Homilía 61, § 1 · Juan 10:22-24
«Y era en Jerusalén la fiesta de la dedicación, y era invierno. Y Jesús andaba en el templo, en el pórtico de Salomón. Entonces vinieron los judíos alrededor de él, y le dijeron: ¿Hasta cuándo nos tienes en suspenso?»
Homilía 61, § 1–2 · Juan 10:25
«Os lo he dicho a menudo, y no creéis: las obras que yo hago en nombre de mi Padre, éstas son las que dan testimonio de mí.»
Homilía 61, § 2 · Juan 10:26
«Mas os lo he dicho, y no creéis, porque no sois de mis ovejas.»
Homilía 61, § 2 · Juan 10:27-30
«Porque mis ovejas oyen mi voz, y me siguen; y yo les doy vida eterna; y no perecerán para siempre, ni nadie las arrebatará de mi mano. Mi Padre, que me las dio, mayor que todos es, y nadie las puede arrebatar de la mano de mi Padre. Yo y el Padre una cosa somos.»
Homilía 61, § 2 · Juan 10:33-36
«Por buena obra no te apedreamos, sino por la blasfemia; y porque tú, siendo hombre, te haces Dios»; oye su respuesta; «Si la Escritura llamó dioses a aquellos a quienes vino la palabra de Dios, ¿cómo decís vosotros que yo blasfemo, porque dije: Soy el Hijo de Dios?»
Homilía 61, § 2–3 · Juan 10:37-38
«Si no hago las obras de mi Padre, no me creáis; pero si las hago, aunque no me creáis a mí, creed a las obras.»
Homilía 61, § 3 · Juan 10:39-41
«Por eso procuraban otra vez prenderle, pero él se escapó de sus manos, y se fue otra vez al otro lado del Jordán, al lugar donde Juan bautizaba al principio. Y muchos acudían a él, y decían: Juan, a la verdad, ningún milagro hizo; pero todo lo que Juan dijo de este hombre era verdad.»
Homilía 61, § 3 · Juan 10:42
«Muchos, pues, creyeron en él.»
Homilía 61, § 4 · Juan 10:42
Homilía 62, § 1 · Juan 11:1-2
«Estaba enfermo cierto hombre llamado Lázaro, de Betania, la aldea de María y de su hermana Marta. Era aquella María la que ungió al Señor con ungüento.»
Homilía 62, § 1 · Juan 11:5
«Jesús amaba a Marta, a su hermana y a Lázaro.»
Homilía 62, § 1 · Juan 11:3
«He aquí, el que amas está enfermo.»
Homilía 62, § 1 · Juan 11:4
«Esta enfermedad no es para muerte, sino para la gloria de Dios, para que el Hijo de Dios sea glorificado por ella.»
Homilía 62, § 1 · Juan 11:6
«Y dicho esto, se detuvo dos días.»
Homilía 62, § 1 · Juan 11:7
«Entonces dice a sus discípulos: Vayamos a Judea.»
Homilía 62, § 1 · Juan 11:8
«Los judíos hace poco procuraban apedrearte, ¿y otra vez vas allá?»
Homilía 62, § 1 · Juan 11:9
«¿No tiene el día doce horas?»
Homilía 62, § 1 · Juan 11:11-12
«Nuestro amigo Lázaro duerme; mas voy para despertarlo del sueño.»
Homilía 62, § 1 · Juan 11:12
«Dijéronle entonces sus discípulos: Señor, si duerme, sanará.»
Homilía 62, § 1–2 · Juan 11:14
«Ha muerto.»
Homilía 62, § 2 · Juan 11:15
«Y me alegro por vosotros.»
Homilía 62, § 2 · Juan 11:16
«Vayamos, para que también nosotros muramos con Él.»
Homilía 62, § 2 · Juan 11:18
«Betania estaba como a quince estadios.»
Homilía 62, § 2–3 · Juan 11:19
«Muchos de los judíos habían venido a consolarlas.»
Homilía 62, § 3 · Juan 11:21
«Señor, si hubieras estado aquí, mi hermano no habría muerto.»
Homilía 62, § 3 · Juan 11:22
«Todo lo que pidas a Dios, Dios te lo dará.»
Homilía 62, § 3 · Juan 11:23
«Tu hermano resucitará.»
Homilía 62, § 3 · Juan 11:24
«Sé que resucitará en el día postrero,»
Homilía 62, § 3
«Yo soy la Resurrección y la Vida.»
Homilía 62, § 3 · Juan 11:26
«Y todo aquel que vive y cree en Mí, no morirá jamás.»
Homilía 62, § 3–4 · Juan 11:27
«Creo que Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios.»
Homilía 62, § 5 · Juan 11:27