Homilía 66, § 1 · Juan 12:8
«Mucha gente de los judíos supo, pues, que Él estaba allí, y vinieron, no sólo por causa de Jesús, sino también para ver a Lázaro, a quien Él había resucitado de entre los muertos.»
Homilía 66, § 1 · Juan 12:13
«Hosanna, bendito el que viene en el nombre del Señor.»
Homilía 66, § 1 · Juan 12:15
«Regocíjate mucho, hija de Sión.»
Homilía 66, § 1–2 · Juan 12:16
«Mas esto no lo sabían los discípulos: que estaba escrito de Él.»
Homilía 66, § 2 · Juan 12:17
«Y la multitud daba testimonio de que Él había resucitado a Lázaro.»
Homilía 66, § 2 · Juan 12:19
«Entonces los fariseos dijeron entre sí: ¿Veis cómo nada adelantáis? He aquí, el mundo se ha ido tras Él.»
Homilía 66, § 2 · Juan 12:20
«Y había ciertos griegos que subían a adorar en la fiesta.»
Homilía 66, § 2 · Juan 12:21
«Quisiéramos ver a Jesús.»
Homilía 66, § 2 · Juan 12:23-24
«Ha llegado la hora de que el Hijo del hombre sea glorificado. De cierto, de cierto os digo: Si el grano de trigo no cae en la tierra y muere, queda solo.»
Homilía 66, § 3 · Juan 12:23-24
Homilía 67, § 1 · Juan 12:25-26
«El que ama su vida, la perderá; y el que aborrece su vida en este mundo, para vida eterna la guardará. Si alguno me sirve, sígame.»
Homilía 67, § 1–2 · Juan 12:27
«Ahora está turbada mi alma; ¿y qué diré? Padre, sálvame de esta hora.»
Homilía 67, § 2 · Juan 12:28
«Padre, glorifica tu Nombre.»
Homilía 67, § 2 · Juan 12:30
«Esta Voz no ha venido por causa mía, sino por causa vuestra.»
Homilía 67, § 2–3 · Juan 12:31
«Ahora es el juicio de este mundo; ahora será echado fuera el príncipe de este mundo.»
Homilía 67, § 3 · Juan 12:32
«Y yo, si fuere levantado, a todos atraeré a mí.»
Homilía 68, § 1 · Juan 12:34
«El pueblo le respondió: Nosotros hemos oído de la Ley que el Cristo permanece para siempre; ¿cómo, pues, dices tú que es necesario que el Hijo del Hombre sea levantado? ¿Quién es este Hijo del Hombre?»
Homilía 68, § 1 · Juan 12:35
«Todavía un poco de tiempo está la luz con vosotros.»
Homilía 68, § 1 · Juan 12:36
«Andad en la luz, para que seáis hijos de la luz.»
Homilía 68, § 1–2 · Juan 12:37
«Aunque había hecho tantos milagros, no creían en Él.»
Homilía 68, § 2 · Juan 12:38
«Que se cumpliera la palabra del profeta Isaías, que dijo: Señor, ¿quién ha creído a nuestro anuncio? ¿Y a quién se ha revelado el brazo del Señor?» Y de nuevo:
Homilía 68, § 2 · Juan 12:39-41
«No podían creer», dice, «porque Isaías dijo: Oiréis con vuestros oídos, y no entenderéis. Estas cosas dijo cuando vio su gloria, y habló de Él.»
Homilía 68, § 2–3 · Juan 12:40
«Él cegó sus ojos y endureció su corazón, para que no vean con los ojos, y no entiendan con el corazón.»
Homilía 69, § 1 · Juan 12:42-43
«Con todo, aun de los principales, muchos creyeron en Él; pero a causa de los fariseos no lo confesaban, para no ser expulsados de la sinagoga. Porque amaban más la alabanza de los hombres que la alabanza de Dios.»
Homilía 69, § 1 · Juan 12:44
«El que cree en mí, no cree en mí, sino en aquel que me envió.»
Homilía 69, § 1 · Juan 12:45
«El que me ve a mí, ve al que me envió.»
Homilía 69, § 1 · Juan 12:46
«Yo he venido al mundo como luz.»
Homilía 69, § 1–2 · Juan 12:47
«Si alguno no me oye y no cree, yo no lo juzgo; porque no he venido a juzgar al mundo, sino a salvar al mundo.»
Homilía 69, § 2 · Juan 12:48
«El que me rechaza y no recibe mis palabras, tiene quien lo juzgue.»
Homilía 69, § 2 · Juan 12:49
«Porque yo no he hablado por mí mismo; sino que el Padre que me envió, Él me dio mandamiento de lo que he de decir y de lo que he de hablar.»
Homilía 69, § 2–3 · Juan 12:50
«Y sé que su mandamiento es vida eterna; por eso, lo que yo hablo, como el Padre me lo dijo, así hablo.»