugeridos], inferimos, que acaso aquel que ha de venir será llamado "Titán". No incurriremos, sin embargo, en el riesgo de pronunciarnos positivamente en cuanto al nombre del Anticristo; pues si fuese necesario que su nombre se revelara distintamente en este tiempo presente, habría sido anunciado por aquel que contempló la visión apocalíptica. Porque aquello fue visto no hace mucho tiempo, sino casi en nuestros días, hacia el fin del reinado de Domiciano.
Pero indica ahora el número del nombre, para que cuando venga este hombre podamos evitarlo, sabiendo quién es: el nombre, sin embargo, está suprimido, porque no es digno de ser proclamado por el Espíritu Santo. Pues si hubiera sido declarado por Él, él (el Anticristo) quizás habría continuado por largo período. Mas ahora, como "era, y no es, y subirá del abismo, y va a perdición",4708 como uno que no tiene existencia; así tampoco su nombre ha sido declarado, porque el nombre de lo que no existe no es proclamado. Pero cuando este Anticristo haya devastado todas las cosas en este mundo, reinará por tres años y seis meses, y se sentará en el templo de Jerusalén; y entonces el Señor vendrá del cielo en las nubes, en la gloria del Padre, enviando a este hombre y a los que lo siguen al lago de fuego; pero introduciendo para los justos los tiempos del reino, es decir, el descanso, el séptimo día santificado; y restaurando a Abraham la herencia prometida, en cuyo reino el Señor declaró que "muchos viniendo del oriente y del occidente se sentarán con Abraham, Isaac y Jacob".4709
Comentario editorial · Notas de la edición · V, 30
- 4700. ἐν πᾶσι τοῖς σπουδαίοις καὶ ἀρχαίοις ἀντιγράφοις Este pasaje es interesante, pues muestra cuán pronto debieron perecer los autógrafos del Nuevo Testamento, y cuán pronto se deslizaron variantes en los mss. de los libros canónicos.
- 4701. Es decir, Ξ en ΕΙ, según Harvey, quien considera toda esta cláusula como una evidente interpolación. No aparece en el griego conservado aquí por Eusebio (Hist. Eccl., v. 8).
- 4702. Apoc. xxii. 19.
- 4703. 1 Tes. v. 3.
- 4704. Jer. viii. 16.
- 4705. Apoc. vii. 5–7. [Los danitas (aunque no todos) corrompieron la iglesia hebrea y el sacerdocio levítico con el culto a las imágenes (Jue. xviii.), y perdieron las bendiciones del antiguo pacto.]
- 4706. [Un pasaje muy preñado, como se ha notado a menudo. Pero imitemos la piadosa reticencia con que concluye esta sección.]
- 4707. Massuet cita aquí a Cicerón y a Ovidio como prueba de que el sol era llamado Titán. Los Titanes guerrearon contra los dioses, para vengarse de Saturno.
- 4708. Apoc. xvii. 8.
- 4709. Mt. viii. 11.